12Oct - by Master - 0 - In Allgemein

La audiencia en contra de Marvin Antonio Robleto Mejía, acusado de violación agravada y por golpear a una niña de 14 años, fue a puertas cerradas en Juzgado Primero de Violencia de Managua. Cuando Robleto Mejía llegó al juzgado dijo que de nada servía arrepentirse de lo que sucedió.

Marvin Robledo admitió ante el judicial que violó y golpeó a la adolescente. Dijo que andaba drogado, porque había consumido crack y alcohol. La lectura de la sentencia fue fijada para el próximo 26 de octubre y la Fiscalía pidió la pena máxima: 25 años de cárcel.

Robleto Mejía tiene 33 años y es originario de Managua, pernoctaba en el barrio José Isaías Gómez, del Distrito V, donde se le conoce como “El Chele Piedrero” por su pública adicción al crack.

Él fue contratado por la madre de la víctima para que le hiciera unos trabajos en el techo luego de recibir unas láminas de zinc del gobierno. Trabajó un día y se enteró que la menor quedaba sola después de regresar de la escuela. Se fue del trabajo cuando lo mandaron a comprar unos materiales con 2,000 córdobas, y se robó cuatro láminas de zinc.

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El presunto violador apareció el lunes 9 de octubre a eso de las 1:00 p.m. en la casa donde la niña estaba estudiando, aún en uniforme de la escuela. De entrada la agredió a puñetazos: le reventó boca y quebró dientes, la nariz y le inflamó los ojos. La arrastró cuando la niña trató de huir hacia el patio, la pateó en el piso y la desmayó a golpes. La llevó a la cama de la mamá y la amarró para violarla. Al salir le ató los pies para que no lo siguiera y le colocó trapos en la boca para que no gritara, según relatos de la menor ante su familia.

Cuando la encontraron los vecinos, la niña estaba atada, en un charco de sangre y con morados por todas partes.

El hombre fue capturado a eso de las 6:00 a.m del martes 10 de octubre, en el cauce que separa el barrio Isaías Gómez con la sede de la Policía de Tránsito. Al verse descubierto por los vecinos, que lo buscaban con palos y machetes desde la noche anterior, salió huyendo hacia el lado de Irtramma en el sector de abajo del mercado Roberto Huembes, donde los vigilantes lo capturaron y esposaron mientras llegaba la Policía.

Los vecinos intentaron arrebatarlo de los vigilantes para lincharlo, pero el delincuente fue trasladado al interior del edificio, detrás de una malla de metal donde un par de mujeres lograron colarse para darle golpes.

La niña fue ingresada de urgencia al hospital infantil La Mascota donde se le contuvo la hemorragia. Tenía hematomas en todo el cuerpo.

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