13Nov - by Master - 0 - In Allgemein

Que la calidad del producto o servicio se mantenga a lo largo de su existencia, es una lucha constante para los dueños de las micro, pequeñas y medianas empresas del país.

Ellos aseguran que las continuas alzas en los precios de las materias primas y la baja capacidad para adquirirlas al por mayor ocasionan que muchas empresas no logren mantener la calidad a lo largo del tiempo, situación que casi siempre las pone al borde de la extinción por la fuga de clientes.

La presidenta de la Cámara de Textil-Vestuario, asociada a Conimipyme, Claudia Ordóñez —uno de los sectores que luchan por mantener el mismo estándar— explica que en el sector que representa, la mayor debilidad es que no pueden importar la materia prima —tela— a escala, lo que provoca que no puedan importar directamente de los mercados internacionales por lo que deben recurrir a los intermediarios locales.

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“Nosotros hemos señalado que los proveedores nos traen una calidad al principio y después nos trae otra calidad con el mismo nombre y hasta más cara, la van haciendo más rala, más inferior la tela”, asegura Ordóñez.

Ese tipo de inconsistencia en la calidad de la materia prima trae consecuencias negativas para los dueños de las mipymes, porque los clientes perciben la diferencia y dejan de comprar el producto. Esto golpea la producción que se derrumba y la empresa deja de crecer.

La vicepresidenta de la Asociación de Productores y Exportadores de Nicaragua (APEN), Blanka Callejas, secunda a Ordóñez y a su vez dice que existen sectores como el panificador que sacrifican el tamaño del producto para justificar las continuas alzas que sufren las materias primas de este alimento.

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“Sacrifican peso y en otros casos en el sector alimentos lo que empiezan a utilizar son sustitutos, si hacen el pan de mantequilla entonces empiezan a usar un sustituto con sabor a mantequilla, hay una combinación de algo de peso y calidad”, detalló Callejas.

Usan estrategias

La vicepresidenta de la Red de Empresarias de Nicaragua, María Eugenia Mayorga, asegura que los dueños de negocios deben tomar una decisión entre mantener o no el peso o el precio para afrontar alzas del mercado, pero nunca sacrificar la calidad. En su negocio, Antojitos Leoneses, lo que hizo fue dar menos productos por el mismo precio.

“Lo que hacés es no sacrificar la calidad, pero sí el tamaño del producto, (por ejemplo) de cuántos productos podés meter en una bolsa, hablando del sector panificación, sacrificás un poco la dimensión del producto para poder suplir al cliente sin aumentar el costo ”, asevera Mayorga.

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En el caso del sector cuero calzado, según Callejas, lo que han hecho los micronegocios es sustituir el cuero por cuerina, pero eso no les permite crecer porque no tienen la calidad necesaria para competir en el mercado.

Alejandro Delgado, presidente de la Cámara de Cuero Calzado Nicaragüense (Camcunic), admite que el sector necesita uniformar el diseño de la horma del zapato, el tipo de costura además de diversificarse a otros estilos a los ya establecidos.

“Hemos ido mejorando poco a poco los talleres van incluyendo nuevas maquinarias para ser más competitivos porque lo que nosotros aspiramos es a mantener calidad”, destaca Delgado.

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Por su parte, el presidente del Consejo Nicaragüense de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (Conimipyme), Leonardo Torres, señala que la falta de organización sobre todo en las microempresas hace que descuiden la calidad con la que lograron captar a los clientes.

Torres admite que la situación de los micro y pequeños empresarios es difícil y tienen dos caminos: uno es mantener la calidad y arriesgar a desaparecer por mantener los altos costos de producción o bajar la calidad y tamaño de los productos sacrificando el prestigio de la marca y perder clientes, en ambos casos siempre las llevan las de perder.

“Este tipo de problemas se concentra en las microempresas porque tienen poca capacidad productiva, no exportan en su mayoría, a diferencia de las pymes que están más organizadas gozan de ciertos beneficios fiscales y ya realizan exportaciones”, resaltó Torres.

A eso se le suma la informalidad que impera en ese sector, que no les permite llevar el control claro de los gastos y ganancias que les genera el negocio, además que no son considerados sujetos de crédito para inyectar tecnología en sus procesos.

Torres apunta a que es necesario establecer un sistema de certificación de calidad para que las pymes generen mayor confianza a sus consumidores y puedan tener un desarrollo más ágil que el logrado en la actualidad.

“Las pymes necesitan certificarse, pymes A, B, C que son las que tienen determinados niveles de producción, de exportación para que haya una competencia sana y mejorar la calidad de producto. Ni en turismo tenemos certificación”, agrega Torres.

En la actualidad no existe ningún filtro obligatorio para determinar la calidad de los servicios y productos lo que no les permite ganar prestigio y posicionamiento.

Al menos en algunas transnacionales como Walmart han desarrollado un sello que reconoce la calidad de los productos de las pymes que son sus abastecedores, esto como parte de un programa que ejecutan, donde se benefician a unas 40 pymes.

Torres y Ordóñez coinciden que las actuales medianas empresas son las que han dado el salto de pequeñas porque han sacrificado sus ganancias para mantenerse en el mercado. Esto les ha permitido no variar la calidad, que les sirve de boleto directo a los mercados internacionales donde consiguen compradores a escala.

“Lastimosamente son pocas las pymes que están exportando porque no todas tienen la capacidad de mantenerse con las exigencias de otros países. Pero esto se tiene que ir fomentando porque ayuda a la formalidad de los mismos negocios”, enfatiza Torres.

Representantes de diferentes gremiales de las mipymes apuntan que el encadenamiento entre este sector y las grandes empresas propicia a que se vele por la calidad lo que se traduce en mayor porcentaje de ventas.

Según la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides), las mipymes que están en la informalidad tienen 13 por ciento menos de probabilidades de aumentar sus ventas en comparación con las pymes formales.

“Las pymes siempre están en constante búsqueda para mejorar sus procesos de producción, entrega, empaque…, todo lo que conlleva hasta llevar el producto final, las exigencias son cada días más”, Claudia Ordóñez, Cámara de Textil-Vestuario.

No tienen apoyo

La REN ha señalado que una de las grandes debilidades que tiene el sector de las mipymes es la falta de coordinación de las instituciones gubernamentales como el Ministerio de Fomento Industria y Comercio (Mific) y el Ministerio de Economía Familiar Comunitaria, Cooperativa y Asociativa (Mefcca) encargadas de desarrollar planes de trabajo dirigidos al mejoramiento de la calidad y sobrevivencia de las pymes.

80%
de la matriz empresarial del país son pymes, las cuales aportan el 40 por ciento al Producto Interno Bruto del país.

Qué deben cuidar

Las fuentes citadas coinciden que para mantener la calidad del producto no solo se tiene que centrar en el proceso de elaboración, sino en la administración de todos los recursos que incluye la contabilidad, uso adecuado de los recursos, empaquetado, presentación, accesibilidad del producto y calidad en la atención al cliente.

Además que se deben capacitar constantemente para auxiliarse de herramientas tecnológicas que faciliten el mercadeo del producto.

Pero al momento de usar los sitios web o páginas sociales los especialistas recomiendan en determinar a qué segmento pretenden llegar, no generar publicidad engañosa. Porque de lo contrario los seguidores que logren alcanzar serán sus principales emisores de malas noticias.

María Eugenia Mayorga, vicepresidenta de la Red de Empresarias de Nicaragua (REN), dice que por el tamaño de las empresas no pueden hacer presupuesto anual, pero que es necesario hacerlo a corto plazo para determinar qué tan rentable es el negocio y qué cosas se pueden modificar.

El Gobierno y el sector privado deberían de trabajar con este sector para certificar. Las pymes que están exportando son muy pocas, por eso logramos apenas el 35 por ciento de las exportaciones”, Leonardo Torres, presidente de Conimipyme.

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Financiamiento a pymes. LA PRENSA/PEXELS

Invierten exoneraciones

En el estudio el Obstáculo que Enfrentan las Mujeres Emprendedoras en Nicaragua para Acceder a los Beneficios Fiscales, que realizó la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides) y la REN, registran que el 54 por ciento de los negocios que reciben exoneraciones fiscales destinan esos ahorros en tecnología a sus negocios y el 35 por ciento los invierten en la compra de insumos. “Hay negocios que destinan parte de su ahorro para mantener el precio de los productos, pagar gastos del negocio (servicios básicos o publicidad) e incluso gastos relacionados con el pago de trabajadores como el aguinaldo”, detalla el informe.

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