¡Injusto final! Al Barcelona le faltó juego pero le sobró colmillo

Se sabe cuál es el verdadero nivel del Barcelona, pero se desconoce cuándo empezarán a ser consistentes. El líder de la Liga fue superado en juego por la Real Sociedad y, a pesar de eso, el empate (2-2) es injusto para ambos. El primero perdió el panorama del encuentro desde temprano, se metió en un laberinto en el que Messi fue uno de los primeros desaparecidos. Y es que la “Messidependencia» es tan grande que los culés parecen marchitos cuando el astro argentino se desenchufa. Entretanto, la Real se apoderó de la pelota, de los espacios y de las situaciones de peligro en la primera parte, pero la mala definición los castigó en el cierre.

La Real Sociedad penetraba con facilidad y llegaba con mucho peligro. Avisó Oyarzabal, mientras Odegaard se hacía con el control del centro del campo. Al Barcelona el camino se les puso cuesta arriba desde temprano. Oyarzabal finiquitó un penalti al minuto 12, después que Sergi Busquets estuviera a punto de robársele la camiseta a Diego Llorente en un centro peligroso. No había duda en la jugada. La pena máxima debía ser decretada y Ter Stegen nada pudo hacer.

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Continuó la Real con el ritmo, pero la distancia con el gol se alejaba por lo errático en la finalización de las jugadas. Los culés sostenidos por Piqué atrás y Griezmann adelante, reaccionaron al minuto 38. Llorente encara mal una pelota, aparece la contra con Luis Suárez y se acompañó con Griezmann para empatar el desafío. La definición del francés fue exquisita, con seguridad y mucho estilo, bombeado sobre el arquero Remiro. Así que el Barsa no estaba muerto, en medio de lo humillante en que se estaba convirtiendo la primera parte, mostraron la dentadura sin alcanzar la espectacularidad.

En el arranque de la segunda parte la Real Sociedad sufrió alzheimer. Busquets encontró solo a Messi, quien asistió a Suárez para conseguir la remontada. La lógica del futbol no es la razón, porque cuando mejor asentados estaban los locales el Barcelona empató y cuando los culés daban la impresión de tener en las manos el desafío les igualaron el marcador. Isak recibió el regalo navideño de Ter Stegen para el 2-2.

Ya el encuentro había dado tantas emociones como para brindar otra sensación en el desenlace. Llorente agarró en el área pequeña a Piqué. Así como fue sancionado el Barcelona con Busquets debió haberse cantado penalti, pero el árbitro ni siquiera se auxilió del VAR para cantar la sentencia. Ahora la tropa de Valverde le podría decir adiós al liderato si gana este domingo el Real Madrid en Valencia. El Clásico los espera este miércoles en Camp Nou y no se sabe qué Barcelona se verá, si opacados por la neblina de la época o enchufados como en otros tiempos.