¿Observación o acompañamiento electoral? El dilema que se advierte ante unas eventuales elecciones en 2021

El pasado 27 de febrero, en la sesión de las Naciones Unidas sobre Derechos Humanos, el vicecanciller del régimen de Daniel Ortega y representante del país ante este organismo, Valdrack Jaentschke, hizo ver que las eventuales elecciones nacionales de 2021 se harán con acompañamiento electoral, un término que tiene una connotación negativa para algunos opositores nicaragüenses.

“Estamos comprometidos con continuar fortaleciendo la institucionalidad democrática del país, seguros que los procesos políticos en nuestra sociedad se verán resueltos por la vía democrática, entre ellas, elecciones libres, transparentes y acompañadas, previstas para el mes de noviembre de año 2021», dijo Jaentschke.

Según críticos y opositores, el acompañamiento electoral no se ajusta a los establecimiento internacionales de observación electoral, que implica un seguimiento autónomo y crítico del proceso de votación de un país.

Observación electoral

partidos de oposición
José Antonio Peraza, politólogo y experto electoral. LA PRENSA/ARCHIVO

El politólogo y experto en el tema electoral, José Antonio Peraza, explicó que la observación electoral es un acuerdo entre una misión de expertos electorales y el órgano electoral del país, previo a las elecciones.

El experto indicó que en el acuerdo de observación electoral, se establecen los alcances de la misión de observación, que generalmente implica total autonomía para desempeñar la misión de observación; incluye la posibilidad de reunirse con todos los sectores; los informes de las misiones de observación son públicos y difundidos de forma amplia.

La misión de observación concluye con un informe verbal por parte del jefe de la misión ante el Consejo Permanente de la OEA; el jefe de la misión puede emitir declaraciones públicas y entrevistas sobre el proceso observado; puede pronunciarse en todos los medios de comunicación; la misión de observación realiza una conferencia un día después que la autoridad electoral se haya pronunciado.

Acompañamiento electoral

Mientras que el acompañamiento electoral, según Peraza, se presenta como una alternativa al modelo de observación tradicional: define claramente lo que el acompañante electoral puede ver; las reuniones con los partidos políticos las organiza el órgano electoral.

Es obligación de los acompañantes electorales mantener la estricta confidencialidad de las observaciones hechas a la autoridad electoral; la misión de acompañamiento concluyen con un informe escrito ante la autoridad electoral; los acompañantes no pueden emitir ninguna declaración general y particular sobre los asuntos internos del país; tienen prohibido opinar sobre el proceso electoral hasta que la autoridad electoral haya declarado la finalización del proceso y proclamado a los electos.

El acompañamiento de Wilfredo Penco en 2017

El ejemplo más reciente en Nicaragua de acompañamiento electoral, fue el liderado por el uruguayo Wilfredo Penco, en las votaciones municipales de 2017. Esta Misión de Acompañamiento Electoral (MAE) avaló los resultados de estos comicios, minimizando las numerosas denuncias de fraude a nivel nacional y los focos de violencia que dejaron cinco muertos y 34 heridos en seis municipios del país.

Kitty Monterrey y Mauricio Díaz de CxL reunidos con Wilfredo Penco, representante de OEA en elecciones municipales de Nicaragua en hotel Inter Metrocentro. LA PRENSA/ Uriel Molina/ Archivo
Kitty Monterrey y Mauricio Díaz del partido opositor Ciudadanos por la Libertad, luego de reunión sostenida con Wilfredo Penco, representante de OEA en elecciones municipales de Nicaragua. LA PRENSA/Archivo

Turismo electoral

El exdiplomático y opositor, Mauricio Díaz, calificó de “turismo electoral» el acompañamiento que lideró Penco en ese entonces. Además, lo relacionó con el Consejo de Expertos Electorales de Latinoamérica (Ceela), creado por el fallecido presidente de Venezuela, Hugo Chávez, a su conveniencia.

Pero más allá de los instrumentos que son usados para legitimar un proceso fraudulento, Díaz plantea como base de las irregularidades, que Ortega no cree en la democracia establecida por los acuerdos internacionales, sino que cree en una democracia a su medida, desvirtuada por su autoritarismo y acaparamiento del poder.

Por eso es que el exdiplomático consideró que los gobiernos como el de Ortega, se inventaron el acompañamiento electoral, como alternativa de la “observación electoral».

“La realidad es que este gobierno, junto con los gobiernos del eje bolivariano, vinieron corrompiendo la figura (de observación electoral) desde hace años y desgraciadamente ni la OEA paró el deterioro de la imagen de la observación electoral, porque se fue permitiendo, por la misma OEA, que aquí vinieran misiones de acompañamiento», dijo Díaz.

Mauricio Díaz analista político . LA PRENSA/Archivo

Para Díaz, la única salida a la crisis que viven país, es un verdadero proceso electoral observado, para generar confianza en la ciudadanía votante.

“Creo que se requiere de una misión de observación electoral, que debe de estar en el país con suficientes antelación, para diagnosticar la situación real del sistema electoral. Visitar los territorios para conocer cómo están compuestos los consejos electorales departamentales, municipales, las rutas, las estructuras de cada junta receptora de votos, porque el fraude es institucional en Nicaragua», dijo Díaz

Cuestión de concepto

José Pallais Arana. LA PRENSA/ARCHIVO

El político opositor y miembro de la Alianza Cívica, José Antonio Peraza, manifestó que la calidad de la observación electoral no depende del nombre, sino del alcance que tenga la misión de observación o de acompañamiento que se practique durante el proceso electoral del país.

“Si solo se llama acompañamiento, pero no se limita la calidad ni se afectan las obligaciones ni las libertades que exigen los observadores, no veo mayor problema», dijo.

En Nicaragua, el sistema electoral está controlado por el partido gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), lo que le permitido realizar fraudes electorales desde 2008, para mantener en el poder a Daniel Ortega y sus allegados. Ante esto, los sectores opositores demandan reformas electorales que aseguren el respeto del voto ciudadano, además de observación electoral.

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