Régimen de Ortega se hace el «ciego» con petróleo a menos de US$30 y decide mantener en marzo invariable la tarifa eléctrica

El precio del petróleo cayó ayer por primera vez desde el 2008 por debajo de los 30 dólares a nivel mundial, debido al desequilibrio provocado por una abundante oferta de crudo y una baja en la demanda como consecuencia de la pandemia de coronavirus.

Pero ese alivio petrolero, que se ha venido produciendo en el último mes, no se ha trasladado por completo a los combustibles en Nicaragua y mucho menos a la tarifa eléctrica. El Instituto Nicaragüense de Electricidad (INE) publicó el pliego tarifario del marzo, en el que oficiosamente incorporó el deslizamiento de la moneda, pero no así el ahorro petrolero.

Este lunes el precio del petróleo de Texas (WTI), de referencia para Nicaragua, abrió con una caída del 8.10 por ciento, situando el barril por debajo de los 29 dólares. Al final de la jornada, el barril cerró en 29.46 dólares, un nivel no visto desde el 2008. El mercado petrolero mundial está siendo sacudido por una sobreoferta y la semiparalización de las economías lastradas por la pandemia del coronavirus.

Sin embargo, de nada le ha servido a los nicaragüenses el abaratamiento del crudo a nivel mundial. Las familias, duramente golpeadas por dos años de recesión y mayor desempleo, seguirán pagando pagando una de las tarifas eléctricas más altas de Centroamérica.

Inclusive, según el pliego tarifario de energía de marzo, público en el sitio web del Instituto Nicaragüense de Energía (INE), la electricidad que se consuma este mes estará un 0.25 por ciento (deslizamiento mensual del moneda) más cara que el mes anterior.

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De ahí, ¿dónde está el margen de ahorro del petróleo? No es de ayer que el crudo está produciendo alivio. De hecho, comparado con hace un mes, el barril ha pasado de 52.36 dólares a 29.46 dólares hasta ayer, es decir casi 23 dólares más barato en el periodo de referencia. Y las perspectivas es que el mercado se mantenga en esa tendencia.

El economista Javier Mejía, del Centro Humboldt admite que se debe tomar en cuenta que no toda la matriz energética es térmica, por cuanto la tarifa sería definida un 50 por ciento por la energía renovable y un 50 por ciento por los combustibles fósiles.

Pero eso no significa que no hay suficiente ahorro para aliviarle la pesada carga a los nicaragüenses, a los que el año pasado les disfrazaron un aumento de 20 por ciento en la tarifa eléctrica, además de quitarles este año mayor subvención estatal en la factura.

“Se ha hablado con algunos generadores que dicen, que hay un costo de potencia establecido en los contratos, lo que está incluido en la fórmula del pliego tarifario, entonces obviamente eso afecta, además tenemos energía renovable con contratos onerosos, además hay otros costos que se incluyen como las pérdidas de energía y todo eso va sumando”, dijo Mejía.

No obstante Mejía señala que es contradictorio, porque cuando sube el petróleo, casi de manera inmediata se aplica el alza en la tarifa, pero si esa variación es a favor del consumidor nunca se traslada. Hay algo en la fórmula del INE que no cuadra y que va contra los consumidores, a los que debería proteger.

Óscar Carrión, consultor jurídico, demandó para los nicaragüenses una sustancial reducción de los precios de combustibles y de las tarifas eléctricas, y que “no se debe permitir que los operadores del sector, que incluye a los empresarios allegados al régimen y a sus socios beneficiarios, propongan reducciones ridículas y absurdas o insignificantes en relación a las expectativas de los consumidores y usuarios”.

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César Zamora, presidente de la Cámara de Energía de Nicaragua (CEN), sostuvo la semana pasada que la tarifa de energía debía bajar un seis por ciento, si se mantenía durante todo el año el precio del petróleo por debajo de los 30 dólares el barril.

Al respecto, Carrión señaló que “proponer o sugerir apenas un raquítico 6 por ciento aproximado de rebaja en la factura de electricidad es absurdo, ilógico y desproporcionado con el desplome de los precios internacionales del barril de petróleo crudo… A la fecha en la que los precios internacionales del crudo han descendido hasta los 30 dólares, con proyecciones a mantenerse en un rango de precios bajos; la reducción neta de los precios es gigantesca”.

Carrión dijo que por lo menos debe haber una baja del 30 por ciento en la electricidad, tomando en cuenta el desplome de petróleo.

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Baja en los combustibles es insuficiente

Son las empresas distribuidoras de combustibles las que no han tenido margen para quedarse con todo el alivio como lo ha hecho el INE. Pero aún están en deuda con los nicaragüenses, porque la rebaja sigue siendo insuficiente, a criterio de especialistas.

Los monitoreos semanales del INE, reflejan que entre el 3 de febrero y el 15 de marzo de este año han cedido en su precio menos del 10 por ciento. Por combustible, la gasolina regular ha bajado un 6.43 por ciento, la gasolina súper 4.56 por ciento y el diesel un 9.67 por ciento.

Los combustibles experimentaron este fin de semana una rebaja de precio. La gasolina súper bajó 1.32 córdobas por litro, la regular 1.68 córdobas y el diesel 1.44 córdobas. Esta rebaja se sumó a la que hubo la semana pasada, que también fue relativamente significativa, pero no comparable con la caída del petróleo y los combustibles terminados en el mercado internacional.

César Arévalo, especialista en mercados de hidrocarburos manifestó que los precios no han bajado en la misma proporción que la caída del petróleo, lo que ha permitido que las petroleras se queden con un alivio estimado en ocho millones de dólares, que deberían estar en el bolsillo de los nicaragüenses.

Las petroleras, según Arévalo, están compensando la reducción en la demanda de combustibles, como consecuencia de la recesión, con el alivio internacional que pertenece a los consumidores.

“Cuando en realidad requerimos como menos una reducción del 30 por ciento en electricidad y combustibles y no seguir llenando las bolsas de los empresarios allegados al régimen y sus cómplices. El pueblo de Nicaragua debe levantarse y protestar por sustanciales rebajas acordes con el descalabro de precios internacionales”, indicó.