¿Candidaturas a la vuelta de la esquina?

Las condiciones para la ansiada unidad están dadas, pero tal parece que no está a la vuelta de la esquina, por la reticencia de Ciudadanos por la Libertad (CXL) que busca mejores condiciones de participación.

En términos beisbolísticos hay que llenar las bases para dar de cuadrangular y ganar el juego. Estamos en periodo preelectoral. El problema no son las candidaturas presidenciales, todo mundo tiene derecho —hasta el popular Clodomiro el Ñajo podría aspirar— pero no hay que buscarle tres pies al gato sabiendo que tiene cuatro.

El tiempo es oro. ¿Hay confrontación de ideas en nuestro entramado círculo político? Sí, es notoria esta pugna, se muestra en los medios de comunicación, los dime y te diré cunden y también ya se nota la megalomanía política. Pero de una u otra manera se puede resolver. Los partidos políticos de oposición, unidos son la pieza clave, y con ello sembrar el interés de la población de participar en las próximas elecciones para derrotar a Ortega o, a quien ponga de candidato. Pues lo importante es salir de este y su caterva.

En la proyección de apertura —primera parte de la unidad— realizada el 25 de febrero entre las siete organizaciones políticas, hubo expectativa, incluso el cuestionado PLC —según sus dirigentes— está dispuesto a aportar a la unidad—. A mi criterio todos actuaron con madurez y mesura, de acuerdo al decálogo presentado por monseñor Rolando Álvarez en donde recomienda no desacreditar a nadie.

Dicha contribución de monseñor Álvarez hace suponer que renacen las esperanzas de una nueva Unión Nacional Opositora (UNO), la espina dorsal de la oposición.

Llegando a este punto, es necesario ponderar las simetrías y llevar a cabo una concordancia entre las fuerzas políticas. Cumpliendo con estas metas, solo faltarían las elecciones del próximo año para derrotar al régimen Ortega-Murillo.

En el libro de Gene Sharp De la dictadura a la democracia, el autor dice que las dictaduras tienen sus puntos débiles. Que hay que identificar su “talón de Aquiles”, los puntos débiles de la dictadura. Pero las debilidades de las dictaduras deben ser atacadas con la unidad opositora, este es el punto medular.

Aunque no se sabe con qué pata la mula va a dar la patada, lo cierto es que si Ortega intenta fragmentar a la oposición para refrendar la dictadura, y lo consigue, estaríamos condenados a morir devorados por un cordero con lobo escondido

El autor es periodista, vicepresidente de la APN