INSS no tiene capacidad para asegurar atención médica para sus afiliados que se enfermen de coronavirus

El Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS) junto con las empresas médicas previsionales no tendría capacidad de atender el requerimiento médico de sus más de 800 mil asegurados y más de 200 mil pensionados, advirtieron ayer especialistas, que recordaron que las finanzas del instituto están deterioradas y un aumento en el gasto médico por parte de pacientes de este tipo crearía un desequilibrio financiero insostenible.

El coronavirus es altamente contagioso y suele provocar más daños en personas de las tercer edad, aunque eso no significa que no provoca la muerte de personas más jóvenes, según explicó la Organización Mundial de la Salud ayer. Para afrontar la pandemia, diversas organizaciones financieras internacionales han dispuestos de millonarios fondos, lo que refleja lo costoso que significa este brote, surgido en China y que se ha expandido a 146 naciones.

Precisamente el alto grado de contagio y la demanda de atención médico que eso implica es lo que pondría en jaque al INSS, que actualmente enfrenta a una situación financiera deficitaria por la fuga de asegurados activos, por dos años de recesión económica.

A menor asegurados, menos recursos económicos para cubrir gastos médicos excepcionales como lo que implicaría la pandemia, señalaron especialistas. Según el Presupuesto General de la República, este año se proyectaba un déficit en el INSS de 3,184.4 millones de córdobas, de esta manera que este 2020 se completaría siete años consecutivos de crisis financiera en esta institución.

El exgerente de la Superintendencia de Pensiones del INSS, Róger Murillo, lo concretiza así: “El INSS no tiene la capacidad de atender esta pandemia, como tampoco la tiene el país, sería un desastres enorme, aquí no hay cama para todos los enfermos si se da un brote, ni capacidad para ventiladores, Nicaragua es un país pobre con una atención mala históricamente, yo creo que sólo nos queda pedirle a Dios (protección)».

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Asimismo señaló que aunque en este momento es cuando la institución tendría que tener fondos de reservas de contingencias, el problema es que este no existe, precisamente por los malos manejados financieros y el apabullante déficit, que data desde el 2013.

“Según los principios de la seguro social, la cuota que recibe para el seguro de maternidad y enfermedad, el seguro debe de dejar una reserva contingente, pero dudo mucho que la tenga, creo que no existe y en este momento que el peligro es latente, el Seguro Social debería usar reserva contingente para enfrentar o atender todos los casos de coronavirus, especialmente en los asegurados y jubilados, pero todo sabemos que ese dinero lo están utilizando para pagar otros rubros”, expresó Murillo.

Empresas médicas se verían afectadas

Donald Soza, exfuncionario del INSS y asesor independiente en seguridad social, señala que además del INSS, las empresas médicas previsionales se verían afectadas, porque no tendrían los recursos para atender a los asegurados activos.

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“Es importante señalar que el INSS le compra el servicio a las empresas médicas, que serían las más afectadas, porque si le dicen por cada asegurado te voy a dar 400 pesos, te sale bien sino se enferman, pero si se enferman todos, entonces ellos serían bien afectados, en este caso el Seguro Social debió tener una reserva de contingencia, para poder dar algo extra a las empresas médicas, entonces es un riesgo alto para las empresas médicas, porque desde esa perspectiva el INSS no está en condiciones financieras”, dijo Soza.

Al respecto, un empresario del sector de la Seguridad Social, que prefirió fuera omitido su nombre, señala que es muy cierto lo que dice Soza, porque lo que se recibe por cada asegurado activo es muy poco.

“Por cada asegurado activo se paga más 420 córdobas, se enferme o no se enferme, ¿qué pasa? el sano subsidiaba al enfermo, pero con este virus qué vamos hacer, vamos a perder, vamos a tener que usar recursos propios del hospital porque el presupuesto no va dar para atender esta pandemia», dijo la fuente-

“El seguro social nos paga a nosotros para atender pacientes en tiempos normales, esto es una pandemia mundial, en los países ricos el gobierno asume la carga, nosotros no tenemos cómo y el INSS no tiene recursos, está mal económicamente”, explicó la fuente.

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INSS se terminará de hundir

El economista y catedrático Luis Murillo señaló que con esta pandemia la situación para el INSS es más complicada.

“En primer lugar el INSS tiene un déficit estructural, por el mal manejo de inversiones y el aumento de gasto corriente, lamentablemente con los recursos que tiene el INSS no está preparado para poder afrontar un impacto negativo, donde haya prevalencia de pacientes tanto activos como jubilados, de la tercera edad vulnerables, esta situación va a socavar más la finanzas de la institución”, dijo el catedrático.

Pero además la situación se complicaría más, porque el INSS no podría cubrir un disparo en los subsidios como consecuencia del coronavirus.

“Con el coronavirus la mayor parte de personas tendrían que estar en casa, y ahí hay que ver cómo se otorga el subsidio, porque prácticamente en la actualidad muy poco subsidio te dan y la empresas tampoco están preparadas”, dijo Luis Murillo.

De igual forma Soza señala que el INSS no tiene la capacidad para pagar múltiples subsidios, “eso va a tensionar la finanzas, es un hecho, porque todo lo que sea dinero extra al que está en condiciones frágil, le afecta mucho mas”.

De hecho en el 2016, cuando se dio el brote del zika-que no habría sido tan severo como el coronavirus-, según el anuario estadístico del INSS , se extendieron 1,978,655 días en subsidio por diferentes enfermedades comunes o accidentes, beneficiando a 168,690 asegurados.

Eso fue mayor en 48,833 subsidios más que en el 2015, lo que significó 131 millones de córdobas más. En el 2016, con el brote del zika, los subsidios significaron 409.9 millones de córdobas y en el 2015 se dio en subsidio 278.7 millones de córdobas.