Comercio de Nicaragua sumergido en una segunda crisis de consumo. Cámara de Comercio cuantifica pérdidas

Si bien el miedo al contagio del coronavirus desató en Nicaragua, en los primeros días que se conoció de un primer caso, una especie de histeria colectiva entre los consumidores, que abarrotaron los negocios de alimentos y farmacéuticos, eso no ha significado que el comercio está saliendo ileso de los estragos de la pandemia, según perspectivas de Cámara de Comercio y Servicios de Nicaragua (CCSN).

“Algunos negocios están cerrados, están haciendo entregas a domicilio, sucede con los restaurantes, pero otros no pueden cerrar porque tienen que estar atendiendo a la población, tal es el caso de los superes, pero en el caso de los negocios que han decidido cerrar temporalmente, lo hacen porque es más caro tener a una persona permanente que esté atendiendo aunque no llegue nadie, pagar electricidad y otros servicios, sin percibir los ingresos necesarios para operar”, dijo Carmen Hilleprandt, presidenta de la Cámara de Comercio y Servicios de Nicaragua (CCSN).

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Cálculo de pérdidas en el sector

Aunque hasta el momento no se ha cuantificado las pérdidas en el sector comercio, el país se encuentra casi en un estado de paro económico y según cálculos hecho en el pasado por la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides), una paralización nacional ocasiona pérdidas por 18 millones de dólares cada día.

Los centro comerciales están vacíos. En el mercado Oriental, uno de los mayores motores de la economía sumergida, en las zonas de vestimentas y calzados están asolados.

“Aún no hemos cuantificado las pérdidas, estamos hablando con los socios para llenar una encuesta y así saber el nivel de pérdidas que hay en el sector, pero yo creo que aquí lo más importante es proteger la vida, y estamos enfocados en eso, quienes pueden detener sus labores lo han hecho y quienes tienen que seguir trabajando, lo hacen tomando las medidas de protección”, expresó Hilleprandt.

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No obstante la líder señala que si cierra el 40 por ciento del comercio, cada día se perdería 2 millones de dólares, según datos preliminares.

Consumo cae fuertemente

Leonardo Torres, Consejo Nicaragüense de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (Conimipyme), reconoció en días recientes que el consumo nacional ha caído fuertemente, lo que traduce en pérdidas para el comercio.

“Solo se ha disparado el consumo de alimentos básicos, lo que es medicamentos y productos de higiene personal, los otros sectores de nosotros por ejemplo línea blanca no se está vendiendo nada, cuero y calzado ha bajado bastante, textil vestuario igual, no se está vendiendo nada, porque el consumo está dirigido a los alimentos, la gente está comprando más porque temen que haya un desabastecimiento”, dijo Torres.

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Esta es una segunda oleada negativa para el comercio nacional, luego del impacto de la crisis sociopolítica que estalló en abril del 2018, que según datos oficiales en ese año la demanda retrocedió cinco por ciento.

En el 2019, según proyección de Funides se esperaba una contracción en el consumo del 5.9 por ciento y para este año un descenso del 0.4 por ciento. Sin embargo con el impacto que ha tenido la pandemia a nivel mundial la caída del consumo interno podría ser mayor que la que se dio durante la crisis en el país, particularmente porque se prevé una caída en el ingreso de remesas.

Estados Unidos reportó este jueves un aumento descomunal en la demanda de prestaciones laborales. Fueron 3.3 millones de personas que pidieron subsidios por desempleo, lo que hace temer un aumento en la tasa de desempleo récord. Esto afectará los envíos de remesas a países como Nicaragua.

La situación empeora porque el país acumula dos años de recesión económico producto de la crisis política, en el 2018 el Producto Interno Bruto (PIB) cayó un 3.8 por ciento, en el 2019 el gobierno estimó una caída de 3.5 por ciento, aunque el Fondo Monetario Internacional (FMI) dijo que la caída sería de 5.7 por ciento. Y este año antes que el coronavirus se expandiera se esperaba una caída de 1.1 por ciento, según estimación de Funides, ahora la proyecciones sería similar o peor que los años anteriores.