Propuestas ante la emergencia

Ante la emergencia sanitaria causada por la pandemia del Covid-19, el partido de oposición Ciudadanos por la Libertad (CxL) ha propuesto “la integración de una Mesa Nacional Multisectorial”.

La propuesta, presentada públicamente por la presidenta de dicha formación política, señora Kitty Monterrey, señala que la Mesa Nacional Multisectorial sería para implementar “propuestas consensuadas acordes a la realidad del país”, con base en los aportes de cada sector, “con el objetivo de generar acciones concretas que permitan atenuar el inevitable impacto sanitario, social y económico de la pandemia y evitar que provoque daños irreversibles en las personas y grupos más vulnerables”.

CxL no dice que en esa mesa para hacer frente a la emergencia sanitaria debería participar el régimen, pero es obvio que tendría que estar. El Gobierno tiene en sus manos todos los instrumentos institucionales, comenzando por el sistema de salud pública y por lógica es el que debería apelar a la empresa privada, la sociedad civil, las iglesias, los partidos políticos y demás movimientos opositores, a todas las fuerzas vivas del país, para aunar voluntades y esfuerzos en una lucha que es y tiene que ser de todos los nicaragüenses.

Por otra parte, y al mismo tiempo que el partido CxL, el excanciller de Nicaragua Francisco Aguirre Sacasa ha propuesto en un artículo de opinión publicado este jueves 26 de marzo en el Diario LA PRENSA, una tregua política para dedicarse todos a “amortiguar los efectos humanos y económicos de la plaga”.

Aguirre Sacasa, quien fuera prominente líder del Partido Liberal Constitucionalista (PLC) y ahora es habitual comentarista de temas de interés público en los medios de comunicación independientes, sí señala en su artículo que “el Gobierno puede tomar la iniciativa en este esfuerzo”. Y agrega que el régimen, “para crear confianza podría liberar a los prisioneros de conciencia e iniciar la indemnización de aquellos que perdieron seres queridos en 2018”.

A nuestro juicio las dos propuestas son de interés nacional, sensatas, razonables y de pragmatismo político positivo, que por el bien del país y de todos los nicaragüenses el régimen debería atender y considerar su aceptación. Ante la catástrofe sanitaria y económica que nos amenaza a todos, el régimen de Ortega y Murillo debería poner en cuarentena su prepotencia e irreflexión, entrar en una ruta de racionalidad, cesar el asedio a los ciudadanos opositores, poner en libertad a todos los presos políticos, en fin, cumplir los acuerdos que suscribió en el Incae con la Alianza Cívica, en marzo del año pasado y se comprometió a cumplir ante los testigos de honor, el Nuncio Apostólico y el representante de la OEA.

Sin embargo, conociendo como conocemos a la pareja dictatorial por sus antecedentes y hechos actuales, ponemos en duda que quieran atender propuestas tan sensatas como las mencionadas de CxL y Francisco Aguirre Sacasa. Pero está muy bien que las hayan presentado. Los nicaragüenses y la comunidad internacional podrán ver de qué lado está la intransigencia y dónde la apertura de la razón.