«Todos los escenarios son malos en estas condiciones»: Qué le espera a Nicaragua con el Covid-19

El 18 de marzo se confirmó el primer caso de Covid-19 en Nicaragua. Al siguiente día un equipo del noticiero Acción 10 realizó un sondeo en las unidades de transporte público de Managua. Una de las escenas que más llamó la atención fue la de un joven con tapabocas que sacaba un pequeño recipiente con alcohol en gel de su mochila, mientras que a su lado un señor que pasaba de los 80 años lo miraba con atención.

—¿Usted también está tomando medidas de precaución? —le preguntó la periodista al anciano.
—No, si Dios quiere me llega. Suficiente ya viví, tengo 83 años. Mejor me voy más rápido a descansar ya —respondió el señor.

La escena ejemplifica lo que se vive en la actualidad en el país. Unos han decidido por cuenta propia tomar medidas, por parte del régimen de Ortega se ha optado por minimizar la enfermedad; mientras que un sector amplio de los nicaragüenses sigue como si no pasara nada.

El mapa del avance del virus señala que China, Italia y España son los países con más muertes registradas por esta enfermedad. En Nicaragua, según el régimen orteguista hasta el momento solo existían dos casos. Uno de los pacientes falleció este 26 de marzo en Managua.

Desde que se confirmó de manera oficial la existencia del Covid-19 en Nicaragua hemos pasado de la incertidumbre ante el futuro, a la histeria de supermercados con grandes filas, el asombro vergonzoso de una manifestación oficialista en saludo a la pandemia y de nuevo a la incertidumbre ante el silencio de Ortega y las palabras de Rosario Murillo en la televisión.

¿Pero cuáles son los posibles panoramas en los que podemos amanecer dentro de poco?

Sistema sanitario colapsado

Este es el peor escenario según los epidemiólogos. Los casos de personas contagiadas por Covid-19 buscarían asistencia en los hospitales públicos y estos no darían abasto. En palabras del médico Leonel Argüello sería una “catástrofe”, ya que la experiencia en países como China, Italia y España ha demostrado que pese a tener grandes recursos los casos se multiplican de manera acelerada.

Según la exministra de Salud, Dora María Téllez, con las acciones “pro contagio” que ha realizado la dictadura de Daniel Ortega todos los escenarios posibles son malos para Nicaragua.

“Lo ideal sería que no pasara nada, pero la probabilidad de que eso ocurra es cero. Todos los escenarios son malos en estas condiciones y el Sistema de Salud no está preparado”, señala tajantemente Téllez.

En el mejor escenario o intermedio cabe la posibilidad de que los casos de infectados sean pocos, debido a que países como Costa Rica, El Salvador y Honduras ya están tomando fuertes medidas.

También ante el peor de los escenarios surge la pregunta de qué hacer con los cadáveres de las víctimas de la enfermedad.

El Ministerio de Salud informó sobre el protocolo que tienen listo ante el caso de los fallecidos por esta enfermedad. Según el documento los muertos serán introducidos en ataúdes sellados que serán transportados en bolsas plásticas negras y enterrados sin vela, ni funeral.

Por consiguiente, la pregunta es ¿dónde serán enterradas estas personas? El protocolo señala que los difuntos deben ser enterrados de manera inmediata, sin autopsia y sin siquiera lavar el cuerpo.

“La Alcaldía de Managua no ha dicho si ya está ampliando cementerios. Me gustaría ver a las autoridades de Managua dando esa información o verlos desinfectando los mercados”, apunta Dora María Téllez.

El neurólogo Jorge Miranda denunció que el Ministerio de Salud está tratando con secretismo los casos sospechosos de Covid-19. Según el miembro de la Asociación Nicaragüense de Neurología, recientemente envió a un paciente con sintomatología similar a la del virus, y que vía telefónica le notificaron que la prueba del paciente había dado negativa, pero nunca recibió un reporte oficial.

“Eso me causa a mí suspicacia. Yo pregunto cómo salió la prueba de mi paciente y me contestaron que negativa y le diera de alta”, señaló el médico a LA PRENSA.

Reinar en el caos

En el plano político y social, el politólogo Félix Maradiaga tiene varias hipótesis que confiesa que al principio le parecieron descabelladas, pero que ahora piensa que no están lejos de la realidad. Según Maradiaga, la dictadura de Ortega realizó marchas y aglomeraciones de personas para provocar que el virus se propagara.

“Se ha visto en la historia que los regímenes autoritarios se benefician de las crisis. Como las hambrunas que solo se han vivido bajo dictaduras. El poder relativo de un sistema totalitario se alimenta de las crisis”, señala Maradiaga.

Desde la Coalición Nacional se ha visto como han dejado a un lado su incidencia política contra el régimen orteguista, para centrarse en realizar una campaña para prevenir a la sociedad ante la pandemia. Incluso han ofrecido una especie de “tregua” con la dictadura.

“No es que dejamos la lucha política, es que nos centramos en salvar vidas. Por ejemplo, seguimos exigiendo la liberación de los presos políticos a los que no dejan pasar material de limpieza como alcohol en gel”, señala Maradiaga.

Otro aspecto a tomar en cuenta es que si la pandemia causa una crisis sanitaria las sanciones contra el régimen de Daniel Ortega se detendrían.

“La dictadura apuesta por una distracción política internacional”, dice Maradiaga, aunque este 26 de marzo Estados Unidos sorprendió al acusar a Nicolás Maduro de narcotráfico y ofrecer una recompensar millonaria por la captura del dictador venezolano, lo que indicaría que esta pandemia también puede acelerar sanciones internacionales.

Más incertidumbre económica

Es el gran dolor de cabeza de la dictadura desde abril de 2018 y lo seguirá siendo más con el Covid-19. Pase lo que pase la economía nicaragüense resentirá esta pandemia mundial. Contenedores que ya están varados, tanto de exportación como de importación. Las remesas se verán afectadas dependiendo de qué tan mal reciban el golpe países como Estados Unidos, Costa Rica y España.

Los primeros días luego del primer contagio las familias salieron a los supermercados a comprar alimentos principalmente, pero conforme han pasado los días los comercios han visto como bajan sus ventas de manera estrepitosa.

Leonardo Torres, del Consejo Nicaragüense de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (Conimipyme), revela que varios sectores del comercio ya están sintiendo el golpe económico.

“La línea blanca no está vendiendo nada, cuero y calzado han bajado bastante, textil vestuario igual, no se está vendiendo nada porque el consumo está dirigido a los alimentos”.

La Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides), estima que si la pandemia se extiende durante todo el año, siendo este el escenario más pesimista, la contracción económica podría llegar a ser de 3.9 por ciento, lo que supondría un -2.8 puntos adicionales a la estimación que realizó el Funides a inicio de año.

Mientras que sectores como el turístico ya lanzaron los primeros gritos de desesperación y pidió una serie de medidas a modo de “salvavidas”, para evitar que este sector se vaya a la quiebra.

El economista Néstor Avendaño señala que todavía es muy pronto para hacer una estimación del golpe económico que supondrá el paso de esta epidemia. Pero está seguro de que afectará al país.

En Estados Unidos ya se habla de una proyección de caída de -2 por ciento, que causaría tres millones de desempleados. De estos se estima que el 18 por ciento son migrantes originarios de América Latina. Desde el Fondo Monetario Internacional (FMI), ya se habla de recesión “igual o peor que la de 2009”.

Entre los países que más dependen de las remesas en la región están Haití, Honduras, Nicaragua y Venezuela.

Funides señala que en el mejor de los escenarios el Producto Interno Bruto se reduciría en un 1.4 por ciento.
A favor de la situación en Nicaragua están las acciones que están tomando los países vecinos como Costa Rica, El Salvador y Honduras. Se espera que estos esfuerzos sumados a las medidas individuales de la ciudadanía, que ya inició una autocuarentena, los efectos al menos en la salud sean menores.