¿Por qué Nicaragua no puede permanecer más tiempo con sus fronteras abiertas ante la pandemia por Covid-19?

El cierre de fronteras es una medida que el régimen se resiste a tomar, pese a que casi todos los países de la región han visto en esta acción una posibilidad para contener el Covid-19. Los especialistas aseguran que si en verdad el país se encuentra en la etapa de casos importados, tendría aun más relevancia implementarla porque significaría disminuir el riesgo de contagio.

Los seis casos confirmados por Covid-19 en el país han llegado de fuera: tres de ellos corresponden a personas provenientes de Estados Unidos, uno de Panamá, uno de Colombia y uno de quien no se dijo de dónde provino pero que el Ministerio de Salud trató como “importado».

Sobre los tres que llegaron de Estados Unidos se dijo que son: una mujer de 52 años, que ya fue dada de alta,; un hombre de 70 años que se encuentra delicado de salud pero estable; y otro de 76, con múltiples afectaciones crónicas, pero estable. El caso que llegó de Panamá fue el primero que se reportó en el país. Y el de Colombia se trata del hombre que falleció por esta causa.

Todos ellos tuvieron que haber entrado por el Aeropuerto Internacional Augusto C. Sandino, donde las autoridades solo toman los datos de las personas que ingresan al país y les dan seguimiento telefónico. Recientemente, el presidente sancionado por la Asamblea Nacional, Gustavo Porras, aseguró que al país habían entrado más de 16 mil personas, que venían de países donde había transmisión activa, y el Minsa los visitaba a diario. Esto fue cuestionado por médicos, porque en realidad no hay un control de cuarentena o de vigilancia cercana y dejan a discreción de la persona la posibilidad de movilizarse, a sabiendas que podría ser un caso asintomático.

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Cuarentena, aislamiento social, cierre de fronteras son términos y medidas que los países del mundo han ejecutado en aras de disminuir la curva de contagio del Covid-19. Por ejemplo, Costa Rica solo deja ingresar al país a ticos y residentes, y ha fortalecido su seguridad para evitar el pase irregular por “puntos ciegos». Incluso los mismos costarricenses y residentes que llegan se tienen que someter a una cuarentena obligatoria.

Honduras, el vecino del norte, también permanece con sus fronteras cerradas. Sin embargo, Nicaragua mantiene abierto el aeropuerto, donde el último vuelo de Aeroméxico se realizará este Jueves Santo, 9 de abril. De ahí, no habrá más viajes porque las otras aerolíneas han suspedido sus operaciones.

El infectólogo Carlos Quant señala que incluso aunque haya transmisión comunitaria la medida de frenar el tránsito entre un país y otro puede desacelerar la progresión del Covid-19 que ya sobrepasa los 1.5 millones de personas contagiadas a nivel mundial.

Los casos asintomáticos

El nuevo coronavirus es más difícil de enfrentar porque de cierta manera se vuelve invisible, puede estar en el cuerpo de una persona y no provocarle ningún tipo de síntomas, por eso Quant explica que alguien que viene del extranjero lo primero que sucede es que está en la posibilidad de infectar a la familia, y luego, estas infectan a otras personas con las que se relacionan, y cuando se pierde el vínculo epidemiológico se está enfrente a una transmisión comunitaria.

En el país no se están haciendo exámenes de laboratorio a toda la gente que está entrando por aire, tierra y mar.

El especialista en salud pública, Alejandro Lagos, explica que las fronteras abiertas se traducen en que en cualquier momento se puede tener un portador del virus que infecte por donde pase y los más expuestos son los mismos trabajadores de migración y aduanas.

Asimismo, el experto indica que la política de negarse a hacer un cierre de los puestos fronterizos, como sí lo hizo Costa Rica, es uno de los factores que pueda mover en Nicaragua la fase en la que se está (casos importados) a otra de la pandemia.