Gobierno de Nicaragua sigue desafiando peligro del COVID-19

Una multitud se aglutinó este viernes (10.04.2020) en un paseo turístico de la capital de Nicaragua, para recibir una porción del llamado “almíbar más grande del país», pese al riesgo que representa la pandemia de COVID-19, en una actividad organizada por el gobierno del presidente Daniel Ortega, que sigue desafiando las recomendaciones de la OPS.

Unas 10.000 personas acudieron a la repartición del dulce típico en el Puerto Salvador Allende, de Managua, según informó la gubernamental Empresa Portuaria Nacional (EPN), aunque la cifra contrastó con la poca afluencia, según pudo constatar Efe, pese a que las autoridades impidieron la cobertura del evento.

El almíbar repartido es un dulce tradicional de la Semana Santa en Nicaragua, de color oscuro, cocido con mangos, jocotes (ciruelas verdes), papayas, grosellas, o cualquier otra fruta que soporte altas temperaturas sin desintegrarse.

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La EPN no informó sobre la cantidad de almíbar repartido, entre personas que dijeron identificarse con el sandinismo, y que agradecían a Ortega por el manjar. No obstante, el portal oficialista El 19 digital aseveró que tenía listas 10,000 raciones, aunque las imágenes publicadas no mostraban grandes cantidades de personas.

Pese a las recientes advertencias de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) sobre el mal manejo de la pandemia en este país centroamericano, este mismo viernes el gobierno organizó otros eventos de aglomeración de personas, que contradijeron las recomendaciones de distanciamiento social emitidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), para evitar la propagación del COVID-19.

Las actividades incluyeron competencias deportivas, zumbatones, paseos gratuitos a las playas, conciertos, exhibición de alfombras hechas con aserrín, y judeas que rememoraron la pasión de Cristo, estas últimas a pesar de que no contaron con la aprobación de la Iglesia Católica, que esta Semana Santa la celebra a puertas cerradas, a causa de la pandemia.

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El gobierno de Ortega ha sido criticado por no establecer ningún tipo de restricción en el país para evitar la propagación de la pandemia, ni aplicar medidas de prevención social.

Poca asistencia en playas y hoteles

Las autoridades, que aseguran vigilar y monitorear el COVID-19, basan sus decisiones en que los ocho casos confirmados, incluyendo un fallecido, son “importados», y que no hay “transmisión local comunitaria».

Las actividades organizadas por el gobierno suelen ser frecuentadas por militantes sandinistas, quienes se hacen acompañar de sus hijos.

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El diario La Prensa, crítico con el gobierno, reportó este viernes una escasa afluencia de personas en balnearios, hoteles y restaurantes de playa del país, y señaló que los ciudadanos optaron por resguardarse en sus casas “por temor al contagio».

jc (efe, El 19 digital, La Prensa)