Costa Rica: Instalan lavamanos para prevenir contagios entre los sintecho

En medio de la crisis por la pandemia del coronavirus COVID-19, un grupo de voluntarios de la organización Chepe Se Baña promueven todos los días el lavado de manos entre los las personas de Costa Rica, en especial, entre aquellos cuyo hogar es la calle.

¨Yo no he visto a otras personas que anden preocupados por la gente de la calle, pero ellos, los de Chepe Se Baña se preocupan por la medicina, la comida y andan buscando a la gente», le relató a Voz de América, Raúl Carvajal, un habitante de la calle que justo se acercó a lavarse las manos.

La iniciativa, que se inició hace unos 20 días, tras la confirmación de la primera persona contagiada con este virus y el consecuente endurecimiento de las medidas sanitarias, busca ayudar a todos las personas que transitan por las calles de San José, la capital costarricense, que a veces son auxiliados por organizaciones e iglesias.

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“Aquí a la unidad móvil [con lavamanos] llegan a lavarse las mujeres embarazadas y personas de la tercera edad que están en condición de calle», le contó a la VOA Otoniel Saborío, un voluntario de Chepe Se Baña minutos antes de cerrar una camioneta equipada con lavadoras y lavatorios, que en promedio atiende a unas 500 personas por día, de 8:00 a.m. a 12:00 p.m.

Saborío, un enfermero nicaragüense que tiene dos años de estar en Costa Rica, dice que se siente agradecido de contribuir con la sanidad del país que le dio refugio cuando comenzó la crisis sociopolítica en Nicaragua, en 2018.

En medio de la crisis por la pandemia del #Coronavirus2020 #COVIDー19, un grupo de voluntarios de la organización, “Chepe se baña” promueven todos los días el lavado de mano entre aquellos cuyo hogar es la calle.
?@Armando_GO desde San José pic.twitter.com/ISaBCmh0tB

— La Voz de América (@VOANoticias) April 11, 2020

Él ayuda a sus otros tres compañeros con mascarilla y guantes a conectar la camioneta a una manguera que provee de agua a la unidad desde una tubería en la Iglesia de La Merced, donde el acento de sus paisanos es fácil de escuchar, ya que cruzando la calle está parque Braulio Carillo (popularmente conocido como parque de La Merced), un lugar histórico de reunión de la colonia nicaragüense en Costa Rica, pero que por estos días está clausurado como medida para evitar aglomeración de gente y evitar más contagios de la pandemia de COVID-19.

Saborío, quien se mantiene concentrado en su trabajo de sanidad cuenta que la organización en la cual trabaja como voluntario cuenta con tres unidades: la que funciona cerca del templo católico, una en el Parque Central de San José y otra cerca del Cine Líbano, en la Zona Roja -o pelirroja- cumpliendo las medidas del distanciamiento de metro y medio impuestas por el Ministerio de Salud en coordinación con el municipio capitalino.

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Muchos como Guido González, quien hace poco encontró su hogar en las calles tras perder su empleo el año pasado, contó que la situación es difícil y agradeció este tipo de iniciativas.

La iniciativa comenzó después de la confirmación del primer caso de coronavirus en Costa Rica.

“Uno ve en las calles y bulevares anuncios del presidente municipal y el Ministerio de Salud, de todo el mundo que le dicen a la gente “quédate en casa, quédate en casa», pero hay personas que no tenemos adónde ir… Por eso el “quédate en casa» para nosotros no vale», relató con algo de indignación González, quien hacía fila para lavarse la mano cerca de la iglesia La Merced y pidió más apoyo para los sintecho, más de allá de la pandemia por la COVID-19.