¿Sistema financiero de Nicaragua se contagia de coronavirus? Vuelven a caer los depósitos

Los primeros dos meses del 2020 daban luces de una posible recuperación en el Sistema Financiero Nacional de Nicaragua, cuyos los depósitos comenzaron a crecer consecutivamente y el crédito mostraba una ligera mejoría, porque caía a menor ritmo, tras la crisis de confianza desde el 2018.

Pero el estallido de la pandemia del coronavirus a nivel mundial parece revertir esas señales positivas del sector financiero en Nicaragua, que en marzo acabó con la tendencia en positiva reportada en enero y febrero, según reflejan cifras actualizadas de la Superintendencia de Bancos y Otras Instituciones Financieras (Siboif).

En marzo, en plena convulsión mundial del Covid-19, del sistema bancario de Nicaragua se fugaron 49 millones de dólares con relación a lo acumulado hasta febrero de este año, lo que representa un retroceso con respecto a los aumentos registrados en enero y febrero de este año (44 y 127 millones de dólares por mes, respectivamente).

La Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides) señala que la salida de depósitos en marzo se debe a dos factores, el pago anual del Impuesto sobre la Renta (IR) y el retiro de dinero de los hogares y empresas para hacerle frente a la crisis que está generando el Covid-19.

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“Los depósitos cayeron este mes, esto relacionado con el pago sobre la renta anual de 2020, las empresas pagaron en febrero y después en marzo el gobierno retira ese dinero de los bancos, por eso hay una mayor caída en los depósitos a la vista, por lo tanto la mejor forma de analizar el sector, es a través de depósitos de ahorro y a plazo, donde ya se observa una desaceleración en el crecimiento que se traía en los últimos dos meses, probablemente asociado en este momento a la necesidad de flujo de caja tanto de hogares como de empresas, producto de inicio del impacto de la crisis del Covid-19 en el país”, detalla Funides.

Funides admite que las perspectivas no son nada alentadoras en el contexto actual y que es muy probable que siga la salida de los depósitos .

“En los hogares, negocios y empresas están necesitando flujo de caja y están haciendo uso de estos depósitos para satisfacer esa necesidad de efectivo y eso probablemente lo veamos en los próximos meses con mayor intensidad, los depósitos se van a seguir desacelerando”, advierte.

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Hasta el 31 de marzo de 2018, el Sistema Financiero Nacional tenía en depósitos totales 5,495 millones de dólares, pero hasta el 31 de marzo del 2020 la cartera había descendido a 4,033 millones de dólares, una reducción acumulada de 1,462 millones de dólares, es decir 26.6 por ciento menos.

El economista y sociólogo Óscar René Vargas, señala que marzo estaría marcando un cambio de tendencia, que habría que ver si se mantiene en los meses siguientes.

“Lo lógico es pensar que por el coronavirus, por la profundización de la crisis y la recesión económica la tendencia hacia la salida de capital se mantenga, pero habrá que ver cómo se comporta en abril y lo meses siguientes para determinar el impacto”, dijo Vargas.

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El crédito a la baja

Además de los depósitos, también el crédito, que es fundamental para sacar a la economía de dos años de recesión, se está viendo afectado por los primeros choques de la pandemia.

Funides señala que en este nuevo contexto, el perfil crediticio se va a deteriorar progresivamente y eso va a provocar que la cartera de préstamos se contraiga aún más.

“El crédito sigue cayendo, cayó 10 millones de dólares en marzo, ya tenemos cuatro meses de caída continúa del crédito y seguimos remarcando que el sistema financiero está teniendo problemas para la colocación de nueva cartera de crédito, esto se va poner mucho más difícil en los próximos meses”, dijo.

La Siboif indica que en marzo con respecto a febrero de este año la cartera neta de crédito se había achicado en 10 millones de dólares, para cerrar el primer trimestre con una caída acumulada de 40 millones de dólares respecto al saldo del 31 de diciembre del año pasado.

“La capacidad del sistema financiero de colocar crédito en los próximos meses va ser mucho más baja que ahorita, los saldos de crédito van a caer mucho más, la situación estaba mala y ahora va estar mucho peor, por lo tanto los bancos no se pueden arriesgar a dar crédito a cualquiera en este momento», indica Funides.

Señala que los hogares y empresas a los que se les podía dar préstamos en este momento, “en los próximos meses va ser imposible darle, porque van a empezar a perder su capacidad de repago de crédito muy aceleradamente”.

Hasta el 31 de marzo del 2018 la cartera de crédito era equivalente a 5,172 millones de dólares, y esta ha descendido a 3,588 millones de dólares al 31 de marzo del 2020. Es decir que desde el estallido de la crisis, la economía ha perdido 1,584 millones de dólares en préstamos, tanto en córdobas como dólares, lo que representa una reducción de 30.62 por ciento.

Cuando estalló la crisis sociopolítica en Nicaragua, la banca se vio forzada a frenar la entrega de préstamos para poder hacer frente a la salida masiva de depósitos del público, pero cuando se contuvo la fuga, el crédito no pudo reactivarse al mismo ritmo de la recuperación de la captación de dinero del público por los daños severos en la economía.