Zona de Strikes: El Rivas no hace mucho ruido, pero siempre en la pelea

Desde siempre, Rivas ha sido un equipo sin estridencias ni nombres rimbombantes o de gran exposición mediática. Al contrario, ha sido un club muy modesto, oculto para la prensa, pero muy combativo sobre el terreno de juego.

Luego de una historia de escasa relevancia en los años setenta, Rivas entró pisando fuerte a los Pomares en su inicio en 1980. Participó en sus cuatro primeras finales, ganando los campeonatos de 1980 a León y de 1982 a los Dantos.

Eran los días en los que el zurdo Adolfo Ávarez hacía estragos desde la colina junto a Leoncio Martínez y Eloy Morales, como estelares, y el líder de la ofensiva era Juan Cabrera, quien tenía el respaldo de José Ramón Ocampo y Miguel Jiménez.

Sin embargo, lo que nadie anticipó, era que vendría una sequía de 35 años sin títulos. Desde 1982, su afición debió esperar hasta el 2017 por un campeonato. Disputó los títulos en 1994 y 2000, pero perdió ante el San Fernando y Matagalpa (Norte), respectivamente.

La conquista del 2017 fue memorable si se considera el favoritismo claro del León y lo discreto del club sureño. “Nos ha tocado bailar con la más fea», dijo Eloy Morales a sus muchachos mientras los animaba. “Ojalá que no los barran», clamó un directivo del equipo, pero se impusieron.

¿Qué podrá hacer ahora el Frente Sur? De nuevo, ahí está el Rivas sin hacer mucho ruido, pero ganando lo necesario para ser tomado en cuenta. Como ha sido siempre, con un roster sin estrellas, pero articulado y metiendo mano para avanzar lo más lejos posible.

A su núcleo ofensivo, formado por el destacado artillero Luis Montealto, Donald Guzmán y Félix Castillo, se les unió el siempre rendidor Marbell Olivas, con Juan Diego Montes y Carlos Vanegas, entre otros, siempre listos para tronar en un line up de poco poder (11 HR).

El staff tienen dos brazos líderes en Juan Bermúdez y Marlon Altamirano. Se espera que Osman Manzanares y Pedro Torres vuelvan a su mejor nivel, mientras el chavalo Fidel Estrella (6-1 y 2.90 con dos salvados) ha sido la gran revelación entre los lanzadores.

De nuevo, el Frente Sur se hace notar, sin mucho ruido, pero ganando para avanzar. Ramón Padilla ha encontrado la forma de motivar a este equipo y es muy claro que su meta es caminar muy largo y meterse entre los que disputarán el título, aunque eso no será fácil.

Después de 35 años entre un título y otro, en Rivas sueñan con un título no tan distante del logrado en el 2017, cuando se burlaron de los pronósticos y le pasaron encima a los Leones.

Edgard Rodríguez en Twitter: @EdgardR