La otra faceta del lanzador del Bóer, Róger Marín. Aquí te la contamos

Tal y como si fuera un niño, así se encuentra el reconocido lanzador Róger Marín. Y es que luego de varios meses, el derecho finalmente pudo crear su academia que lleva por nombre Marines de Villa Progreso con el fin de enseñar beisbol a los niños.

“Es una de las cosas que me gusta, trabajar con niños”, confiesa con entusiasmo Marín, actualmente jugador del equipo Bóer en el Campeonato Nacional de Beisbol Superior.

Marín recuerda que la idea surgió ante la insistencia de varios niños y padres de familia, pero sobre todo motivado por su hijo Róger.

“La idea surgió a mediados del año pasado. Algunos jóvenes me solicitaron si los entrenaba. Y fue en diciembre que inicié inspirado en mi hijo Róger, que le gusta el beisbol, es infield, él propició este sueño, quizás es una señal que me mandó Dios”, cuenta el orgulloso padre.

Desde entonces, no solo niños sino también adolescentes se mostraron entusiasmados con la idea de aprender el deporte rey de Nicaragua.

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“Tengo a niños de 14 y 15 años, que tienen el talento y sobre todo la aspiración de llegar a firmar en el beisbol profesional. Trato de enseñarles no solamente el beisbol sino sembrar en ellos valores para que lleguen a ser buenos atletas”, agregó el pelotero, originario de Chinandega.

La Academia Marines de Villa Progreso tiene dos equipos categoría Infantil Doble A, un equipo Juvenil A y otro Juvenil Doble A, que compiten en la liga impulsada por la comuna capitalina.

La academia de beibsol Marines de Villa Progreso, de Róger Marín, tiene equipos de cuatro categorías. LA PRENSA/CORTESÍA/RÓGER MARÍN.

No lo imaginó

Hace unos años, Marín asegura no se visualizó entrenando, pero ahora todo ha cambiado.

“Honestamente nunca pensé ser entrenador pero ahora que empecé me doy cuenta que me gusta, no me siento aburrido, sino motivado”, manifestó Róger.

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El destacado lanzador afirma que enseñar a niños es algo especial.

“Es difícil y a la vez también fácil tratar con niños. Cuando los entreno me hacen recordar cuando yo era niño y soñaba con ser un atleta de alto rendimiento, a los niños les digo que todo es posible si uno trabaja. Tanto ellos como yo nos sentimos motivados”, afirmó Róger, quien trabaja con otros tres entrenadores más y un padre de familia en la enseñanza a los reyes de la casa.

Róger Marín con algunos de los jovencitos de su academia Marines de Villa Progreso. LA PRENSA/CORTESÍA/RÓGER MARÍN.

Puertas abiertas

Aunque por ahora, debido al coronavirus, la academia está en una pausa, cuando se activen las puertas se abrirán de par en par para todos los niños que quieran aprender.

“En la academia no se paga para aprender. No queremos que el niño tenga obstáculo, lo que queremos que los niños se diviertan jugando”, recalcó Marín.

Marín explicó que los niños que actualmente tienen en la academia soñando en grande proceden de los barrios Villa Progreso, Georgino Andrade, Ducualí, Waspám, San Rafaela, Bello Horizonte, de la zona de la Subasta, Sábana Grande, entre otros.

Róger Marín también brinda Clínicas de Beisbol. LA PRENSA/CORTESÍA/RÓGER MARÍN.

Piensan crecer

Marín, quien también en otras ocasiones ha sido buscado para brindar Clínicas de Beisbol, dejó claro que la academia es con miras al futuro.

“La intención con la academia es crecer. Pensamos tener pronto una máquina tira pelotas, una jaula de bateo, queremos que los niños se desarrollen”, explicó.

Marín relató que “el nombre Marines lo escogieron los padres de familia por mi apellido y pues me pareció la idea”.

De hecho los padres de familia son sus grandes aliados. Asegura que a veces debe sacar de su bolsa para comprar implementos deportivos, pero los padres también lo ayudan “unidos la situación ha sido más suave», contó Marín.