«Tenía miedo de dormir»: Periodista deportiva nicaragüense cuenta su proceso de recuperación de Covid-19

La prolongación de una gripe alertó a Loanny Picado. La destacada periodista nicaragüense llevaba una semana con los síntomas , cuando generalmente le duraban dos. Después apareció una tos seca que se hizo más fuerte, los ojos se le pusieron rojos, como si tuviera conjuntivitis, y perdió el gusto y el olfato. “Llamé a mi a doctor, le conté todos los síntomas y me dijo que eran del Covid-19”, recuerda ahora ya recuperada.

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Tardó casi 25 días en recuperarse, de los cuales 17 pasó encerrada en un cuarto en Holanda, donde vive junto con su esposo y dos hijos. “La primera semana fue la peor, tuve fiebre 39 grados, bastante cansancio. Subía la escalera de la casa y me cansaba como si había corrido cinco kilómetros, ni cuando tenía asma me daba eso, era algo peor”, recuerda Picado, quien a partir de la próxima semana comenzará a hacer ejercicios físicos.

“Hay un sofoque, una fatiga, esa constante presión en el pecho con hincones, no sabés si es el corazón, tenés atorada la garganta, lo que tenés que hacer es guardar la calma y no entrar en pánico. Tuve dos noches en que tenía escalofrío que ni dos colchas me abrigaban de la fiebre, me dieron dos ataques respiratorios. Hacía ejercicios respiratorios y me nebulizaba, sentí que la segunda noche me iba ir al hospital”, señala la periodista, quien se ha destacado por sus coberturas internacionales en mundiales y eurocopas .

Los primeros ocho días fueron los más complicados para Picado. “No aguantaba la respiración en la noche, ataques de asma feos, los peores días fueron el tercero y cuatro, no dormí, tenía miedo hacerlo porque me escapaba de ahogar, me acostaba semisentada. Te da miedo dormir, como medio te dormis y te asfixia. El sexto día me dio diarrea, el doctor dijo que era normal, que a algunos les daba. Solo ese día me dio y me debilitó. Después me dio dolor de cabeza, mareo, no recuperé el olfato ni el gusto, ese momento comía por comer, como si tenía dormido el paladar. No le sentía gusto a nada, ni al agua. Los síntomas desaparecieron poco a poco, no todos de una vez, después del día ocho empecé a mejorar. El día 13 no sentía dolores y había recuperado el olfato y el gusto”.

Picado aseguró que esta experiencia le dejó muchas lecciones de vida. “Uno tiene que cuidarse más, querer su cuerpo, me prometí no tomar más gaseosas o bebidas endulzantes, buscaré más jugos naturales, comer frutas a diario, tratar de echarle a mi cuerpo cosas mejores, cuidarlo. Pasé momentos difíciles encerrada en un cuarto donde solo pensaba en mis hijos”.