Test de coronavirus: los científicos que crearon una prueba de diagnóstico «casera» para detectar covid-19

Los días del doctor Charles Swanton son muy atareados, pero su esfuerzo merece la pena.

El Instituto Francis Crick, donde trabaja, ha estado haciendo exámenes a médicos en Londres que fueron enviados a sus casas después de mostrar síntomas de covid-19.

Aquellos que fueron hallados libre del virus pudieron regresar de vuelta al trabajo.

Los hospitales sobrecargados han estado desesperados porque haya más lugares como éste donde hacer pruebas diagnósticas para ayudar al personal de salud a regresar a sus tareas.

El gobierno de Reino Unido fijó una meta de 100.000 exámenes de detección al día para finales de abril, pero le está costando acercarse a esa cifra.

La prueba para detectar si alguien sufre del nuevo coronavirus es un proceso complejo (distintos exámenes, para ver si alguien alguna vez ha sufrido el virus aún están a la espera de ser aprobados por las autoridades sanitarias).

Las moléculas en un hisopo son analizadas en su código genético, utilizando productos químicos, robots para manipulación de líquidos y una máquina de PCR (reacción en cadena de la polimerasa) que puede hacer miles de millones de copias de hebras de ADN.

Laboratorios privados y universitarios en todo Reino Unido han donado equipo suficiente para establecer tres enormes centros para realizar pruebas de diagnóstico en el país.

Pero no es suficiente con disponer de las máquinas, también necesitan cócteles preparados con la mezcla de distintos químicos.

La recetas para estas mezclas secretas han sido probadas durante años, verificadas por los organismos reguladores y guardadas por las compañías que las venden.

Como un cocinero con la mezcla de una torta lista para hornear, los científicos conocen todos los ingredientes pero las proporciones exactas varían en cada compañía.

Entre las empresas que fabrican y las venden están Qiagen, Roche, Merck y Eurofin Genomics. Cada una de ellas tiene su propia receta, diseñada para modelos específicos de las máquinas de PCR.

Charles Swanton,

El doctor Charles Swanton y su equipo crearon sus propios kits para diagnosticar la covid-19. LA PRENSA/Francis Crick Institute

El doctor Swanton y sus colegas en el Instituto Crick se dieron cuenta de que la mayor parte del mundo estaría clamando por estos kits. También sabían que las compañías que los fabrican estarían agobiadas.

Entonces, en lugar de esperar, ellos aplicaron la ingeniería inversa para crear su propia fórmula “casera» para hacer el diagnóstico del personal sanitario en Londres, como un servicio voluntario.

El Instituto Crick está encabezado por un científico ganador del Premio Nobel, Paul Nurse, pero no está gestionado por el servicio de salud británico.

Es un laboratorio de investigación formado de la asociación entre el centro de investigación británico Cancer Research UK y hospitales londinenses entre los que se incluyen el Royal Marsden, el Imperial College London, el King´s College London y el University College London.

Hace tres semanas, cuando el virus se expandió por toda Europa sus laboratorios fueron considerados como no esenciales y fueron cerrados.

Ellos entregaron gran parte de sus equipos al departamento de Salud y Cuidado Social, que lidera los esfuerzos por aumentar los exámenes diagnósticos fuera de los hospitales.

En ese momento, el doctor Swanton trabajaba como jefe clínico de Cancer Research UK y se dedicaba a investigar como progresa el cáncer.

“Íbamos a ser enviados a casa. Yo pensé ‘bueno, hay muchos trabajadores no esenciales que conozco que en realidad podrían ser bastante esenciales en la lucha contra el coronavirus’», comenta.

Envió algunos emails y se formó un grupo de trabajo. Al mismo tiempo, Nurse se comunicó con sus empleados en el Instituto Crick preguntando por posibles voluntarios para hacer trabajo de laboratorio.

Recibió 300 respuestas en 24 horas.

Médicos, incluyendo al doctor Swanton, muchos del University College London, y algunos en un laboratorio privado llamado HSL, trabajaron juntos para hallar un nuevo procedimiento para fabricar los kits de químicos con el equipo que el gobierno había dejado disponible.

“Aquí tenemos el personal, las instalaciones, los recursos, los reactivos y el conocimiento para ponernos a trabajar y hacerlo. Así que eso es lo que escogimos hacer», dice Swanton.

Su kit de químicos “casero» (un kit de extracción de ácido ribonucleico, ARN) fue aprobado a través de un proceso rápido de certificación y ya han hecho público su procedimiento operativo.