Peligrosa decisión del Minsa de esconder más detalles de los contagiados por Covid-19. Advierten de distorsión en letalidad

El Ministerio de Salud (Minsa) sorprendió este sábado con un mayor endurecimiento en su política de secretismo de la información sobre los contagios de Covid-19 en Nicaragua. Ahora solo se está limitando a detallar la edad del paciente y su estado de salud, cuando antes dejaba claro, al menos, si era importado o de transmisión local y el sexo de la persona.

Especialistas en salud coincidieron ayer en que este mayor secretismo aumenta el riesgo de contagio del virus en la población nicaragüense, pero además distorsiona aún más la tasa de letalidad de la pandemia en Nicaragua, por lo que instó a tener cuidado con ese indicador.

En otros países de Centroamérica, los gobiernos están informando sobre el origen de contagio de las personas, las zonas geográficas donde se identificó el caso, la edad, el género, el estado de salud y el número de personas con el que el enfermo entró en contacto y se le está dando seguimiento. Esto permite a la población identificar dónde están los focos de contagio y elevar los niveles de resguardo.

Este sábado 25 de abril el Minsa reportó el caso número 12, pero, no brindó detalles si el paciente era hombre o mujer, o cómo y cuándo se contagió. “Una persona de 64 años de edad, que se encuentra delicado pero estable», fue el informe del Minsa. En Nicaragua, se desconoce dónde están los focos de contagio.

Pero más allá de que el sistema de salud no está capacitado para atender los casos graves del Covid-19, según exponen especialistas en salud, la alta letalidad que presenta Nicaragua se debe al mal manejo de información, que conlleva a un subregistro de las cifras, y a la falta de pruebas para diagnosticar a tiempo la enfermedad.

Con cifras oficiales hasta ayer y basados en las simulaciones internacionales, de los 12 casos confirmados en Nicaragua, tres han fallecido lo que implicaría una tasa de letalidad de 25 por ciento, una estimación que analistas advierten del elevado grado de no fiabilidad tomando en cuenta el grave subregistro gubernamental.

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“No es que en Nicaragua sea más letal la enfermedad, sino que en el país como no tenés identificados los casos, entonces estás trabajando con una población bien pequeña. La letalidad tiene que ver con el nivel de manejo de información y el diagnóstico de los pacientes», explicó el especialista en epidemiología, Rafael Amador.

La tasa de letalidad (la cantidad de muertos respecto al número de contagios) por el coronavirus en el mundo alcanza el dos por ciento, lo que refleja la grave distorsión de la tasa de Nicaragua. Este indicador significa el riesgo que tiene un paciente de fallecer por la enfermedad.

En cuanto a la mortalidad, este reflejará los riesgos que tiene la población en general de morir por el virus. Se usa el mismo número muertes por por cada 1,000, 10,000, 100,000 o un millón de habitantes (dependiendo de lo pequeña que sea la tasa).

“Como sabemos que hay un subregistro, ese número (de casos) es bien pequeño, y al ser pequeño el denominador cualquier variación en el numerador (muertes) te va a salir un factor bien alto. Esa letalidad que se reporta la más alta en el mundo, es completamente debido a un problema de registro porque la base del denominador (casos confirmados) es incierto y baja», refirió el doctor Amador.

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El epidemiólogo y miembro del Comité Científico Multidisciplinario, Leonel Argüello, coincidió con el doctor Amador y expuso que la alta letalidad en el país significa dos cosas, uno que el virus es más virulento o más mortal, lo cual no ha sucedido en ninguno de los países con contagio en el mundo; y dos, que no se estén haciendo las pruebas y que no estén compartiendo los resultados.

El Minsa tiene un alcance de entre 100 y 200 pruebas del Covid-19 al día, la cifra más baja a nivel regional. En cuanto a la mortalidad del virus, destacó que esta dependerá de la situación del enfermo, de la calidad de la atención médica y del equipamiento y medicamentos disponible.

Manejo de casos pone en riesgo a las personas

El Minsa ha tratado en cada reporte de los casos, de confundir a las personas sobre la verdadera situación del país, brindando datos a medias y ocultando información vital para poder combatir el virus. Mientras sigan trabajando bajo el secretismo, el riesgo de que más nicaragüenses se contagien será mayor, advirtió Amador.

“Esto nos ayuda a entender que tenemos que cuidarnos, porque la información que sale de los 12 casos reportados por el Ministerio de Salud no nos ayuda en absoluto a entender la verdadera dimensión de lo que está sucediendo en el país, y por eso las medidas de prevención que la población ha tomado por su propia cuenta viene siendo muy trascendental», señaló el especialista.

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A 40 días de confirmarse el primer caso positivo en el país, el Minsa mantiene el discurso que no hay transmisión comunitaria, pese a que las aerolíneas anunciaron que los vuelos hacia Nicaragua quedarían suspendidos a finales de marzo.

Generalmente el virus tarda entre 1 y 14 días en incubación, antes de manifestarse, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), que indica que en promedio es de cinco días. Las aerolíneas llevan más de 20 días desde que suspendieron vuelos.

Además el régimen mantiene cerradas las fronteras, aunque sus homólogos adoptaron esa medida antes de que lo hiciera Nicaragua.

Vienen semanas claves

Pero aún cuando la situación del coronavirus en el país no sea clara, el doctor Amador advirtió que en las próximas dos semanas habrán más casos, tal y como ha empezado a suceder desde hace un par de días.

Reportes extraoficiales indican que en el país hay más casos positivos de Covid-19 de los que informa el Minsa, que hasta la fecha contabiliza 12 casos confirmados y 15 sospechosos. Varios de estos casos han sido denunciado por fuentes vinculadas a los enfermos. Se conoció de un caso en la Corte Suprema de Justicia, dos detectados en un proyecto de construcción, así como un médico en el Hospital Berta Calderon.

El Observatorio Ciudadano, una red de monitoreo independiente, informó que hasta ayer por la tarde tenía registrado 317 casos, entre confirmados y sospechosos. De ese total, 12 confirmados por el Minsa; 15 casos sospechosos reportados por el Gobierno y 290 sospechosos verificados por el Observatorio.

Prepararse para la siguiente fase

Basado en las cuatro fases que reporta la Organización Mundial de la Salud (OMS), Nicaragua estaría en el número dos: “Casos esporádicos. Países con uno o más casos, importados o adquiridos localmente». En este, ya estarían registrándose casos de contagio comunitario, pero el Minsa insiste en que no existe en el país.

Tomando en cuanto el comportamiento y rápido contagio que tiene el virus, y a 39 días de que se reportara el primer caso en el país, el doctor Amador manifestó que los próximos días serán cruciales para Nicaragua, por lo que llamó a la población a mantener y reforzar las medidas de prevención.

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“La preparación debió haber sido hace un mes para disminuir los riesgos que implicaba la multiplicación del contagio. Entonces lo que hubiera pasado es que se presentaran casos esporádicos, lentos no se daría un pico súbito, y se hubiese extendido la curva a un plazo de tiempo más largo», declaró el doctor Amador.

Sin embargo, “aún hay chance» para evitar un caos, insistió el especialista, quien reconoció que las medidas de autoprotección que ha tomado la gente ha ayudado a la situación. El doctor recomendó evitar aglomeraciones, ir a clases, practicar distanciamiento social o quedarse en casa.

“Si esto se hubiese implementado como una política nacional hace un mes, hubiéramos restringidos los casos que supuestamente se han identificado y el resto de las personas se hubieran mantenido protegidos. Pero, ¿el hecho de que no se hayan tomado esas medidas indican que todo está perdido? No, hay que seguir manteniendo las mismas medidas y reforzarlas. Si las personas aún no lo han hecho, que lo empiecen hacer también, porque si gracias a Dios no se han contaminado, van evitar un contagio futuro», expresó.

Las fases 3 y 4 de la pandemia del Covid-19, según la OMS, estarían definidos como grupo de casos (casos agrupados en el tiempo, ubicación geográfica o exposición común) y transmisión comunitaria (brotes grandes).