Hijo de Freddy García, firmado por bono millonario, le dará regalo soñado a su mamá

Justo unos minutos después de que la felicidad experimentada en su casa había alcanzando su punto más alto, Freddy Zamora, el hijo de Freddy García, vio a sus papás y sintió un profundo deseo de agradecerles por haberlo llevado hasta ese momento.

Hacía unos pocos instantes, su nombre había aparecido en la lista de jugadores seleccionados en un reducido draft del beisbol amateur en EE. UU., que desde las más de cincuenta rondas habituales, ahora se redujo a cinco por el coronavirus.

Zamora fue la selección general número 53, tras ser escogido en la segunda ronda por los Cerveceros de Milwaukee, quienes lo tomaron de la Universidad de Miami, donde ha bateado .300 en dos temporadas jugando el shortstop.

“Recordé todo el sacrificio que han hecho mis papás para llegar a este momento. Sé que apenas es el inicio del camino que me puede llevar a las Grandes Ligas, pero incluso llegar aquí, requiere de mucho trabajo”, afirma el infielder.

Freddy Zamora, de 21 años, es el hijo de Freddy García, otrora destacado jardinero de la UNAG, el Bóer y la Selección Nacional, y la matagalpina María Edith Weimar, quienes residen en Miami, Florida, desde hace 16 años, cuando el joven tenía cinco.

LA PRENSA habló Zamora y este es el diálogo con el prospecto.

¿Cuál fue tu primera reacción al ser seleccionado?

Me sentí feliz, nos abrazamos en la casa, pero casi al instante recordé lo que hemos pasado, sobre todo mis papás, quienes han hecho un gran sacrificio, para que lleguemos hasta aquí.

Esto es apenas el punto de partida hacia la meta ¿no?

Sí, pero llegar hasta aquí requiere mucho sacrificio. Nosotros nos venimos de Nicaragua y yo como un niño no sabía ni porqué, no sabía que era a otro país, pero todo ha sido bueno, gracias a Dios.

¿En algún momento temiste que no te escogieran?

Sí, tuve temor que por la lesión que tuve en una rodilla, que requirió de una cirugía y una rehabilitación de nueve meses, los equipos la pensaran un poco, pero gracia a Dios no fue así.

¿Y cómo visualizás el camino a las Grandes Ligas?

Difícil. Ahora es cuando debo trabajar más de lo que acostumbro. No hay nada garantizado y tengo que ganarme un lugar en la organización, pero tengo confianza en Dios y en mí.

¿Qué te dijeron los Cerveceros después de la escogencia?

Me dieron la bienvenida a la organización y que pronto me iban a volver a llamar para ponerme al tanto de los siguientes pasos en todo este proceso.

¿Te gusta Milwaukee o soñabas con otro equipo?

Yo solo quería una oportunidad, no estaba para escoger. Gracias a Dios los Cerveceros se fijaron en mí y ahora ha trabajar duro para crecer.

¿Tenés una idea donde podrías iniciar tu carrera?

No lo sé, pero imagino que iré a Clase A porque debo probar que ya estoy bien de la cirugía. Pero mi meta es terminar el 2021 en Doble A. Ojalá pueda conseguirlo.

¿Qué sabés de tu papá?

Que fue un buen jugador, que le decían el “Sheriff», que podía correr mucho y bateaba bastante. El otro día vi un video suyo y vi que también bateaba jonrones a pesar que era flaco.

¿Qué tan nicaragüense te sentís?

Cien por ciento. Estoy orgulloso de ser nicaragüense. Mi español no es muy bueno y seguro me iba a sentir más cómodo en inglés, pero quería hablar en español para mi país, Nicaragua.

¿Te gustaría jugar en Nicaragua?

Uno de mis sueños es jugar con la Selección Nacional de Nicaragua. Ojalá tenga esa oportunidad algún día. Vamos a ver cómo se dan las cosas en el futuro.

“Le compraré una casa a mí mamá»

Freddy Zamora obtendrá un bono de un millón 370 mil 400 dólares por firmar con Milwaukee y ya sabe lo que hará en cuanto se lo entreguen.

“Le voy a comprar una casa a mi mamá y un carro a mi papá. Es lo menos que merecen por lo que han hecho por mí. Ellos han estado ahí siempre apoyándo en todo”, asegura el joven.

“Juego el shortstop porque mi papá me puso ahí, me dijo ‘ahí vas a jugar, colocate ahí’ y ahí me quedé. Luego me acostumbré y todo me salió así muy natural».

“Quiero que me lleguen a conocer no solo como un shortstop que defiende bien y que tiene buen brazo, sino que bateo hits y espero con el tiempo poder batear jonrones también».

“El jugador que más admiro, mi ídolo, es el shortstop de Cleveland, Francisco Lindor. Me gusta la alegría y la pasión que muestra al jugar. Es tremendo”.

“De mi infancia en Managua tengo recuerdos de cuando jugaba en la calle con mis amiguitos, de la escuela y de donde vivía. En cuanto pueda, voy a ir a visitarlos a ellos”.

“Tuve una suspensión en la universidad porque entrenamos a las seis de la mañana y un día me quedé dormido en el clubhouse y no fui a clase. Rompí las reglas y fui castigado”.

Así que Freddy Zamora está ahora sobre la ruta que conduce a las Grandes Ligas, pero queda mucho trabajo por hacer.

Las detalles de Freddy Zamora

Freddy Zamora nació el 1 de noviembre de 1998 en el hospital Fernando Velez Paiz, justo el año en el que su papá, Freddy García, llegaba a 1000 hits y a 100 jonrones en su carrera con el Bóer.

Su mamá es María Edith Weimar, matagalpina, quien se casó con Freddy cuando ella tenía solo 17 años. Tienen cuatro hijos: Fressia de 28 años, Freddy de 21, Joseph de 17 y David, quien nació en Estados Unidos, de 14.

Los García Weimar vivieron inicialmente en las Américas Uno y posteriormente en el barrio Omar Torrijos, entre la colonia 14 de Septiembre y Jardines de Veracruz, en Managua.

Freddy Zamora tiene 21 años, mide 6’1 pies y pesa 189 libras. Estudia administración deportiva en la Universidad de Miami, donde tiene una beca. Ahora se unirá a los Cerveceros.

En dos temporadas con los Huracanes de Miami, Zamora resumió promedio de .300, con 123 hits en 410 turnos, 123 anotadas y 74 remolques. También se robó 33 bases.

Las tres publicaciones más prestigiadas de EE.UU., especializadas en proyectar prospectos lo han calificado alto: MLB Pipeline lo consideró el prospecto número 100 del país, Baseball America el 73 y Fangraphs el 35. Milwaukee se lo llevó en el lugar 53, en la segunda ronda.