La mejor vacuna contra la pandemia

Cartas de amor a Nicaragua

Querida Nicaragua: Hay verdadera preocupación en el mundo entero ante los avances de la temible pandemia del coronavirus. Y tenemos razón todos los países de preocuparnos por conservarnos sanos al menos atendiendo las indicaciones que nos han dado los organismos especializados como la OMS y la OPS. Todos sabemos cuáles son las indicaciones elementales: lavado permanente de manos, cuido especial de nariz, boca y ojos, uso de la mascarilla, no andar en tumultos, etc.

Las grandes potencias están empeñadas en una carrera científica por encontrar o descubrir una vacuna que sea capaz de detener el avance incontenible de la pandemia. Según informes de la prensa los EE.UU. están avanzando rápido. La vacuna experimental entrará en julio 2020 a la tercera y última fase de ensayos clínicos. Se trata de la fase decisiva en la que se verá en una muestra de muchas personas sanas la efectividad de la misma. Igualmente Alemania está buscando en sus mejores laboratorios descubrir una vacuna y ha presentado los primeros resultados positivos en dosis bajas. Espera tener resultados positivos al final del año. Suiza no podía quedarse atrás y va por el mismo camino. A inicios de este mes se conoció que expertos de la Universidad de Ginebra investigan una vacuna contra el coronavirus que utilizaría la nueva técnica del encapsulamiento celular para inmunizar más rápido y en forma más prolongada. Japón, Inglaterra, Rusia y China son las otras potencias que están empeñadas en el mismo fin.

En particular China este 10 de junio probó una potencial vacuna que está siendo desarrollada por científicos chinos, fue probada con monos y puede bloquear el virus para que no infecte las células de monos, ratas y conejos. Los chinos están probando otra vacuna desarrollada en Wuhan. Las dos vacunas han sido administradas a dos mil personas y se asegura que el gobierno distribuirá estas vacunas gratuitamente en todo el mundo.

Muy bien por todos aquellos gobiernos que se esfuerzan por mantener sana a su población. Nosotros no tenemos la suerte de tener autoridades preocupadas por la expansión de la pandemia.

Sin embargo tenemos una enorme fuerza que podemos utilizar en el momento que queramos. Se nos olvida que tenemos el supremo refugio de la oración, nos olvidamos de nuestro Señor Jesucristo, ante cuya preciosísima sangre toda rodilla se dobla, nos olvidamos de nuestra Madre, María Madre de Dios y de todos nosotros.

No hay fuerza más poderosa y efectiva que la oración. Una oración en la mañana dando gracias a Dios por el nuevo día, otra al mediodía y otra en la noche agradeciéndole los favores recibidos. Una oración , un contacto don Dios vale más que mil vacunas.

El autor es empresario radial.