La vida después de la pandemia, según el papa Francisco

Recientemente, la Editorial Vaticana ha publicado, bajo el título La vida después de la pandemia, ocho textos pronunciados o escritos por el papa Francisco entre el 27 de marzo y el 22 de abril del presente año, mientras la pandemia del Covid-19 se extendía por el mundo. Se trata, como lo afirma el cardenal Michael Czerny, SJ, autor del prefacio del libro, de un rico mensaje para la humanidad que persigue dos objetivos: “El primero es sugerir una dirección, algunas claves y directrices para reconstruir un mundo mejor que podría nacer de esta crisis de la humanidad. El segundo objetivo es sembrar esperanza en medio de tanto sufrimiento y desconcierto”. El papa claramente basa esta esperanza en la fe “porque con Dios la vida nunca muere”.

Para el papa Francisco el mundo post Covid-19 ha de ser moldeado por todos. Recordemos lo impresionante que fue ver al papa caminando solitario en la plaza de San Pedro para leer su mensaje Urbi et orbi. Fue una invitación a todos los jefes de Estado y de gobierno para que tomaran decisiones inspiradas en el bien común en beneficio de los pueblos afectados por la pandemia, privilegiando a los más desprotegidos. “Mirar a los más pobres, en estos días, puede ayudarnos a todos a ser conscientes de lo que realmente nos está pasando y de nuestra verdadera condición”…

“Seamos misericordiosos con el que es más débil. Solo así reconstruiremos un mundo nuevo”.

Al santo padre le preocupa que después de la pandemia volvamos a la misma situación anterior con sus desigualdades, injusticias, ambiciones desmedidas de poder, sin asumir la lección que corresponde extraer de esta dura prueba para la humanidad: “El riesgo, dice el papa Francisco, es que nos golpee un virus todavía peor: el del egoísmo indiferente”. Es necesario, prosigue, que lo que nos está pasando nos sacuda por dentro y que todos nos reconozcamos como parte de una única familia y nos sostengamos mutuamente. Es tiempo afirma de “reparar la injusticia que mina de raíz la salud de toda la humanidad”.

Desde la encíclica “Laudato si”, el papa ha expresado su preocupación por la urgente necesidad de un desarrollo sostenible e integral. En uno de los textos recopilados en el libro el papa, afirma: “Hemos fallado en nuestra responsabilidad como custodios y administradores de la tierra. Basta mirar la realidad con sinceridad para ver que hay un gran deterioro de nuestra casa común, la hemos contaminado, la hemos saqueado, poniendo en peligro nuestra misma vida”… “No hay futuro para nosotros si destruimos el ambiente que nos sostiene”.

El papa aboga por la globalización de la solidaridad: “Si algo hemos podido aprender en todo este tiempo es que nadie se salva solo”… “Urge discernir y encontrar el pulso del Espíritu para impulsar junto a otros las dinámicas que puedan testimoniar y canalizar la vida nueva que el Señor quiere generar en este momento concreto de la historia”… “En este tiempo nos hemos dado cuenta de la necesidad de unir a toda la familia humana en la búsqueda de un desarrollo sostenible e integral”… “Una emergencia como la del Covid-19 es derrotada, en primer lugar, con los anticuerpos de la solidaridad”… “No tengamos miedo a vivir la alternativa de la civilización del amor, que es una civilización de la esperanza”.

Finalmente, el papa convoca a una “conversión ecológica”, que se exprese en acciones concretas, ya que hemos sido “nosotros los que hemos arruinado la obra del Señor”, que es la casa común, que no solo es nuestra casa “sino también la casa de Dios”.

El autor es educador, académico y escritor.