Zona de Strikes: Valeriano Mairena, una muralla en la esquina caliente

Los hermanos Mairena, de Teustepe, Boaco, son figuras legendarias en el beisbol nacional.

Alfonso, infielder, como sus hermanos, debutó en la primera época de la Liga Profesional de Nicaragua a sus 16 años. A los 17 lo firmaron los Cardenales de San Luis. Llegó hasta AAA, antes de que una lesión en un ojo lo sacara del juego.

Julio fue bateador de .295 en una carrera de 19 años en Primera División. Acumuló más de mil hits (1,110) e hizo historia en el Cinco Estrellas y los Dantos, además que fue también de miembro de la Selección Nacional en múltiples ocasiones.

Felipe tuvo una carrera en realidad muy modesta con el equipo de la UCA. Ahora, el más conocido entre ellos es Valeriano, destacado tercera base, quien brilló con el Cinco Estrellas y la Selección.

“Vos llegaste más alto que Valeriano y, sin embargo, él es el más recordado por los fanáticos”, le dije a uno de los Mairena hace un tiempo, como provocándolo un poco. Y su respuesta fue singular.

“Hombré, la verdad es que aquí en Nicaragua, la Selección de 1972 hizo famosa a un poco de gente, que si ves sus estadísticas, vas a descubrir que no es lo que se cree”, me dijo con una amplia sonrisa.

Y eso es verdad, pero ese no es el caso de Valeriano, quien a través de ocho temporadas y unos juegos más (una carrera corta), logró promedio de .297, con 529 hits en 1,780 turnos con el Cinco Estrellas y de modo fugaz con los Búfalos al final de su carrera en 1979.

Valeriano es famoso porque además de batear, tenía una defensa extraordinaria en tercera base. Los terceras bases de los setenta, tenían a Valeriano como referencia, pero además formó con César Jarquín, Rafael Obando, Calixto Vargas y Vicente López, el infield de 1972.

Después de batear .229 en su debut en 1970, Mairena se elevó a .312 (215-67) en 1971. Y subió todavía más, hasta .336 (229-77) en la temporada de 1972, cuando los promedios así eran muy escasos y se utilizaba bate de madera.

Su actuación cumbre fue en 1976 (ya con aluminio), cuando mostró un promedio de .339 (233-79), con seis jonrones y 30 impulsadas. En 1978 cerró con .333 (303-103) con ocho tablazos y 38 remolques, que fueron sus cifras más altas.

En la Selección no estuvo tan afortunado. En 1971 en el Mundial de Cuba, tuvo promedio de .056 (18-1). En 1972 en el Mundial en Nicaragua, registró .157 (51-8) y en 1973, también aquí, bateó para .229 (35-8), es decir, .163 (104-17) en esos tres mundiales.

Y he dicho que tuvo mala suerte. De otro modo cómo se explica que haya sido tercer bate de la Selección de 1972, por delante de Calixto Vargas, Vicente López y Ernesto López, mientras que Pedro Selva, era el cuarto bate del conjunto. Es que era buen bateador.

Hay un detalle curioso: Nicaragua fue derrotada solo por EE. UU. y Japón durante el Mundial de 1972. Japón le metió blanqueada de 2×0 con 15 ponches de Kojiro Ykegaya y Zengo Ikeda. Esa noche, los nicas solo batearon dos hits: uno de Selva y el otro de Valeriano.

No obstante, ya para el Mundial de 1974, en Tampa y sus alrededores, la Selección tuvo otros antesalistas, como Gersán Jarquín. Ymás adelante a Wayne Taylor y Roberto Espino, entre otros.

Valeriano vive en Los Ángeles, California, Estados Unidos. Lo último que supe es que ya estaba retirado de su trabajo y batallando con enfermedades.

A nivel local hemos tenido tremendos terceras bases como Ariel Delgado, Henry Roa, Espino y Ofilio Castro, entre otros, pero Valeriano siempre está en la conversación.

Ahora, el mejor debe ser uno de Corn Island que jugó con los Royals de Kansas City.

Edgard Rodríguez en Twitter: @EdgardR