Zona de Strikes: Bismarck Guadamuz brilló aún en las sombras

A pesar de que los reflectores apuntaron siempre hacia otro lado, Bismarck Guadamuz nunca pasó inadvertido. Sus cifras están ahí, sólidas. Es posible que sea, sin embargo, el mejor bateador más subvalorado en el beisbol nacional.

Cuando comenzó a rugir con los Productores de la UNAG en Matagalpa, el foco de atención era Freddy García y su feroz labor ofensiva. Se movió a los Tiburones de Granada y ahí Aníbal Vega era la figura de mayor trascendencia, pero en ambos equipos, Bismarck hizo su trabajo.

De otro manera, cómo se explica que haya terminado su carrera de 23 temporadas con .298 de promedio ofensivo, con 1,573 hits, 161 jonrones, 812 anotadas y 891 impulsadas. En 11 ocasiones terminó sobre .300 y tuvo una labor de 29 cuadrangulares y 88 remolques en 1993.

Es uno de los 12 nicaragüenses con 1,500 hits o más en Primera División. Sus tablazos lo sitúan entre los diez máximos jonroneros y solo gente del nivel de Ernesto López, Próspero González, Nemesio Porras y Ariel Delgado, están adelante en carreras empujadas.

Y aunque su estadía en la Selección Nacional fue muy breve, Guadamuz podría ser recordado, además de su bate altamente productivo, por el poderoso brazo que tenía, capaz de competir con cualquiera y la lentitud con que se movía en las colchonetas.

En su carrera, Guadamuz robó solo 18 bases y lo atraparon 30 ocasiones. Un pelotero de los años setenta me decía hace unos meses: Bismarck fue un jugador muy subestimado, pero sus números hablan por él. Podían darte un extrabase o batear para doble play, por su lentitud».

Bismarck comenzó con la UNAG en 1987 y aunque solo bateó .223 en su primer año y sin jonrones, mejoró a .279 y cinco tablazos en la campaña siguiente, antes de eslabonar una racha de cinco años en línea sobre .300. En 1993 se elevó a .340, con 29 jonrones y 88 remolques, en su mejor año.

En esa temporada inició con los Productores y luego fue tomado como refuerzo por Granada, donde se quedó en los siguientes cinco años. En ese 1993, fue campeón con los escualos y junto a Vega, Ernesto López y Genaro Llanes, entre otros, formó parte de un line up violentísimo.

Guadamuz también pasó por el Bóer en el 2005 y logró el campeonato nacional con la tribu, antes de completar un tour por diez equipos, con sus escalas respectivas en Jinotega y en Boaco, donde tuvo su última gran campaña en 2010 con .348 de promedio, ya con 41 años de edad.

Se retiró en 2011 después de batear .277 con Jinotega, donde además, se estrenó como coach y ahora como timonel con bastante buen suceso. Y como ya es costumbre, en las Brumas de habla más del pitcheo zurdo del equipo, que de Guadamuz, pero él hace su trabajo.

Edgard Rodríguez en Twitter: @EdgardR