El reto de la joya del boxeo tico a Román González y Chocorroncito Buitrago

Un video de junio de 2019 en el cual David Jiménez dice estar listo para enfrentar a Román González y Carlos Buitrago, solo pide “un poco de tiempo porque esto es como la escuela», se ha hecho popular recientemente en las redes sociales. Era apenas su segunda pelea en el boxeo profesional y, probablemente, le haya ganado la adrenalina del momento. Conocido como Medallita, el pugilista del país vecino no rehúye a ningún oponente. Un año después lo tiene claro: “Voy con todo menos con miedo», relata.

Jiménez saltó a la fama cuando consiguió medalla de bronce en el Campeonato Mundial de Boxeo realizado en Kazajistán en 2013 y durante cuatro años estuvo colocado en el top cinco de los mejores pesos pequeños del pugilismo amateur. Un logro que nunca el boxeo nicaragüense ha conseguido. Medallita es un peleador que maneja muy bien la pelea a dos bandas (derecha e izquierda), su mejor arma es su gancho de izquierda y aunque luce menos rápido que en el amateurismo, sabe dosificar muy bien sus energías, descargar y saltar al fuego cuando olfatea la sangre y tomar distancia cuando los cañones del rival pueden ser un peligro. Con 28 años y siete peleas en el profesionalismo, pero más de 300 como boxeador aficionado y una entrega inigualable podría ser una pesadilla para cualquier oponente que se cruce en su camino.

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“De momento no me he visualizado contra Chocolatito en el ring, es uno de los boxeadores que motivan. Me da alegría saber que pide su millón de dólares y lo merece. Ahora no me imagino pelear contra él, quiero vivir el presente y es buscar el Fedelatin para luego ir en busca del título del mundo, si se me diera la oportunidad sería un honor compartir cuadrilátero con él», agregó Jiménez, quien entrena en casa con su primer adiestrador Freddy Acevedo y su preparador físico, pero cuando tiene peleas a la vista hace campamento en Panamá con Rigoberto Garibaldi. “Él me dijo que tiene buen ojo para identificar a próximos campeones y cree que no se equivocará conmigo».

Chocorroncito a la vista

Aunque Medallita no siente como un rival próximo a Chocolatito, si lo ve en Carlos “Chocorroncito» Buitrago. » Creo que Buitrago sería un gran trampolín para mi carrera. Por mi estilo sería una pelea en donde yo estaría metiendo presión desde el primer asalto porque él no aguantaría el tren de pelea que tengo y me siento en gran nivel por mi entrenamiento. Ningún boxeador en mis peleas ha aguantado el ritmo», sentencia el púgil tico.

Actualmente, Jiménez pretende hacer carrera en las 112 libras, siente que le puede sacar mayor provecho a sus condiciones físicas que en las 115 libras. Y es alguien estudia muy lo que tiene alrededor. Ha visto peleas del excampeón Cristofer “el Látigo» González porque tarde o temprano sus carreras podrían cruzarse en la misma categoría. “Cristofer es un gran boxeador como lo ha venido demostrando, pero no sé qué le pasó ante Rey Martínez, lo vi peleando bien los primeros dos asaltos y el mexicano luego se le vino encima. Como rival sería una pelea interesante, es un boxeado técnico y de larga y media distancia y ahí tendría que buscar mi estrategia para poder pelearle, soy versátil y me adapto si es alto peleo a la media y me da distancia voy a la media y larga, no tengo ningún problema».

La espina de Medallita

Según cuenta Jiménez, el único boxeador nicaragüense que lo ha vencido es Kevin Traña, en dos ocasiones, cuando estaban en el boxeo aficionado. “Peleamos dos veces y se la regalaron las dos oportunidades. Sucedió en Nicaragua. Le di cátedra de boxeo y no me pegó, le bailé y le hice mofa en el ring».

Y para los que pueden mal interpretar aquellas declaraciones de Medallita sobre los boxeadores nicaragüenses aclara: “Yo me mantengo firme en lo que dije, pero soy de los que admira a los boxeadores de Nicaragua con su amplio recorrido. No tiene nada que ver que yo los haya retado, yo di a conocer que tenía las condiciones físicas para enfrentar a cualquier rival de Nicaragua e ir paso a paso sin descartar medirme con cualquiera de ellos en el cuadrilátero. Los respeto y admiro. Con corazón de deportista estoy listo para pelear con el que sea. Considero que el deporte produce rivalidades sanas y espero que derribemos los muros de la xenofobias que existe entre seres humanos», concluyó Jiménez, un peleador de cuidado porque más allá de las cualidades naturales de su boxeo, posee metas delimitadas, disciplina de espartano y un equipo de trabajo que ha hecho una gran inversión en sus capacidades.