María Luz André: «Me quedé enamorada de Nicaragua»

Hace 17 años conoció a un nicaragüense con el que se casó en España. Se vinieron a vivir al país y pese a que al año se divorció, María Luz se quedó enamorada de Nicaragua. Le gusta bailar, le dan miedo los insectos y le encanta el gallopinto con pico de gallo. Esto nos contó la médico y nutrióloga holística.

¿Qué olor le recuerda su niñez?
El chocolate con churros. Mi mamá me los preparaba los fines de semana.

¿Cuál era su juguete favorito?
Me encantaban los rompecabezas.

¿Cómo se describiría en tres adjetivos?
Emprendedora, perseverante y sincera.

¿Ha tenido algún apodo?
Me llamaban Lupita cuando era pequeña, porque usaba lentes.

Tres deseos.
Un deseo personal es que me gustaría volver a ser mamá; me gustaría ser una referencia a nivel de Latinoamérica en la parte de desintoxicación holística y a nivel social me gustaría ayudar a las personas a tener mejor salud.

¿Ha estado a punto de morir?
Al año de vida me pusieron una vacuna de viruela y mi mamá dice que casi me muero.

¿Qué la pone nerviosa?
Todos los insectos.

Si pudiera cambiar algo en el mundo, ¿qué sería?
Yo cambiaría la educación en la infancia y la adolescencia.

Doctora Maria Luz André, Directora de Tulipanes Spa se confiesa enn una entrevista para la seccion Ping Pong de Domingo. Oscar Navarrete/ LA PRENSA.
Doctora María Luz André, Directora de Tulipanes Spa se confiesa en una entrevista para la sección Ping Pong de Domingo. Oscar Navarrete/ LA PRENSA.

¿A quién admira?
A Jesús. Es un modelo a seguir.

¿Cuál es su comida favorita?
Me encanta el gallopinto y el pico de gallo.

Un recuerdo triste.
La muerte de mi mejor amigo en España.

¿De dónde viene su vocación por la medicina?
De mi mamá que era enfermera y yo siempre quería cuidar a todo mundo.

¿Si no fuera médico a qué se dedicaría?
Sin duda alguna sería diseñadora de interiores. Amo la decoración.

¿Qué es lo más difícil que ha vivido en este tiempo de pandemia?
Son las noticias y ver a tanta gente en el mundo morir sola.

Un mensaje para Nicaragua.
Voy a tomar el consejo de Hipócrates. Que tus alimentos sean tu medicina y que tu medicina sean tus alimentos