Adolescente en estudio de Codeni: «Tengo miedo que mis padres se contagien por vender en la calle y yo quedarme sola”

Un grupo de 131 niñas, niños y adolescentes (NNA) aseguran estar preocupados por lo que está sucediendo con la pandemia de Covid-19 y por lo que pueda ocurrir en sus familias. Sienten miedo, incertidumbre, angustia por permanecer en sus hogares, además de extrañar asistir a la escuela, señaló la Coordinadora Nicaragüense de la Niñez y Adolescencia (Codeni).

Esta organización realizó una consulta virtual del 6 de abril al 8 de mayo, con más de 100 NNA de once organizaciones en ocho municipios del país, con el objetivo de valorar sus percepciones sobre el impacto que ha tenido la pandemia a su vida, familia, escuela y comunidad.

Una niña de doce años, originaria de Matagalpa aseguró que se sentía “un poco afectada ya que es algo que jamás había visto. Muchas personas han muerto debido a esta pandemia a pesar que no son familiares míos me hace sentir mal, me da tristeza al saber que estas personas murieron, que sus familias pudieron verlos hoy y mañana no”, expresó.

La Codeni recomienda que se les explique a los NNA, lo que está sucediendo con la pandemia, con información clara sobre cómo pueden reducir los riesgos de contraer la enfermedad, y a la vez, exponerles situaciones hipotéticas, tomando en cuenta que algún integrante de la familia o el mismo niño o niña, puede empezar a sentirse mal y deban recurrir al hospital durante un tiempo para que los médicos puedan ayudarles a recuperarse.

Una adolescente de 13 años, de Jinotega, asegura que teme por su familia. “Que mi madre o padre se pueda contagiar por estar vendiendo en la calle y yo quedarme sola”, relató a la Codeni. Hasta el martes 23 de junio, el Ministerio de Salud (Minsa) asegura que hay 2,170 casos y 74 muertes por la Covid-19. No hay especificaciones dentro de estos, si alguno corresponde a niños.

Lea además: La pandemia cumple cien días y la curva aun no llega a su pico

Escuelas son un riesgo de contagios

Los niños y adolescentes también han estado en riesgo de contagios en las escuelas. Pese a que se ha insistido al gobierno a que cancele las clases en el sistema público, ya que los colegios privados desde hace meses desarrollan su calendario académico en línea, sin embargo, el Ministerio de Educación se niega.

La no suspensión de clases tiene como consecuencia que más de 53 mil docentes y cerca de 1.4 millones de estudiantes estén vulnerables ante contagio, al igual que sus familias y personal administrativo de la institución, señala la Codeni en el informe.

El 24 por ciento de las niñas, niños y adolescentes consultados manifestaron su preocupación por que todavía continúan asistiendo a la escuela y puedan contagiarse tanto ellos como sus familiares.

La Codeni señala que la demanda de suspensión de clases se basa en que se debe evitar las aglomeraciones, ya que existen escuelas públicas cuya población estudiantil supera los mil estudiantes, y otro punto clave es que un porcentaje bastante alto de las escuelas públicas, no pueden garantizar la prevención de hábitos de higiene saludable para enfrentar la pandemia, porque al menos el 35 por ciento de estas, tienen problemas de acceso al agua potable y no cuentan con servicios higiénicos sanitarios en buen estado, expuso el informe con base a la encuesta.

Pese a que la ausencia de los NNA en los colegios es notoria, la evaluación indicó que un 65 por ciento de los encuestados siguen asistiendo a clases; sin embargo, utilizan medidas de prevención, como el uso del alcohol, gel, mascarillas, entre otras. “Que garantice que todos realicemos las medidas de prevención y que se suspendan las clases para así no exponer nuestras vidas”, dice un adolescente de 13 años, originario de Madriz.

Lea también: Esto es lo que pueda gastar una familia para atender a un enfermo de Covid-19 en casa

Otro de los problemas que enfrentan las familias, además del golpe económico que implica la Covid-19, es el acceso al agua potable. “La precaria situación de suministro de agua potable en algunos barrios y regiones, entre ellos
el denominado corredor seco, aumenta la vulnerabilidad de las familias ante la amenaza del Covid-19», indica la encuesta.