El verdadero reto de la Coalición

Paradójicamente, al contrario de lo que muchos creen el verdadero reto de la Coalición Nacional no es vencer electoralmente al régimen del matrimonio Ortega-Murillo, pues este ya está vencido y acabado. El reto consiste en desenmascarar a los partidos políticos que en el pasado han servido al orteguismo para encubrir sus fraudes, así como a uno que otro profesional de la política, esos que haciéndose pasar por opositores, se prestan a generar confusión y división entre la verdadera oposición.

Permítanme explicarlo. Hasta el dieciocho de abril del dos mil dieciocho, el régimen gozaba de una relativa estabilidad macroeconómica gracias a su maridaje con el capital criollo, eso le permitió controlar a la oposición haciendo uso del ya conocido método del garrote y la zanahoria. A la fecha nadie atina a identificar qué motivó a nuestra juventud y pueblo, a protestar masivamente exigiendo cambios. Todavía siguen frescas en nuestras mentes, esas magníficas concentraciones en donde más de un millón de ciudadanos pedíamos el cambio que nos devolviera la democracia perdida, que cesara la represión, la corrupción y se respetaran nuestros derechos humanos.

El genocidio perpetrado por el gobierno para sofocar las protestas, más su insensata actuación ante la actual pandemia del Covid-19 y la manifiesta senilidad del dictador, los está dejando sin posibilidades reales de continuar en el poder. Por lo que la única forma de poder mantenerse, sería mediante otro fraude y este solamente es posible si siguen contando con los falsos opositores que les han hecho el juego en elecciones anteriores.

Por ello considero que el verdadero reto de la coalición nacional es desenmascarar a los hipócritas y embusteros, pues son los únicos a los que podría recurrir el dictador para seguir desgobernando un pueblo que ya ha pagado con demasiada sangre su derecho a ser libre. Actualmente ese esfuerzo unitario que intenta la coalición se encuentra bajo el fuego de los mismos que han legitimado al régimen en el pasado, también hay quienes, creyéndose iluminados, desde ya transitan por nuestra política con un séquito de aduladores. Otros como el PLC de don Arnoldo Alemán, ya hizo su enrosque dejando a ese partido listo para lo que el comandante ordene.

Si la Coalición quiere crear las condiciones que obliguen al dictador a permitir unas elecciones en donde el voto se cuente, tiene que continuar denunciando los abusos y la corrupción ante la comunidad internacional, deben crecer incorporando personalidades y organizaciones que demuestren ser verdaderos opositores. En pocas palabras, deben guardar cualquier aspiración personal para después que se haya conseguido el objetivo de obligar al régimen a dar las elecciones que el pueblo reclama. Si lo hacen, puedo asegurarles que muy pronto veremos pasar el cortejo de los enemigos de la democracia frente a nuestros ojos.

El autor es comentarista político.