La pandemia cumple 100 días en Nicaragua y la curva no ha llegado a su pico más alto

Cuando China cumplía 100 días de haber registrado el primer caso del nuevo virus SARS-CoV-2, la provincia de Wuhan levantaba la cuarentena; en Estados Unidos, Nueva York en su día 100 reactivaba la actividad económica; Guatemala continuaba en cuarentena y Costa Rica estaba en la fase dos de su programa de reapertura. Este viernes, Nicaragua llega a sus 100 días con Covid-19 y el panorama es desalentador: el virus sigue expandiéndose en el país, no hay medidas concretas de parte del gobierno, los pobladores continúan denunciando que sus familiares mueren por el virus y los especialistas advierten que la curva de contagios no ha llegado a su pico más alto.

Nicaragua reportó de manera oficial su primer caso el 18 de marzo. Fue la vicepresidenta designada, Rosario Murillo, quien a través de los canales oficialistas aseguró que un hombre que había estado en Panamá y que retornó al país presentó los síntomas del Covid-19 y dio positivo a la prueba.

Desde el inicio de la pandemia el régimen de Daniel Ortega descartó cerrar las fronteras, cancelar las clases en los colegios y universidades públicas y restringir aglomeraciones. Por el contrario, el gobierno las ha promovido.

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El epidemiólogo Leonel Argüello asegura que la curva del Covid-19 en el país no ha llegado a su pico más alto, y se espera que esto ocurra en la tercera o cuarta semana de julio. :Contrario a lo que ha ocurrido en otros países como Italia o España donde el descenso de la curva se dio en dos meses, Argüello advierte que en Nicaragua la curva podría bajar en seis meses o más, debido a la falta de medidas implementadas por el gobierno.

Gran parte de los nicaragüenses utilizan mascarillas para protegerse. LA PRENSA/Óscar Navarrete

“¿Por qué yo me atrevo a decir que hay una fecha de que pudieran ser seis meses? Porque si cuando vos cerrás un país o tomás todas las medidas de cuarentena, (la curva) se tarda dos meses en comenzar a bajar los casos, si no haces nada es muy difícil. Las epidemias no bajan solas, tienen que alcanzar a un 70% de la población, estás hablando de que tienen que haberse enfermado 7 personas de cada 10. La epidemia se para cuando agota a los susceptibles, (es decir) cuando ya no tiene a quién más darle”, señala.

El epidemiólogo Rafael Amador asegura que mientras el gobierno siga promoviendo concentraciones y actividades y no se tomen medidas concretas, aparecerán nuevas olas de contagios que empeorarían la situación que ya enfrenta el país y provocarían que el tiempo para que la curva descienda se alargue. Además señala que aunque se pueda percibir una disminución temporal en los casos la población no debe bajar la guardia y siempre mantener las medidas de higiene y prevención.

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“Si en Nicaragua no se cambian las políticas de Estado en el manejo de la epidemia, la epidemia se va a prolongar mucho más en lo que ha sido el estándar en otros países”, dice Amador, quien advierte que la población que no se cuida expone al contagio a los demás.

La solución, según los especialistas, es a dos vías: que el gobierno empiece a tomar todas las medidas correspondientes y que la misma población continúe con la autocuarentena, que realmente se proteja, que ande con mascarillas y con caretas faciales plásticas. Este miércoles la Organización Panamericana de la Salud advirtió que los contagios en Nicaragua aumentarán.

Los nicaragüenses siguen utilizando el transporte público. LA PRENSA/Oscar Navarrete

Hasta este viernes 26 de junio, según datos del Minsa, en Nicaragua se han registrado 2,170 contagios y 74 muertes. El Observatorio Ciudadano Covid-19, sin embargo, afirma que hasta el 17 de junio se han registrado 5,957 contagios y 1,688 muertes por neumonía y sospechosas por Covid-19.

Autoprotección y automedicación: los efectos a los 100 días

A criterio del epidemiólogo Leonel Argüello, durante estos 100 días la mayoría de la población ha comprendido que el país enfrenta una epidemia y que las personas que negaban la presencia del virus, ahora la aceptan. Dice que los nicaragüenses comprenden que los hospitales están llenos y que conseguir insumos, como oxígeno, para atender a un paciente en su casa es una dificultad.

“Yo creo que la mayoría de nicaragüenses estamos conscientes de que esta es una epidemia que nos puede matar, es una epidemia que nos está causando un daño enorme, no solamente desde el punto de vista humano sino de las relaciones sociales y económicas. Yo creo que la gente se dio cuenta que tiene que tomar sus propias medidas de autoprotección. La gente ha aprendido a tener confianza en su decisión: yo decido si me infecto o no, yo decido si me protejo y protejo a mi familia”, asegura Argüello.

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El especialista asegura que ante la falta de información, los pobladores han recurrido a la automedicación. “Se siguen tomando medicamentos como la cloroquina, la ivermectina, la nitazoxanida, todos estos tres que son antiparasitarios no sirven para el Covid-19. La gente se lo ha tomado como tratamiento preventivo y correctivo cuando el Comité Científico Multidisciplinario siempre ha dicho que el tratamiento es sintomático, que cada paciente es un mundo y a cada paciente le das un tratamiento según lo que ese paciente presenta”, agrega.

Las instalaciones del hospital Alemán Nicaragüense han sido dedicadas para atender a pacientes Covid-19. LA PRENSA/ARCHIVO

Con esta valoración coincide Rafael Amador quien señala que durante la primera fase el gobierno se negó a aceptar que en el país ya estaba el virus y cuando lo hizo, descartó que en el país hubiera transmisión comunitaria. A la fecha, Amador asegura que si se hubiera actuado de manera beligerante y tomado medidas, la atención se hubiera podido concentrar los casos en focos y se hubiera disminuido el contagio comunitario, como se produjo.

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Amador señala que el colapso en los centros hospitalarios se produjo, además de la cantidad de casos, por la información cruzada que recibió la población que hizo que la gente joven y sin enfermedades previas que se podía atender en sus casas acudieron, dejando a las personas con complicaciones fuera del alcance de atención médica.

El día 100 en la región centroamericana

Mientras Nicaragua aún se enfrenta a la pandemia, esto es lo que ha pasado en el resto de países de la región cuando éstos llegaron a sus 100 días. Guatemala registraba al menos 12 mil contagios y más de 500 muertes, los pobladores estaban en cuarentena y la curva de contagios estaba en ascenso.

En Panamá, los pobladores se adaptan a la reapertura de sectores económicos y a la flexibilización de las medidas de confinamiento. Costa Rica estaba en la fase dos del programa de reapertura y la curva de casos presentaba un ligero descenso.

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Por el contrario, en Honduras la curva de contagio se mantenía en ascenso y ese día el país reportó la cifra más alta de casos, había toque de queda absoluto y estaba en la fase I del proceso de apertura inteligente que autorizaba operar a una parte del sector comercial.

El Salvador, que al igual que Nicaragua cumple este viernes 100 días de pandemia, ya no está en cuarentena, ya hay reapertura de la economía y el sistema de salud se enfrenta al aumento de casos y muertes.