Por qué la rebaja del 3% del Gobierno es una farsa. Especialistas explican cómo se pudo bajar hasta en 20% tarifa eléctrica y a quiénes se está protegiendo

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El 3 por ciento de reducción en la tarifa de energía que el régimen orteguista intenta posicionar como un gran beneficio para los nicaragüenses, en realidad, no se traduce en un alivio ni en el costo de la canasta básica, ni en el peso que representa como tal, el pago de energía, ya que es ínfimo. Más bien, mantiene una brecha grande del 20 por ciento que sí se puede reducir y que sí tendría un impacto favorable para la población, consideran especialistas consultados.

La reducción será efectiva a partir del miércoles 1 de julio, y a esta nueva tarifa no se le aplicará el deslizamiento de la tasa de cambio del córdoba respecto al dólar por seis meses, dijo el jueves pasado la vocera del régimen ortegusita, Rosario Murillo. Este anuncio se da en un contexto de reclamos constantes, incluso, de sus mismos partidarios, por la inacción del ejecutivo frente a la Distribuidora Disnorte-Dissur, a la que cada día le llueven quejas por sobrefacturación.

La medida de ajuste anunciada por el orteguismo se aleja en creces del 17 por ciento de reducción y del 15 a 20 por ciento que habían solicitado el Consejo Superior de la Empresa Privada y algunas cámaras, respectivamente. Vista desde diferentes ópticas la actual reducción es insuficiente y más bien, se protege a una Distribuidora, de la que el Estado, representado por el gobierno, ocupa el 16 por ciento de las acciones.

La consultora en temas energéticos, Patricia Rodríguez, explica que esta reducción es un mecanismo de mostrarse como un gobierno consciente, pero en realidad es más sinónimo de consuelo. “Es la imagen del gobierno que se pretende beneficiar dándote una disminución de esa ínfima magnitud”, expresó. No obstante, siguen resistiéndose a realizar una rebaja de hasta el 20 por ciento, que sería lo mínimo que se puede hacer solo tomando en cuenta el impacto de los bajos precios del crudo, sin considerar otros factores en la tarifa que pudiesen hacer que se reduzca a la mitad de la actual.

¿Qué criterios utilizaron para reducir el 3 por ciento y no llegar al 17 como lo demandaba Cosep, pese a que sí se puede hacer? Fernando Bárcenas, experto en energía, explica que no solo habría que reconocer lo que significa el ahorro en la tarifa producto de la baja del petróleo, sino que hay otra serie de elementos en la tarifa que permite que la reducción no sea del tres, sino de hasta el 20 por ciento. “Si se hace un análisis complejo de los costos arroja el 20 por ciento el sobrecosto que actualmente ha tenido la tarifa”, expresó.

Bárcenas considera que la tarifa “tiene componente abusivos”. Explica que hay tres elementos que de eliminarse facilitarían que la tarifa baje. Uno de estos es el reconocimiento de 27 millones de dólares a la Distribuidora en concepto de alumbrado público por un déficit, en 2017, por parte del INE, el cual no “existe”.

Otro punto es la vigencia de contratos con Guatemala y Panamá por parte de la generadora Enel Bluefields con un precio cercano por megawatt hora a 90 dólares, para luego venderla a Disnorte-Dissur.

Eso hacía que todo el ahorro que las plantas térmicas nicaragüenses hubieran podido introducir en la tarifa no existiera porque ese ahorro se iba para Panamá y Guatemala, donde los precios de la electricidad en ese momento estaban muchos más baratos que en Nicaragua, pero ahora, tras el derrumbe de los precios del crudo a nivel mundial, han quedado caros.

“En otras palabras habían unos generadores (en Guatemala y Panamá) que se estaban enriqueciendo a costilla de no producirle un ahorro en la tarifa en Nicaragua”. “Eso es abusivo, ilegal”, expresó. En este sentido, basta con aplicar la normativa, y orientarle a Enel Bluefields que no se puede vender esa energía a la distribuidora porque perjudica a los consumidores. “Es una violación donde está en colusión con el INE que es el ente regulador y que jamás debió haber permitido eso”, expresó.

A eso se suma que el mismo INE ha subido la tarifa disfrazada sin seguir ninguna auditoría de costos energéticos. Se estima que el aumento se sitúa en un 20 por ciento al cierre de 2019. “Hay un elemento que a dedo lo hizo con el fin de recaudar más dinero para las distribuidores que el que realmente corresponde de acuerdo a las normas”, expresó Bárcenas.

Lo que se tiene que hacer según el experto es elaborar un análisis de los costos energéticos reales y eliminar todo aquello que abusivamente el INE ha subido. “El INE ha violentado las leyes, normativas, y ha hecho un delito que es muy grande, que es cargarle abusivamente, fuera de leyes, costos tarifarios a los ciudadanos de Nicaragua”, expresó.

Rodríguez coincide con Bárcenas al asegurar que hay otros factores que inciden en el alto costo de la tarifa energética, y que en realidad, los nicaragüenses no saben que les cobran en la tarifa que les llegan cada mes a sus casas. Considera que no hay duda que el 17 por ciento de la reducción que demanda Cosep es viable, con solo que se trasladara por completo el alivio que el crudo ha generado a nivel internacional.

Incluso señalan que la rebaja tarifaria puede ser mayor a ese 17 por ciento si se revisa y disminuye el nivel de pérdida de energía eléctrica en Nicaragua- de la más alta en Centroamérica-, y si el pago a Caruna se suspendiera temporalmente, pues este adeudo tiene un peso importante en la facturación.

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Protección a Caruna

De hecho, una de las propuestas del Cosep para alcanzar la reducción del 17 por ciento en la tarifa era que se suspendiera temporalmente el pago de deuda que tiene el sector energético con la estatal Caruna. “La disposición legal que establece que el ahorro en la tarifa del petróleo se orienta al pago del préstamo de Caruna debería dejarse temporalmente sin efecto en las actuales circunstancias para contribuir adicionalmente a la reducción de la tarifa”, señalaba.

El avance que ha tenido esta deuda se mantiene bajo hermetismo por parte del régimen orteguista. Si el gobierno decidiera hacer la suspensión del pago, tal como lo recomienda Cosep, incidiría en una mayor reducción tarifaria, lo que se traduciría en un alivio significativo para los hogares golpeados por el desempleo a causa de la pandemia y dos años de recesión.

El experto Barcenas sostiene que en un país normal no puede salir nadie diciendo cómo se ahorra la tarifa, no, sino que el ahorro es con respecto a cálculos auditados de los costos energéticos, “no a criterio de nadie que se la saca del bolsillo, y dice lo que vamos a ahorrar es el 3 por ciento, porque si lo que corresponde es 20 por ciento, no hay nadie que por ley puede decir hombre, en vez del 20 te voy a dar el 3, o te voy a dar el 3 cuando a mí se me ocurra, el INE debe proceder con respecto a la normativa de tarifas y debe decir por qué los costos, la auditoría de costos de la energía le arroja ese tres por ciento, no puede decir, este es el inicio, vamos a ver cómo seguimos, estamos haciendo estudios, ¡No señor!, eso es un cálculo auditado de costos energéticos sencillo para el INE que tiene toda la información», explicó.

Hasta ahora no se conoce bajo qué argumentos la reducción es apenas del 3 por ciento, y pese a que se sugirió la suspensión de la deuda con Caruna, el régimen prefirió seguirla protegiendo, antes que utilizar ese ahorro como un mecaniso para reducir la tarifa energética, y en verdad, dar un respiro a los consumidores.

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Reducción no se percibirá en la industria

Marcos Pierson Stadthagen, presidente de la Cámara de Industrias de Nicaragua (Cadin), explica que la reducción de la taria energética es la dirección correcta, pero el 3 por ciento no va a causar ningún impacto positivo porque es muy pequeño. El 17 por ciento que sigue demandando el Cosep es más factible y les permitiría ser más competitivos en la región. “Nosotros somos el país más caro con 23 centavos kilowatts hora y en Guatemala ellos cobran 8 centavos kilowatts hora, nosotros estamos casi tres veces más caro que Guatemala (…)», expresó.

Explica que en promedio la electricidad supone el 20 por ciento del costo total de producción, por ende, si se quiere arreglar el problema, se necesita ser más agresivo. “Un tres por ciento no es una solución», sostuvo. Agrega que en términos de precios tampoco se va a sentir un alivio porque “el tres por ciento es un impacto tan pequeño, tan leve, que para el nicaragüense común va a ser casi imperceptible”.

Asimismo el economista Luis Murillo, explicó que no hay impacto en la canasta básica porque este 3 por ciento no sobrevive más allá de la tasa de deslizamiento, los productos aumentan, el salario está congelado y el poder adquisitivo se sigue disminuyendo.

Considera que mejor tendrían que haber hecho una revisión de la sobrefactura de la Distribuidora, y el establecimiento de una ley moratoria de unos dos o tres meses de los servicios básicos.

A INE se le paga para vigilar la sobrefacturación

Rodríguez, por su parte, explica que si la Distribuidora podría encubrir este 3 por ciento en una sobrefacturación, el ente regulador debería estar pendiente, pero eso es un problema por que el INE resuelve todo a favor de la Distribuidora, no tiene acción sobre ella, y “para eso le pagamos el uno por ciento del monto total sin incluir el IVA en la tarifa para que protega nuestros derechos.