Arquidiócesis de Managua reclama por la falta de líderes ante la «gran tragedia» de la pandemia en Nicaragua

En uno de los pronunciamiento más fuertes hasta ahora sobre la crisis sanitaria de parte de la Iglesia Católica del país, la Arquidiócesis de Managua reclamó contra la persecución al personal médico por parte del régimen orteguista, así como el abandono a la población ante la “gran tragedia» de la pandemia del nuevo coronavirus Covid-19 en Nicaragua.

“En esta hora, como Iglesia sentimos y vivimos con nuestro pueblo esta gran tragedia: decenas de ataúdes circulando por nuestras ciudades, los entierros ‘express’ medio de la noche, las sirenas de ambulancias que a toda hora rompen el silencio, el dolor por no haber podido rendir nuestro homenaje de amor a los seres queridos que se nos han ido sin despedirse». Así expuso la Comisión de Justicia y Paz de la Arquidiócesis la gravedad de lo que sucede en el país por la pandemia.

Desde que anunciara oficialmente el primer caso positivo de coronavirus en Nicaragua el 18 de marzo pasado y a medida de que el contagio se ha acelerado en las últimas semanas, han sido constantes las escenas de familiares a fuera de los hospitales esperando información sobre la salud de sus pacientes.

Aunque el Ministerio de Salud (Minsa) adoptó desde hace una semana que se informe por teléfono a los familiares de los enfermos, no ha logrado acabar con las carrozas de funerarias saliendo con los féretros herméticamente sellados desde los hospitales hacia los cementerios.

Los números que reconoce el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo son 2,519 casos positivos de Covid-19 y 83 muertes. Son cifras que no concuerdan con las del Observatorio Ciudadano, integrado por médicos y organismos sociales, que contabiliza 5,957 casos sospechosos y 1,688 muertes sospechosas por esta enfermedad.

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En su mensaje, la Comisión de Justicia de la Arquidiócesis comparó la crisis sanitaria por el coronavirus a “la hora del llanto del Señor: lloramos ante la tumba del amigo Lázaro ante la cerrazón de su pueblo en la noche oscura de Getsemaní».

Los doctores y el resto de personal médico en primera línea de atención de los pacientes en los hospitales se enfrentan al desabastecimiento de insumos para ayudar a los enfermos así como a la falta de protección por la carencia de equipos para evitar contagiarse del virus. Las asociaciones médicas independientes han reportado más de 35 muertes de personal médico por el coronavirus y más de 200 contagios entre los trabajadores sanitarios.

La dictadura Ortega y Murillo asedia, amenaza y despide a los médicos que denuncian la crisis sanitaria y la falta de acciones de parte del régimen para frenar el contagio del Covid-19.

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La Arquidiócesis de Managua ha denunciado también la persecución a los doctores. “En esta hora, hacemos nuestro reconocimiento a los médicos y personal sanitario que, se exponen día a día, sin estar debidamente provistos de los necesarios equipos de protección, en su lucha contra esta fatal pandemia, hasta llegar a morir por servir a sus hermanos», expresó en su carta.

La Comisión de Justicia esclesiástica ha expuesto que ese acoso a los médicos que ocurre en Nicaragua es contrario a lo que sucede en el resto de países donde “son aplaudidos por su sacrificio y entrega, mientras que, en nuestro país, tristemente, por el hecho de informar la verdad y solicitar la protección necesaria, son despedidos y despojados de sus derechos».

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Dejar intereses particulares y pensar en el bien común

Los representantes de la Iglesia católica han llamado a que ante la grave expansión de la pandemia en el país, “los diferentes actores de la vida pública antepongan sus propios intereses a los de la nación».

“Hoy necesitamos hombres y mujeres que procuren el bien común; que, liberados de todo egoísmo, sientan el dolor de la gente y les acompañemos», es el reclamo de la Comisión de Justicia de la Arquidiócesis.

La Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) orientó a los sacerdotes suspender la presencia de fieles en las parroquias para prevenir el contagio del coronavirus. Las misas siguen realizándose pero virtualmente a través de las redes sociales. Cuatro sacerdotes, incluido el obispo emérito de León, monseñor Bosco Vivas han muerto debido a problemas respiratorios asociados al Covid-19.