Después de ignorarlos, Rosario Murillo dice que más «hermanos trabajadores de los cruceros» ingresarán al país

Tras callar por varios días ante los reclamos de familiares que exigían el retorno de los suyos al país, Rosario Murillo trató de suavizar una vez más, la negativa de su gobierno de impedir el ingreso de los nicaragüenses que ya pasan de los tres meses en alta mar. “Son hermanos trabajadores de los cruceros», les dijo Murillo, quien este mediodía anunció que el retorno se hará con medidas sanitarias de por medio.

Después de que el régimen de Daniel Ortega finalmente permitió el pasado lunes 29 de junio el retorno de 135 nicaragüenses que permanecían varados en un crucero de la compañía Carnival Cruiseline, a causa de la pandemia del Covid-19, Murillo anunció este miércoles que en los próximos días, se recibirá a más compatriotas atrapados en otro buque de pasajeros.

“Son hermanos trabajadores también de los cruceros, pero estos retornos se dan con programación porque al mismo tiempo, decíamos, las autoridades de salud tienen que garantizar que se cumplan con las medidas de protección de ellos mismos, de las familias, de las comunidades donde residen, con la cuarentena de mínimo 14 días», se justificó la vocera gubernamental.

La familia y organismos de Derechos Humanos criticaron la posición de Ortega-Murillo, que no parecían interesados en el retorno, a diferencia de los gobierno de otros países que se ocuparon de la repatriación, sin llegar a los manifestaciones públicas como ocurrió en Bluefields, donde varias familias dictaron un plazo que se vence este viernes, para lograr el ingreso de sus parientes. Dijeron que si no había respuesta, se tomarían las calles de la ciudad.

Sanos o no entran

Un relato de una nicaragüense que estuvo en el crucero y llegó a desesperarse tras tres meses de estar en alta mar y que publica este diario, señala que a los nicaragüenses, el gobierno les cambió las fechas de ingreso en más de una ocasión. La mujer contó que vieron con sufrimiento como otras personas de otras nacionalidades retornaban a sus respectivos países, mientras ella y el resto de connacionales, continuaban en el barco porque las autoridades nicaragüense no daban respuesta a la solicitudes.

Los mismos afectados dijeron que esto provocó incertidumbre y desesperanza entre ellos. Pero además, ira, pues no entendían porque su país les negaba el ingreso.

Sin mencionar nada de ese drama que vivieron ellos y sus familias en Nicaragua, Murillo manifestó que para permitir el regreso de los ciudadanos, se tiene que garantizar que no presenten síntomas de Covid-19.

Condicionó su ingreso a que cada nacional debe presentar un certificado con un resultado negativo de la enfermedad y que además, se someta a seguimiento en cuarentena de cada ciudadano en cada municipio. “Esa es una labor intensa para el Ministerio de Salud casa por casa, familia por familia», indicó Murillo.