Galería | La vida y la muerte en tiempos de la pandemia del Covid-19

La pandemia mundial del Covid-19 ha cambiado la vida que llevábamos hasta inicios de 2020. En Nicaragua se juntaron tres males: Una dictadura, un sistema sanitario deficiente y la pobreza. El fotoperiodista Óscar Navarrete, lleva retratando la nueva cotidianidad en Nicaragua desde que inició, donde mascarillas, enfermedad, vida y muerte se juntaron un poco más con el nuevo coronavirus.

Esta es una muestra fotográfica que terminará según Navarrete, cuando la pandemia pase, o cuando llegue una vacuna a Nicaragua o hasta que el nuevo coronavirus pase a un segundo plano. De momento cada día hay más fotografías de las cuales espera sacar un trabajo más amplio y que sirva de testimonio y para la memoria futura, del paso de esta peste por Nicaragua.

La semana pasada el periódico español, El Mundo, señaló al régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, como parte de un grupo de mandatarios que peor han gestionado la crisis sanitaria en sus respectivos países. El rotativo español señaló las actividades que la dictadura realizó antes de registrar el primer caso positivo y que se mantienen en la actualidad. Esta semana según el Observatorio Ciudadano del Covid-19, los casos sospechosos en todo el país podrían llegar a los 7 mil. LA PRENSA/O.NAVARRETE

Muchos la llamaron “la fiebre del eucalipto”, comenzó con un par de vendedores ambulantes en algunas calles transitadas de Managua y poco a poco fue creciendo hasta que terminó en arrestos por parte de la Policía. Entre los remedios caseros para tratar el Covid-19 la infusión de eucalipto fue uno de los métodos que más se popularizó. Aunque algunos médicos indican que no cura de la enfermedad. LA PRENSA/O.NAVARRETE

No es una escena de una película sobre un accidente nuclear. Es un trabajador de un cementerio privado tras realizar un entierro de una persona sospechosa de morir por el Covid-19. Son bañados en productos químicos muy fuertes y de uso industrial. LA PRENSA/O.NAVARRETE

Las funerarias vieron como de la noche a la mañana los pedidos que antes eran de un par de ataúdes a la semana se volvieron docenas y docenas. El fenómeno fue más notable en Managua, donde camiones pequeños se pasearon por las calles cargando varias cajas. Estos negocios tuvieron que contratar más personas y trabajar horas extras para completar los pedidos. LA PRENSA/O.NAVARRETE

Las redes sociales se convirtieron en una de las principales vías para informarse, sobre todo de parte de la juventud al inicio de esta pandemia. Una joven lee en su celular en la terminal de buses del mercado El Mayoreo. Con los primeros casos de la enfermedad en Nicaragua poco a poco se fue haciendo habitual el uso de mascarillas en zonas públicas. LA PRENSA/O.NAVARRETE

Las carpinterías comenzaron a ofrecer ataúdes económicos de madera compactada, sin forro y sin ventana. “Las cajas de muerto solo pasan un par de horas aquí, las hacemos y al rato se las llevan”, comentó uno de los carpinteros. LA PRENSA/O.NAVARRETE

De fabricar dos cajas al día, pasaron a fabricar una docena en un día. LA PRENSA/NAVARRETE

Los vendedores notaron que la gente solo le compraba sus productos a aquellos que usaban mascarillas, pero al inicio de la pandemia eran pocos los que se preocupaban por usar esta protección, que prácticamente ahora es una prenda más del día a día. LA PRENSA/O.Navarrete

Sudada bajo el implacable sol de Managua, una mujer vende flores artificiales. La fotografía fue tomada el 20 de mayo, cerca del día de las madres, que este año a diferencia de otros se celebró a puerta cerrada. LA PRENSA/O.NAVARRETE