¿VAR, árbitros, suerte?.. El Real Madrid saborea el champán de la Liga

Todos los años es la misma historia: “Si el Real Madrid gana es por culpa de la ayuda arbitral». Es una excusa repetida sin cesar por sus detractores. El fanático mira cada decisión de un árbitro con los ojos cerrados por el orificio de un binocular. Y si terminan derrotados “son una vergüenza». Cuando un equipo como el Madrid es el enemigo público número uno, todo estará bajo cuestionamiento. Hay poco reconocimiento y mucho cuestionamiento. Como el penalti de Dani García sobre Marcelo. La jugada que decidió el juego y la Liga (el Barcelona no tiene cómo recuperarse de su desplome). Marcelo entró por la izquierda y García salió al cruce, pero no encontró la pelota, sino el pie del brasileño. Apareció el VAR para ver lo que se le escapaba al ojo humano en primera instancia. Y Ramos cobró la pena máxima y le dio el triunfo al Madrid ante un complicado Athletic de Bilbao.

Si se habla de Benzema como el referente del Madrid en la ofensiva y una de las razones por las cuales la figura de Cristiano Ronaldo se ha olvidado, Ramos tiene tanta responsabilidad como el francés en la consagración final del equipo. No falla en 22 penaltis consecutivos y, lo mejor de todo, es que comanda a la mejor defensa de la Liga. Permiten menos goles (21) que el Atlético de Madrid (25), caracterizados por ser una fortaleza. En otras palabras, son líderes en menos goles recibidos y sublíderes en goleas anotados (62), solamente detrás del Barcelona (74).

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Regresando a La Catedral, el encuentro se jugó cerca del infierno. En España criticaron el horario del partido (mediodía) catalogándolo como inhumano, todo por complacer a la afición asiática. Y el calor del entorno se transfirió al campo. Para alimentar la polémica Ramos pisó en el área a Raúl García. Empezaron los reclamos. No obstante, hay una diferencia enorme si se compara con la jugada de Marcelo. García estaba lejos del balón, ni siquiera la jugada estaba sucediendo en esa parte del terreno. Ramos está de espalda, se agacha como si tratara de acomodarse los zapatos y cuando retrocede sin mirar atrás pisa al oponente. La rabia del Athletic se hizo notar, pero fue más por la acumulación de impotencia de ver cómo tuvieron oportunidades claras de gol en la primera parte con Iñaki Williams y Raúl García y estaban anulados en la segunda parte. No tenían pólvora, solamente tuvieron una jugada de relativo peligro con De Marcos cuando cayó Militao.

El Madrid presionó desde el principio, pero la puntería final estaba desequilibrada. Primero fue un tiro libre de Asensio, rechace de Simón, centro de Carvajal y Benzema no pudo golpear con la cabeza el balón con la consistencia requerida para batir al puerta. Luego Asencio lanzó otro centro espectacular que llegó a la cabeza de Rodrygo, solo necesitaba empujarlo sutilmente, pero la mandó arriba del travesaño. Antes de terminar el primer capítulo, Asensio le volvió a sacar brillo a su pierna izquierda asisitó por arriba a Benzema, sin embargo perdió la brújula.

El escenario en la segunda parte fue totalmente diferente. El Madrid se acercó en la recta final con la incorporación de Kroos, pero Simón le quitó el gol a Benzema. No obstante, dejó las polémicas que alimentan a los detractores del Madrid. Justo ganador. Llámelo usted como desee: por el VAR, por los árbitros o por la suerte que abriga a Zidane, la realidad es que el Madrid será campeón y saborearán el champán. Trague saliva y no se amargue.