El otro estigma de José Adán Aguerri de cara a las elecciones del Cosep: La alianza empresarial con el régimen

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El conocido directivo José Adán Aguerri enfrenta, de cara a nuevo proceso de elección para presidir el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), dos estigmas que mantienen en entredicho su posible búsqueda de un nuevo período al frente del importante gremio empresarial.

El primero, el tiempo que lleva al frente del Cosep (13 años) que ha provocado que importantes figuras del sector privado clamen por un cambio de mando para dar un ejemplo democrático. Y luego, Aguerri es visto como la cara de aquel “modelo de diálogo y consenso» con la dictadura orteguista que fue duramente criticado por priorizar los negocios por encima de la institucionalidad democrática y los derechos humanos, y que naufragó en medio de la sangrienta represión a las protestas ciudadanas de 2018.

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El economista y opositor Róger Arteaga manifestó que no es coincidencia que José Adán Aguerri se “haya congelado» en la presidencia del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) a la par de que Daniel Ortega se encarnaba en el poder desde su retorno en 2007. Arteaga aseguró que fue un requisito del régimen de Ortega mantenerlo en la presidencia, porque solo con él quería dialogar, según le confiaron representantes de cámaras del Cosep.

LA PRENSA buscó a Aguerri para que diera su opinión, pero éste respondió: “No estaré comentando sobre ese tema hasta que haga mi decisión pública», en alusión a presentarse nuevamente como candidato a la presidencia del Cosep en las elecciones de septiembre próximo.

El Cosep está conformado por 26 cámaras empresariales, de las cuales 22 están habilitadas para votar. Aguerri fue reelegido nueve veces cada año después de 2007 y la última reelección fue para un período de tres años, que concluye en septiembre de este año, luego de una reforma a los estatutos del gremio de empresarios en 2017.

Antes de que Aguerri llegara a la presidencia del Cosep en septiembre de 2007, los estatutos de esa organización solo permitían la reelección por dos períodos anuales. En septiembre de 2009 se terminaba el segundo período de Aguerri, pero ese año impulsó una reforma a los estatuto para establecer la reelección indefinida. En ese entonces Aguerri argumentó que el Cosep siempre había permitido la reelección indefinida y que esto fue cambiado en 2002 por circunstancias particulares.

“Yo pregunté a tres o cuatro presidentes de cámaras del Cosep por qué permitían tener una dictadura en la presidencia del Cosep. Lo que me respondieron lo puede poner entre comillas: ‘Que Ortega no quería dialogar con nadie más que con José Adán a través de Bayardo Arce (asesor de Ortega)’. Eso es lo que José Adán les vendió a los miembros de la cámara. Entonces los miembros de cámara se acobardaron y por eso no habían candidatos que compitieran para la presidencia que tenía José Adán, porque, según ellos, con ninguno iba a querer hablar y que iban a perder todos los beneficios que estaban consiguiendo al tener ese cogobierno con Ortega’», dijo Arteaga.

Ya Ortega no habla con Aguerri

Ortega dirige una forma de gobierno dictatorial y represivo contra sus opositores, pero de corte capitalista por su política de mercado abierto. A lo largo de once años, Ortega y el sector empresarial institucionalizaron su relación a través del llamado modelo público-privado, que quedó plasmado en la Constitución Política con la reforma de 2014. Pero con la crisis de 2018, provocada por la reforma unilteral al Seguro Social y la represión armada contra las protestas civiles, se terminó la alianza entre el régimen orteguista y el Cosep, y con ello la lógica de mantener a Aguerri en el cargo presidencial.

“Roto el matrimonio, ahora que vienen las elecciones en septiembre, los presidentes de cámara vieron que el primer obstáculo que era que Ortega no quería hablar con nadie más se rompió y no creo que en este momento los presidentes estén pensando en que si se elige un nuevo presidente, Ortega va a querer hablar con ellos, porque de todos modos no están hablando. Agarraron valor y ahora sí hay iniciativa y hay varios candidatos que pueden optar a la presidencia, porque ya José Adán perdió el argumento de que solo con él quería hablar Ortega», manifestó Arteaga.

El economista dijo que la alianza que cultivó Aguerri con Ortega durante once años -impulsada por varios representantes del gran capital- dejó la imagen de un Cosep “deteriorado, que desnaturalizó su sentido de gremialidad y se sometió a la voluntad de Ortega».

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Arteaga consideró que la decisión de hacer una alianza con la dictadura de Ortega, es corresponsabilidad de Aguerri y de todos los representantes de cámaras, que permitieron estos 13 años sin renovación en la presidencia del Cosep. Valoró que habían dos temores de parte de los representantes de cámara: temor a que Ortega no hablara con ellos y temor a perder las ganancias y beneficios que les daba el régimen. “Son corresponsables, porque permitieron lo que no debieron haber permitido en el Cosep», dijo Arteaga.

“Este es un período de restauración de la imagen del Cosep. Esta es la oportunidad de volver a tener el Cosep heroico que era antes de 2009», añadió.

La “novedad» del viejo modelo corporativista

A principios de este año, Erwin J. Krüger, quien fue el presidente del Cosep (2005-2007) que precedió a Aguerri, manifestó que esa organización se equivocó al dejar de hacer demandas políticas a cambio de su alianza con Ortega. Krüger afirmó que el Cosep necesita “una renovación en el liderato».

Erwin J. Krüger, ministro de Relaciones Exteriores durante el gobierno de doña Violeta Barrios de Chamorro. LA PRENSA/Jader Flores

“Se enredó el Cosep. Creyó que había descubierto un nuevo modelo. Ese es el modelo corporativista que implementó Adolfo Hitler y Benito Mussolini en Europa, en los años treinta y cuarenta. Ese era el gran descubrimiento. Y al verse enredados ellos en esa madeja de acuerdos, descuidaron la parte fundamental, que era la parte del Estado de Derecho, la libre empresa, la libertad, la competencia de mercado», expresó Krüger.

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“El empresariado es para discutir y enfrentar al gobierno, no para amarrarse con el gobierno y crear una estructura corporativista. Esa es ignorancia y una forma muy cuestionable desde el punto de vista ético de hacer negocios», agregó.

El empresario exiliado Luciano García dijo que en cualquier empresa las decisiones erradas de los gerentes, se pagan con su retiro del cargo y ese debería ser el caso de Aguerri. “El actual presidente del Cosep tiene muchos vicios que lo comprometen. Tuvo mucha relación personal con todo el andamiaje del régimen y eso lo hace tener un sesgo que no es saludable para Nicaragua y mucho menos para el sector empresarial. Lo saludable es que este señor José Adán Aguerri se aparte totalmente y que deje a este liderazgo de empresarios asumir el reto de la recomposición del gremio en medio de la crisis», dijo García.

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El empresario manifestó que sería vergonzoso ver a Aguerri competir para su reelección nuevamente y consideró que lo mejor sería que se aparte.

García también dijo que cuando Aguerri sea reemplazado en la presidencia del Cosep, también debe ser reemplazado en la representación que tiene en la Alianza Cívica.