«Tenemos miedo que nos lleguen a matar». Policía Orteguista desaloja a golpes a una familia de campesinos

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Eran las 4:00 de la madrugada del viernes 3 de julio, cuando siete patrullas policiales cargadas de antimotines se presentaron a la finca El Mango, ubicada del parque de Tisma 500 varas al oeste, en el municipio de Tisma-Masaya para llegar con violencia a desalojar a la estirpe de la conocida familia Los Aburtos.

Los uniformados andaban fuertemente armados. Se bajaron y formaron un cordón humano rodeando la propiedad. La familia activó a todos sus miembros, incluidos los que viven fuera de la finca. Rogelio Aburto Pichardo, de 51 años y Francisco Aburto Córdoba, de 29 años, fueron los primeros en llegar a El Mango.

“Les pregunté qué pasaba, por qué llegaban de esa forma y me preguntaron ‘quién es el dueño’ y les dije ‘mi papá’. Los policías me dijeron que esta tierra era del Estado. ‘Díganle que venga con sus escrituras para que demuestre que es dueño’- yo nervioso mandé a llamar a mi papá», relató Rogelio Aburto.

Don Napoleón Aburto Flores, de 80 años llegó en un carretón de caballo con papeles en mano, pero en cuanto se bajó fue rodeado por antimotines, quienes lo golpearon en la espalda y la cabeza. “Eso no lo soporté y me metí a defenderlo, luego mi sobrino Francisco y a los dos nos redujeron en el suelo como 20 antimotines y nos golpeaban con el palo que andaban y las armas», continuó relatando Rogelio Aburto.

Yelba Aburto, de 19 años, se metió a defender a su papá Rogelio porque lo estaban asfixiando y cuatro antimotines la golpearon. Le hicieron una herida en la ceja y la cabeza y no paraba de sangrar. ‘Uno de los policías dijo que venían de parte de la Procuraduría», dijo la joven.

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Yelba Aburto agredida por antimotines en Tisma. LA PRENSA/ CORTESÍA

Despojados, golpeados, apresados y sus viviendas destruidas

El comisionado que andaba a cargo de la toma de tierra dijo “a esos tres llevénselos presos y los demás tienen media hora para sacar sus cosas y desalojar».

“Sacamos lo que pudimos. Los policías iban desmantelando las casitas de zinc y nosotros íbamos sacando los escombros. De la casa principal que es de piedra, solo arrancaron las puertas y las tiraron», relató otro de los miembros de la familia Aburto afectado.

Rogelio, Francisco y Yelba Aburto fueron trasladados a la policía de Masaya. Ese mismo día a las 2:00 pm soltaron a la joven, quien inmediatamente se trasladó con su mamá a interponer la denuncia de la toma de tierra y la agresión a las oficinas de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), mientras su papá y primo fueron dejados en libertad hasta el sábado 4 de julio a las 7:00 pm.

“Nos hicieron esperar todo el día afuera de la delegación. Nos dijeron que los soltarían a las 9:00 am, luego que las 3:00 pm. después que a las 6:00 pm y luego que faltaba una firma. Cuando íbamos camino a casa, nos avisan que están fuera y nos regresamos», dijo Mayra Medina, esposa de Rogelio Aburto.

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La finca El Mango propiedad de los Aburtos está tomada por la Policía Orteguista. LA PRENSA/ OSCAR NAVARRETE.

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“Tenemos miedo que nos lleguen a matar»

Yelba Aburto aún tiene el pómulo inflamado debido a los golpes de los policías. Le tuvieron que hacer tres puntadas en el hospital de Masaya, para detener la hemorragia. Su papá tiene sus partes intimas moradas de tanto golpe y su abuelo un morado en la sien de los golpes propinados por los antimotines.

Lo peor de este episodio es el trauma psicológico que dejaron en la familia que ahora no duerme por miedo a que los lleguen a matar. El patriarca Napoleón Aburto recordó llorando que tenía cinco años cuando heredó las cinco manzanas de tierra de El Mango de parte de su mamá Francisca Centeno. Su hermana mayor era la albacea y luego cuando cumplió mayoría de edad, las pasó a su nombre. Luego su hermano le vendió tres manzanas más de tierra.

“Estas tierras han sido mi medio de vida. Ahora se las estaba repartiendo a mis siete hijos para que cada quien tenga su lote y lo trabaje. Nunca pensé pasar por esta situación. Tengo miedo que nos vengan a matar, no dormimos por estar pendiente», dijo el abuelo de los Aburtos muy conmocionado.

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Rogelio Aburto también recordó los despojos de propiedad que habían en los 80 y nunca pensó ser víctima de ello en estos años. “Cuando me tuvieron preso me dijeron que les firmara un papel y como no puedo ver bien le dije a mi hija que me lo leyera y decía que yo era un usurpador de propiedad y le dije no voy a firmar porque esa tierra es de mi papá», relató Aburto a quien también lo humillaron sacándolo a sala de reconocimiento como delincuente.

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¿Quién está detrás del operativo en la finca Los Mangos?

En septiembre de 2019, el alcalde de Tisma, Imel Hernández Sotelo, se presentó a la finca El Mango, ubicada en la entrada a Tisma, departamento de Masaya, a ofrecerles comprar la finca, pero Rogelio Aburto Pichardo y Napoleón Aburto, dueños de la propiedad le respondieron que no estaba en venta. Luego insistieron, pero ellos respondieron estableciendo un monto y que además comprarán las ocho manzanas , pero la Alcaldía no aceptó la oferta, relató don Napoleón.

El ofrecimiento fue confirmado por Danilo Alemán, gerente municipal de la alcaldía de Tisma, quien reveló a LA PRENSA que efectivamente la Alcaldía del municipio les ofreció comprar una manzana de tierra a Los Aburtos para llevar a cabo el proyecto habitacional Bismarck Martínez, pero los señores pedían 17 mil dólares por manzana y la alcaldía no tenía para pagarle.

“La alcaldía le hizo una oferta al propietario, pero este no aceptó y pidió 17 mil dólares por manzana. Nosotros trabajamos con presupuesto y no podíamos pagar eso, porque es un proyecto de interés social y decidimos ejecutar el proyecto en la comarca Montañita Número Uno. Ahí quedó todo. El interés de la Procuraduría General de la República (PGR) lo desconocemos, pero nosotros no tenemos nada que ver con ese desalojo», explicó Alemán.

Según se enteró Alemán, la PGR tiene incautada la propiedad de los Aburtos por presuntos asuntos ilícitos que se daban en la propiedad, pero ninguno de los afectados ha sido procesado, ni ha tenido problemas delictivos. Además, el municipio es calmo y nunca se ha sabido de ningún allanamiento por crimen organizado ni escándalo parecido, confirmó Alemán.

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Funcionario de la alcaldía dice que papeles están en orden

“Cuando nosotros intentamos comprar la propiedad desconocíamos que la PGR la tenía incautada. Aquí no ha llegado ningún documento que haga constar que esa tierra deba anotarse a favor del Estado en Catastro. Nosotros quisimos comprar una manzana en el 2019,porque todo está legal en ella», explicó Alemán.

LA PRENSA buscó la versión de la Procuraduría General de la República, pero en recepción tomaron los datos de la solicitud de entrevista, cédula de identidad y número de teléfono y dijeron que iban a llamar. No recibimos ninguna llamada.

La PGR tomó datos de la solicitud de entrevista en caso Tisma y dijo que llamarían por teléfono, pero no lo han hecho.

Impuestos al día

Según Napoleón Aburto en enero de todos los años él paga sus impuestos de Bienes Inmuebles a la alcaldía para que le den un descuento y para registrar su fierro para venta de ganado.

Con una solvencia municipal demostró que su finca número 4158990, Tomo 42 Folio 107-104/5 Asiento 1 con código catastral Siscat: 1101R003006005 está al día con sus impuestos y con una libertad de gravamen demostró que su propiedad nunca ha sido hipotecada ni prendada.

“Soy pobre, pero no le debo a nadie. Mis tierras están libre de toda deuda, nunca las he hipotecado. No entiendo porque ahora vienen hacerme esto», dijo el anciano.

Los afectados creen que esto se dio porque ellos andan dando las vueltas para unificar las cinco manzanas que heredó su abuelo con las otras tres que compró a su hermano para poder dividir en partes iguales a todos sus hijos.

Rogelio Aburto golpeado y apresado por defender a su papá de antimotines que lo estaban golpeando cuando les invadieron con violencia su tierra en Tisma. LA PRENSA/ O. NAVARRETE