Agresión contra opositores durante los Miércoles de Protesta fue un ensayo represivo del régimen

El exdiputado Eliseo Núñez y Suyen Barahona, presidenta del Movimiento Renovador Sandinista (MRS) recuerdan como si fuese hoy el 8 de julio de 2015, cuando policías y turbas sandinistas agredieron a todos los manifestantes que estaban protestando en el sector de Metrocentro, cerca del edificio del Consejo Supremo Electoral, exigiendo elecciones libres y transparentes y reformas a la Ley electoral.

Ese día como todos los Miércoles de Protesta, que iniciaron en enero de 2015, una estrategia de la oposición al régimen para mantener en la calle el reclamo por una mayor institucionalidad, un grupo de personas se reunieron en dicho sector con pancartas y mantas con mensajes de “Basta ya de Ortega» y demandando elecciones transparentes. Lo que no esperaban ese día era que la Policía los atacaría con bombas lacrimógenas y permitiría que turbas sandinistas los golpearan y robaran en su presencia.

Cinco años después, 8 de julio de 2020, el contexto de represión es peor. “Ya no se puede protestar porque la policía está en las calles vigilante y si te capturan, te abren proceso judicial con delitos inventados», refirió Barahona.

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Suyen Barahona durante y otros ciudadanos durante los Miércoles de Protesta en el 2015. la prensa/ cortesía

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“En los primeros Miércoles de Protesta logramos llegar al CSE y a medida que se fue sumando más gente impidieron el paso, y la represión incrementó. Ese día la Policía y pandilleros golpearon a manifestantes, a los medios de comunicación, hubo varios rajados de cabeza y también enviaron a disparar», recuerda Barahona.

Para el 2015 existía una conformidad general con la crisis democrática de Nicaragua. Eran pocos los que se atrevían a manifestarse y demandar mayores libertades civiles y políticas. El modelo de trabajo conjunto entre el gran capital y el régimen orteguista estaba en su apogeo. Prácticamente todos los sectores políticos y económicos volteaban la mirada ante las arbitrariedades del régimen.

“Creo que cada manifestación hizo lo suyo. Para ese entonces eramos solo un estorbo político. No nos toleraba, pero tampoco nos mandaba a matar ni procesar judicialmente como ahora», expresó el exdiputado por el Partido Liberal Independiente Eliseo Núñez, a quien el régimen le quitó la diputación junto a sus correligionarios usando a políticos zancudos y el control que tiene sobre la Corte Suprema de Justicia.

El ex candidato presidencial Eduardo Montealegre resultó golpeado y arrestado ese 5 de julio de 2015. LAPRENSA/ ARCHIVO.

Mismas demandas, ahora con un pueblo despierto

Fueron más de 70 Miércoles de Protesta recuerdan sus participantes, donde tímidamente jóvenes, miembros de partidos opositores a Ortega y ciudadanos en general se iban sumando para reclamar elecciones libres y transparentes.

“Necesitábamos visibilizar la necesidad de democratización en el país. Las protestas de los miércoles caló y el discurso fue retomado en abril de 2018 donde ya Ortega se sintió retado y por eso mandó a asesinar al mismo pueblo», dijo Núñez.

Ese 8 de julio de 2015, fueron detenidas 15 personas y fueron trasladadas a la estación Uno de Policía. Entre los detenidos estuvieron los diputados del Partido Liberal Independiente Armando Herrera y Carlos Langrand, el diputado suplente Rodolfo Quintana y el concejal de Managua Omar Lola. Los detenidos fueron liberados dos horas después.

Los manifestantes resultaron con heridas en el rostro y la cabeza y otros fueron asaltados por las turbas que arrebatan celulares. Otros detenidos por breves momentos fueron el entonces presidente del Partido Liberal Independiente (PLI), Eduardo Montealegre, el diputado Boanerge Matus y Augusto Valle. Este último tenía la cara inflamada y con heridas abiertas, producto de los golpes de las pandilleros que operaban a favor del régimen.

El comisionado Juan Valle Valle fue quien coordinó la captura de los manifestantes, según muestran las imágenes captadas por medios de prensa. El mismo comisionado que dirigió grupos de ataques en las protestas del 2018. LAPRENSA/ ARCHIVO.

“Esas agresiones les sirvieron como ensayo para lo que ha venido concretando estos últimos tres años», agregó el exdiputado Núñez.

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“Daniel Ortega, desde que asumió el poder en el 2007 ha venido construyendo un modelo de mando corrupto, mafioso hasta llegar al régimen que estamos. Ortega nos quiere llevar al conflicto para ganar tiempo. Su esperanza de vida es superar los 80, es un juego macabro de morir en el poder a costa de asesinar a cualquiera», añadió.

En el nuevo contexto, dice Suyen Barahona, existe un pueblo despierto con las mismas demandas de hace cinco años: democracia, elecciones libres, reforma de leyes electorales y ahora justicia por los más de 300 jóvenes asesinados en abril. “Aunque no se vea movimientos en las calles, el repudio a Ortega y su régimen es generalizado, por eso le tiene miedo a un pueblo en las calles», agregó Barahona.

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Agresiones a medios de comunicación

Ese 8 de julio de 2015, el régimen también desató su agresión contra periodistas y reporteros gráficos. El fotoperiodista de LA PRENSA Jorge Torres fue agredido por policías antimotines quienes le quebraron la cámara con la que documentaba los hechos.

De la misma forma fue agredido el fotoperiodista de AP (Associsted Press), Esteban Félix, quien también resultó con la cámara quebrada.

A la lista de periodistas agredidos se sumaron Larry Sevilla y Moisés Julian Castillo, de Radio Corporación, y el periodista de VosTV, Luis Mora Duarte.

Cinco años después, la agresión a periodistas y medios de comunicación se ha incrementado al punto de confiscar y cerrar medios de comunicación como El Nuevo Diario, Confidencial y Esta Semana, la quema de Radio Darío de León, entre otros actos vándalicos .