La historia del futbolista que hizo llorar de felicidad a su padre el día que lo miró jugar por primera vez

José Baltodano recibió un mensaje de texto de su esposa (María José Zapata) al medio tiempo de un juego que lo llenó de inspiración como nunca antes. “Tus padres (Yanina Baltodano y Gerardo Robles) están viendo el partido por la televisión, no has hecho nada, ponete las pilas”. Saber que ellos lo estaban mirando jugar por primera vez lo impulsó en el segundo tiempo marcando tres goles que nunca olvidará porque llenaron de emoción y orgullo a su papá y le dio otro giro a sus aspiraciones de ser futbolista.

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“Cuando regresé a la casa mi papá estaba en llanto, me abrazó, me dijo que me quería mucho y pidiera los tacos que yo quisiera y me dedicara más de lleno al futbol”, recuerda Baltodano, el ahora jugador del CD Junior de la Liga Primera, quien asegura ese momento marcó su vida porque su papá a partir de eso momento empezó a apoyarlo como nunca lo había hecho desde que juega al futbol y llega cuando puede al estadio a verlo jugar.

José Baltodano durante un partido de pretemporada. LA PRENSA/ CORTESÍA

El volante de 25 años, oriundo de Ciudad Sandino, estaba jugando con el CS Municipal en la Segunda División cuando ante FC Estelí marcó su primer hattrick en un partido de Copa Primera 2019. “Eso fue como un clic para mi papá, al ver a su hijo hacer eso y toda la gente hablaba sobre el partido. A partir de ahí me dijo que me olvidara del trabajo, me enfocara en mi carrera. Fue la primera vez que tuve su respaldo así”, señala Baltodano, quien para empezar a jugar tuvo que hablar con su papá para que le permitiera entrar tarde a trabajar en los negocios familiares.

Le costó abrirse paso

Baltodano juega futbol desde niño, pero nunca lo había hecho a nivel federado porque sus padres no lo miraban con buenos ojos, preferían que estudiara y trabajara con ellos. “Pensaban que ese no era un trabajo, y que no se podía vivir de eso, que era mejor tener un negocio”, recuerda el habilidoso volante, quien a partir de su llegada al Junior su papá le dijo que se entregara más al futbol porque era un equipo serio y le ayudara solo por las tardes o cuando lo necesitara mucho.

José Baltodano junto a su mamá Yanina, esposa María José, hermana Elizabeth y su hija Eyning. LAPRENSA/ CORTESÍA

El volante capitalino había desistido prácticamente de jugar en nivel superior por falta de tiempo en el trabajo con sus padres. Pero un día un entrenador (Francisco Meléndez) le dijo que tenía talento para jugar en Primera y lo mandó a hacer una prueba al Junior de Segunda en 2018. No quedó en el plantel porque habían llegado a préstamo jugadores de Liga Primera y se marchó a CS Municipal donde destacó.

Una temporada después, el Juventus lo tuvo a prueba y dejó buena impresión, sin embargo recibió una oferta del Junior y la tomó. En ese mismo torneo quedaron campeones y al siguiente ascendió a Liga Primera. “No queremos ser un equipo cenicienta, pensamos en ser campeones y llegar a Liga Concacaf”, confiesa Baltodano, quien en agosto debuta en la máxima categoría nacional. “Quiero hacer un buen torneo, seguir destacando y llegar a la Selección y algún día poder jugar en el extranjero”, revela el veloz atacante, quien seguramente seguirá emocionando con sus goles a su papá.