¿Por qué la gente está creyendo en la «falsa calma» en relación a los contagios Covid-19 en el país? Esto dicen los especialistas

Nicaragua registró este fin de semana un escenario alejado de la realidad del coronavirus: bares llenos, eventos culturales y hasta un torneo de motocicletas en momentos en que médicos nicaragüenses alertan de una nueva ola de contagio que podría ocurrir dentro de un par de semanas. Sin embargo, la población ha bajado la guardia y se percibe una falsa normalidad.

Pero, ¿Qué ha llevado a que las personas relajen las medidas de prevención? A criterio del sociólogo Cirilo Otero, las personas tienen un “límite de paciencia» para soportar una situación obligada o un escenario de pánico y temor; por lo que una parte de la gente ya ha llegado a su límite. “Esta cansada», dice. El comportamiento de este grupo de personas que se ha saltado las medidas para recuperar su vida social está influenciado -señala Otero- por el discurso de “normalidad» del régimen de Daniel Ortega y porque no hay una información veraz, y si la hay, es desordenada.

“El problema de la información es que está desordenada, por ejemplo, un día dicen que el té de orégano es bueno, al día siguiente que el té de guayaba es lo mejor, después dicen que hay una vacuna, y luego vienen los cubanos con otra cosa, entonces hay una desinformación espantosa y la gente toma decisiones individuales a como le sale mejor en términos de costo o facilidad», opinó el sociólogo.

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La Organización Panamericana de la Salus (OPS), ha llamado en reiterada ocasiones al régimen a brindar una información completa y precisa de la situación del país para poder realizar un análisis del comportamiento de la pandemia, además, para que la población tome medidas adicionales.

El gremio médico nicaragüense también ha insistido en la liberación de las pruebas para detectar Covid-19, puesto que esto ayudará a saber cuáles son los focos de contagio y así contener los brotes. No obstante, a cuatro meses de la pandemia en el país, el régimen no ha tomado medidas contundentes para combatir la propagación del virus.

Este fin de semana, Diriamba vivió una competencia de motocicletas que registró más de 150 participantes provenientes de distintos departamentos de Nicaragua, según medios oficialistas. Foto tomada de El 19 Digital

Información limitada

El sociólogo Óscar René Vargas, destacó el papel que ha realizado el gremio médico para informar y orientar a la gente, ante la ausencia de acciones del régimen, sin embargo, esto se ha visto obstaculizado por las limitaciones que hay para difundir el mensaje. Además señaló que hay un grupo de personas que desprecian dichas informaciones, lo que atiza el riesgo de contagio.

“El individuo no ha tomado en serio las cosas, por irresponsabilidad, por comodidad y por ignorancia, porque no quieren informarse», dijo Vargas.

Esta situación es aprovechada por el orteguismo para enviar su mensaje de “normalidad» a través de sus convocatorias a actividades públicas, el no suspender las clases u obligar a los empleados públicos a asistir a los centros laborales.

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“Ese es el pecado de este gobierno, que no ayuda a que la gente se prepare para vivir en esta realidad para los próximos meses», manifestó Vargas, quien destacó que Ortega, es el primer responsable del comportamiento de la ciudadanía.

El Ministerio de Salud contabiliza hasta este 7 de julio 2,846 casos confirmados, de los cuales 762 están activos y 91 fallecidos, sin embargo, estas cifras son contrastadas por el Observatorio Ciudadano que reporta hasta el 8 de julio 7,893 casos sospechosos y 2,225 muertes. Los números del Minsa, son cuestionadas por el gremio médico porque manifiestan que son fuera de la realidad que vive el país.

El régimen mantiene este tipo de ferias alrededor del país. LA PRENSA/Tomado de El 19 Digital

¿Hacia dónde nos dirigimos?

El sociólogo Otero, consideró que si la gente no toma conciencia y se mantiene este comportamiento de relajamiento, se llevaría al país a un caos social mayor, porque la pandemia se sumaría al problema de la situación económica, política y represión del régimen. “Vamos a estar con mayor temor y efectos negativos», compartió.

Otero recalcó que el llamado a las celebraciones que se hacen en los departamentos y municipios del país es para tapar la ausencia del dictador Ortega en la celebración del 19 de julio, lo que evidenciaría que se mantiene en estricta cuarentena desde El Carmen.

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Por su lado, el doctor José Luis Borgen subrayó que el comportamiento de algunas personas durante esta pandemia demostró que algunos nicaragüenses no actúan hasta no verse afectados directamente, como sufrir la pérdida de un familiar. “Vemos con preocupación que todo esto va alargar la curva de los casos y no se va a poder aplanar la curva en un futuro cercano, entre más estemos haciendo este tipo de actividades, la pandemia va a dilatar más tiempo», expresó el doctor Borgen.

El médico valoró que la cancelación de la celebración del 19 de julio se debió para proteger al dictador Ortega y sus funcionarios cercanos, y no por velar por la vida de la ciudadanía; y aclaró que aunque no haya festejo en Managua, las celebraciones que se hacen en los departamentos y municipios, mantiene los riesgos de contagio en el país.

El gremio médico ha expuesto que si la población percibe una aparente “normalidad» de la situación no es porque haya disminuido los casos de contagio, sino, porque la gente ha decidido quedarse y tratarse desde casa, lo que incide en que los hospitales públicos no muestren saturación.