17 años sin Celia Cruz, la «Reina de la Salsa» a quien Fidel Castro nunca le permitió regresar a Cuba

Este jueves se cumplen 17 años de la muerte de la cantante Celia Cruz, una de las figuras más emblemáticas de la música latina. La llamada “Reina de la Salsa» partió de este mundo sin cumplir uno de sus más grandes anhelos, regresar a su amada Cuba. De esta forma su nombre se suma a la lista de celebridades que se exiliaron con el ascenso al poder de la Revolución Cubana al mando de Fidel Castro.

Úrsula Hilaria Celia de la Caridad De La Santísima Trinidad Cruz Alfonso, su nombre de pila, nació en La Habana, Cuba un 21 de octubre de 1925, y falleció en Fort Lee, Nueva Jersey, Estados Unidos un 16 de julio de 2003. A finales de 2002 se sometió a la operación de un glioma (un tumor cerebral muy agresivo), después no volvió a ser la misma. Casualmente este miércoles 15 de julio se cumplieron 60 años desde que se fue de la isla, en 1960, para nunca más volver.

Celia Cruz en fotos familiares. LA PRENSA/ CiberCuba / Omer Pardillo y Facebook / Nostalgia Cuba

En su tierra natal Celia era conocida como “La Guarachera de Cuba”, según su biografía desde niña le gustaba cantar y bailar en programas de radio para aficionados, pero no fue hasta 1948, cuando Roderico Rodney Neyra funda el grupo de bailarinas Las Mulatas de Fuego y ella fue contratada junto a este grupo como cantante, alcanzando un gran éxito.

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Sin embargo su época de oro inicia a partir del 3 de agosto de 1950, cuando ingresó a la Sonora Matancera en el puesto de la cantautora Myrta Silva, con esa agrupación un 15 de julio de 1960, tomó un avión rumbo a México para realizar unas presentación. Ese fue un vuelo sin retorno.

Su padre, Simón Cruz, falleció antes del mes de la partida de la hija, su madre Ollita murió el 7 de abril de 1962 y como miles de exiliados, la artista no recibió permiso por parte de Fidel Castro para asistir al funeral de su madre.

Mausoleo de Celia Cruz en el Cementerio Woodlawn en Nueva York. LA PRENSA/INTERNET

“Fidel y su gobierno nunca me perdonaron. Me castigaron por salir de Cuba no dejándome regresar para enterrar a mi mamá. El día que la sepultaron en el cementerio de Colón sentí una rabia y una desesperación tan profundas que apenas podía con ellas. Ese día pensé que se me iban a secar los ojos de tanto llorar. Fue entonces que decidí no pisar nunca más suelo cubano hasta que no desapareciera ese sistema. Y por las dudas de que si desaparezca antes de que me muera ya me compré un terreno en un cementerio de la ciudad de Nueva York. Mientras Castro esté en el poder me rehúso a que me entierren en Cuba, aunque eso signifique que no reposaré al lado de mi Ollita en el cementerio de Colón», se lee en el libro “Celia, Mi Vida», de la editorial Liberdúplex de Barcelona.

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Cruz conoció en LA Sonora Matancera al que sería su futuro esposo: Pedro Knight, segundo trompetista de la agrupación, con quien se casó en 1962. Ella estuvo en el grupo hasta 1965. Su pareja falleció en 2007.

Una fotografía de C. M. Guerrero inmortalizó el único momento en el que la cantante tuvo presencia en el espacio geográfico de la isla cuando visitó la Base Naval de Guantánamo, en 1990. En la imagen se ve cuando ella pasa su mano por debajo de la cerca para tomar un puñado de tierra de su Cuba.

Celia Cruz agarrando tierra cubana en la Base Naval. LA PRENSA/ C. M. Guerrero / Vía Miami Herald

Entre los éxitos más recordados de la artista está “Cúcala», “Azúcar negra», “Que le den candela», “Bemba colorá», “Yo viviré», “La negra tiene tumbao», “Usted abusó», entre que recorren cinco décadas de carrera y están inmersos en alrededor de setenta álbumes.

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Celia Cruz recibió en vida varios reconocimientos, además asistió a grandes premiaciones donde obtuvo cinco Grammys, discos de oro, entre otros.

A 17 años de su muerte son muchos los recuerdos que llenan la vida de la cantante, y basta con escuchar su nombre para que inmediatamente a nuestra mente llegue su tradicional grito: “Azúcar».

Celia Cruz y Pedro Knight en 2002. LA PRENSA/ARCHIVO