Revolución y desdesarrollo

En vísperas del 41 aniversario de la Revolución Sandinista, que solo los sandinistas la celebran, es oportuno señalar que Nicaragua ahora es un país mucho más atrasado y pobre que en 1979.

Mariano Grondona, periodista, escritor y sociólogo argentino, utiliza la palabra “desdesarrollo” para referirse a aquellos países que tenían un buen nivel de desarrollo, pero en vez de avanzar retrocedieron al subdesarrollo. O sea que se “desdesarrollaron”.

Es el caso de Cuba, que a mediados del siglo XX superaba en riqueza a España, Italia o Japón, pero ahora es un país tercermundista y subdesarrollado y, para peor, sin libertades personales y públicas ni democracia. Y también es el caso de Nicaragua, que en 1979 tenía una buena situación económica pero ahora es el segundo país más pobre de América Latina.

En su libro El desarrollo político, Grondona reflexiona sobre por qué algunos países se han desarrollado y otros se estancaron. Inclusive los hay que retrocedieron, como los casos antes mencionados. La explicación es que el desarrollo depende en general del sistema político, que la democracia es una condición para salir del atraso y progresar mientras que la dictadura causa lo contrario.

Es cierto que ha habido dictaduras o regímenes dictatoriales que promovieron el desarrollo y convirtieron a países pobres en ricos. Por ejemplo, Taiwán, Corea del Sur y Singapur en Asia e incluso Chile en América Latina. Pero después de sacar a sus países del atraso y la pobreza, los regímenes dictatoriales cedieron su lugar a democracias políticas que ahora son robustas y ejemplares.

También es verdad que actualmente, un país de férrea dictadura como es China ha alcanzado un alto nivel de desarrollo económico, al punto de haberse convertido en la gran potencia mundial adversaria de los Estados Unidos de América (EE.UU.). Y Vietnam, otra dictadura, a base de inversiones extranjeras, maquilas y un capitalismo controlado por el Estado, ha alcanzado un PIB per cápita de 7,500 dólares. Dicho sea de paso, el de Nicaragua es apenas un poquito más de 2,000 dólares anuales.

Pero China y Vietnam son la excepción, no la regla. Según Grondona, en América Latina la experiencia histórica ha demostrado que es la democracia la que impulsa a la economía, que el desarrollo político jala hacia adelante el progreso económico. Así lo demuestran las trayectorias de países como Uruguay, Costa Rica, Chile, Colombia y Brasil. Lo mismo que Europa Occidental y ahora también, desde que se liberó del comunismo, la Europa Oriental.

Grondona cita al general Charles de Gaulle, fundador de la V República de Francia al liberarse el país de la ocupación nazi. Preguntado por un periodista qué pasaría con la economía (pues el país estaba en la ruina), De Gaulle respondió: “Cuando se ha fundado un sistema democrático sólido y estable la economía y las inversiones, simplemente van”.

Fue sabio lo dicho por De Gaulle. En Centro América, Costa Rica construyó la democracia y ahora está en el umbral del primer mundo. Pero en Nicaragua se hizo una revolución y el país se “desdesarrolló” y retrocedió al cuarto mundo.