Zona de Strikes: Wilton López, un legítimo guerrero en el box

Desde Francisco “El zurdo” Dávila hasta Epifanio Pérez, pasando por René “El Ñato» Paredes, Antonio Chévez, Julio Moya y Julio Juárez, León ha sido siempre una cantera inagotable de brazos extraordinarios.

Sin embargo, el lanzador leonés de mayor estatura en la historia del beisbol nacional, es sin duda Wilton López o Aristides Sevilla, quien se estableció como estrella en la pelota pinolera y también se sostuvo en las Grandes Ligas.

Nacido en Rota, León, López debutó con los Leones en la temporada del 2001 y aunque joven y con un trabajo breve de solo 7.1 innings y 0-0 y 4.91, era muy evidente su potencial. En el 2002 tuvo 4-3 y 3.44 con cinco juegos salvados.

Su físico atlético y su bola rápida sobre 90 millas, lo mismo que un slider dañino, al igual que sus acciones sueltas y su valentía, le llamaron la atención a los Yanquis y fue firmado ese año 2002, llegando hasta la categoría Clase A fuerte.

López trabajó con los Leones en el 2003 y pese a registrar balance de 6-8 y 2.49 en la campaña regular, su figura se agigantó en la postemporada, siendo decisivo para la coronación de los melenudos. Consiguió 3-0 y 2.18 en la semifinal y 2-0 y 0.51 en la Final ante Granada.

Wilton no se sintió cómodo en los Yanquis y decidió regresar al país, donde logró récord de 8-3 y 2.09 en 2004. Y tras reponerse de un balance de 4-6 y 4.37 en el 2005, volvió a ser clave en los playoffs, al conseguir una victoria y un salvado para el Bóer campeón en la Final sobre Matagalpa.

El leonés se quedó con la tribu para el 2006 y tuvo un magnífico desempeño de 12-1 y 2.07 en 87 entradas. Luego pasarían 11 años en los que Wilton no trabajaría en Primera División, pero sí lo hacía en la Liga Profesional, donde logró un récord global de 21-7 y 1.77 en 239 innings.

López logró ser retirado de la lista de restringidos, donde había sido puesto por los Yanquis, en el 2007 y fue firmado por San Diego, quien lo puso directamente en Clase A alta , donde mostró 2-1 y 2.64. Ese mismo año, 2008, pasó a AA y en breve tiempo a AAA, en un avance apurado.

Y cuando las Grandes Ligas parecían algo real, los Padres no lo subieron y quedó como un jugador disponible. El equipo de Houston lo agarró y tras una labor de 4-5 y 4.73 en AA, lo hicieron debutar en las Ligas Mayores el 28 de agosto del 2009.

López fue saludado con violencia por Arizona, que le hizo seis carreras con ocho hits, de ellos tres jonrones Alex Romero, Miguel Montero y John Hester, en cuatro episodios, en una derrota 14-7 de los Astros en el Chase Field, de Phoenix.

Sin embargo, luego vendrían tres temporadas magníficas para Wilton en Grandes Ligas: 5-2 y 2.96 en 67 entradas en el 2010; 2-6 y 2.79 en 71 innings en 2011 y 6-3 y 2.17 en 66 episodios en el 2012, trabajando estrictamente como relevista con los Astros.

Su mejor año fue 2010. El nivel de dominio fue tal, que solo le anotó uno de 33 corredores encontrados en base al entrar a relevar. Su whip fue de 1.06 y propinó diez ponches por cada base que otorgó. “Ha sido una ganga tener a Wilton», dijo el gerente de Houston, Ed Wade.

Para situar en perspectiva la carrera de López, hay que señalar que solo Dennis Martínez, Vicente Padilla y Marvin Benard, tuvieron más campañas buenas que él (tres), y cerró su carrera en las Mayores con marca de 16-17 y 3.54, más 11 salvamentos en 305.1 innings.

En el 2017, Wilton volvió a lanzar en la Primera División con los Leones y lo hizo también que fue el Jugador Más Valioso de la liga, al concluir con 15-5 y 2.52, con 125 ponches en 143 entradas. Fue el máximo ganador y el máximo ponchador del torneo.

A nivel local, el pistolero de Rota tuvo balance de 55-28 y 2.80 en 630.1 innings, con 355 ponches y 157 bases. Lanzó por última vez en el 2019, al cerrar con 2-1 y 3.72, pero de nuevo fue clave en otra coronación de los Leones, quienes se impusieron al Bóer en la Final.

Y mientras todo eso sucedía, López nunca se negó a jugar en la Selección Nacional. Lo hizo desde el 2003 en Cuba, hasta el 2019 en los Juegos Panamericanos de Perú, donde aportó una victoria ante Dominicana e hizo buen relevo ante Colombia en el juego de la medalla de bronce.

No obstante, su aporte de mayor impacto se vio en los Juegos Centroamericanos y del Caribe en Veracruz, México, en el 2014, cuando él y Juan Carlos Ramírez cargaron con el equipo que se llevó la medalla de plata y selló su avance a los Panamericanos de Toronto, Canadá en 2015.

Un lanzador bravo de verdad, un guerrero, con el que se podía contar en los momentos cumbres de un partido y de un torneo.

Sigue a Edgard Rodríguez en Twitter: @EdgardR