Operación: ocultar muertes de Covid-19

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A las tres de la tarde del jueves 16 de julio en el Registro Civil de Managua había una fila que nacía en los portones y caracoleaba por casi una cuadra. Aquí se hacen unos 15 trámites, entre ellos, la inscripción de un divorcio, la certificación de soltería o el nacimiento de un bebé. En estos días, sin embargo, lo que repite una trabajadora detrás de una ventanilla es: “¡Certificado de defunción, pase!”

Después de recibir dos papeles sellados, una mujer se aparta para revisarlos línea por línea. Lleva una mascarilla celeste y un protector facial. La mujer mira que todo está en orden con el certificado de defunción. “Gracias a Dios lo tengo, hace cuatro días vine a solicitarlo, y la fila estaba más larga”, dice un poco aliviada, mientras camina hacia los portones.

Las filas de inscripción de defunciones en estos momentos es la imagen más clara de la mortalidad en Managua en tiempos de Covid-19. A pesar de que son menos frecuentes los videos de entierros exprés denunciados a través de redes sociales, este lugar todavía muestra síntomas de una ciudad atacada por un virus que se ha diseminado.

Por las noches, en los hospitales, las salas de emergencia se ven vacías y tampoco se dejan ver los carros fúnebres o camionetas con ataúdes y hombres con trajes especiales. “La gente no está llegando a los hospitales”, dice un médico de emergencias de un hospital público, que habló en condición de anonimato. “Las personas se están atendiendo los síntomas de Covid-19 en sus casas porque tienen miedo de llegar a los hospitales”, agrega.

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LA PRENSA tiene documentado un método que ha permitido a las alcaldías tener mayor control sobre las imágenes de féretros trasladados por las calles a todas horas del día. A través de un análisis de datos del Programa Anual de Contrataciones de todas las alcaldías registradas en el Sistema de Contrataciones del Estado (Siscae), se comprobó que este año se asignaron C$24,210,717 en la compra de ataúdes para “donación de personas de escasos recursos”. En 2019 lo asignado para estos fines fue de C$13,393,445. Es decir, a raíz de la pandemia de coronavirus se asignaron C$10,817,272 más en 2020.

Los municipios con más recursos asignados son Managua, León, Estelí, Tipitapa y Chinandega. Estos departamentos también son los que más muertes por neumonía y sospechosas del virus registran en el último informe del Observatorio Ciudadano de Covid-19, del 9 al 15 de julio.

Matagalpa con 186 muertes sospechosas, y Masaya con 245 muertes sospechosas, según el Observatorio, son los departamentos que menos recursos han destinado para la compra de ataúdes. Este año, Masaya no ha destinado ni un solo córdoba, mientras que Matagalpa tiene registrado C$15,500.

Sin embargo, en las compras de este año, 16 municipalidades que no asignaron recursos para ataúdes el año pasado ahora lo han hecho. Por ejemplo, León, que según el Observatorio tiene 178 muertes sospechosas, recibió 4 millones de córdobas para servicios funerarios, la segunda asignación más alta después de Managua.

El miércoles a las 1:30am. se hizo el traslado de dos pacientes sospechosos de Covid-19 del hospital Manolo Morales al Alemán Nicaragüense. Sus familiares miran el momento. LAPRENSA/Óscar Navarrete.

Comprar ataúdes ha permitido bajar la demanda en funerarias privadas y controlar los traslados de féretros y los horarios de los entierros. “Los entierran de madrugada”, dice la fuente del hospital público. “Los guardas de seguridad están muy pendientes y solo dejan entrar a un familiar por fallecido”, agrega.

Sin embargo, durante dos recorridos que hizo un equipo de este periódico el martes y miércoles por la noche en varios hospitales públicos, no miró salir carros fúnebres con ataúdes. Lo que sí se sigue viendo llegar son ambulancias trasladando pacientes con oxígeno a Emergencias del Hospital Alemán Nicaragüense, el centro de referencia para atender casos de Covid-19.

También se han designado solo tres lugares para inscribir defunciones: la Alcaldía de Managua, Hospital Salud Integral y Hospital Solidaridad, cuando antes se podía hacer el trámite en las delegaciones distritales 5, 6 y 7, y el edificio de Servicios del Gobierno (Servigob). “Están suspendidas las inscripciones de fallecidos aquí”, dijo una trabajadora de una de estas delegaciones cuando se le preguntó por el cambio.

Los cementerios públicos, como Caminos del Cielo, ubicado en el barrio Laureles Sur, de Managua, son custodiados de día y noche por simpatizantes del Frente Sandinista, partido de gobierno. Pero desde lejos se puede ver a hombres cavando el suelo por la mañana y por la tarde. Los montículos de tierra al lado de cada hueco y los sepultureros atrás, listos para enterrar.

La ambulancia sale del hospital Manolo Morales hacia el Alemán para trasladar a un paciente sospechoso de Covid-19.LAPRENSA/Óscar Navarrete.

Muertes y ataúdes coinciden en los mismos lugares

Municipios con más recursos asignados para compra de ataúdes en 2020:
Managua: 12,000,000
León: 4,000,000
Estelí: 800,000
Tipitapa: 776,800
Chinandega: 500,000
Altagracia: 500,000

Departamentos con más muertes por neumonía sospechosas registradas, según el Observatorio Ciudadano, entre el 9 y el 15 de julio de 2020:
Managua: 869
Masaya: 245
Matagalpa: 186
León: 178
Chinandega: 126
Estelí: 116
Fuente:
Elaboración propia con datos de Siscae,
Observatorio Ciudadano Covid-19.


C$5 millones para funeraria en Managua

La Alcaldía con más recursos asignados para servicios fúnebres y compras de ataúdes es la de Managua. Este año ha asignado C$12 millones, cuando el año pasado solamente fueron C$3.5 millones, es decir un aumento de más del 200 por ciento. De este total, ya la Alcaldía de Managua adjudicó un contrato a la funeraria Empresa de Maderas Industriales y Servicios SA (Madinsa) por un monto de C$5 millones, según la resolución de adjudicación en poder de LA PRENSA.

La adjudicación, firmada por la alcaldesa de Managua, Reyna Rueda y Madinsa, fue otorgada hace 13 días, el 6 de julio de este año, bajo la figura de Licitación Pública. El documento no detalla cuántos ataúdes se comprarían o el tipo de servicios que brindaría la funeraria, pero especifica un plazo 12 meses y “el tiempo de entrega será de forma inmediata conforme requerimiento del administrador del contrato”.

Aquí puede ver la resolución de adjudicación a la funeraria Madinsa.

Madinsa está ubicada cerca de las instalaciones de la Alcaldía de Managua, en una calle donde hay otras tres funerarias más. Es una funeraria que abarca al menos cuatro casas y que brinda servicios las 24 horas. LA PRENSA solicitó entrevista presencial y por teléfono, pero no quisieron atender las solicitudes.

Madinsa es una empresa que ha estado vinculada a la Alcaldía de Managua desde hace años. Según datos del Siscae, esta funeraria ha recibido contratos de más de 10 millones de córdobas en los últimos cuatro años.

Durante la noche del miércoles 15 de julio no se vio movimiento en la funeraria. Sin embargo, al día siguiente, como a las 12:00 de la noche, una camioneta, con algunos emblemas de la Alcaldía, permanecía con el motor encendido frente a la puerta de Madinsa.

Los documentos de contrataciones de la Alcaldía solo brindan aproximados de los montos de los ataúdes, pero no son concluyentes con los precios. Por ejemplo, en San José de Bocay se pretenden comprar 43 ataúdes a C$2,345 cada uno, mientras que en Somoto el valor se eleva a C$23,500 la unidad. En total, solo siete municipios indicaron precios aproximados de los ataúdes.

Fuentes del sector de funerarias indicaron que los montos de los ataúdes han bajado de precio, debido a que se fabrican con materiales menos fuertes y sin muchos adornos. “Lo que buscan es que solo que aguante el viaje (en camioneta o carro) para depositarlo en el cementerio”, dijo la fuente.

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A las 1am. del jueves una camioneta espera afuera de la funeraria Madinsa, que fue beneficiada con un contrato de 5 millones de córdobas por parte de la Alcaldía de Managua.
LAPRENSA/Óscar Navarrete.

Costos aproximados de ataúdes

En Altagracia se asignaron 500 mil córdobas para comprar 60 ataúdes: C$8,333 la unidad.
En El Jícaro se asignaron 35 mil córdobas para comprar 14 ataúdes: C$2,500 la unidad.
En Posoltega se asignaron 170 mil córdobas para comprar 60 ataúdes: C$2,833 la unidad.
En Río Blanco se asignaron 8 mil córdobas para comprar 2 ataúdes: C$8,000 la unidad.
En San José de Bocay se asignaron 100 mil córdobas para comprar 43 ataúdes: C$2,325 la unidad.
En Somoto se asignaron 47 mil córdobas para comprar 2 ataúdes: C$23,500 la unidad.
En Villa Sandino se asignaron 64,800 córdobas para comprar 10 ataúdes: C$6,480 la unidad.
Fuente:
Elaboración propia con datos de Siscae


Traslados nocturnos continúan

Una piña de personas se pega a los portones del Hospital Manolo Morales. Es la 1:30 de la madrugada y los doctores y enfermeros montan en ambulancias a dos pacientes para que sean trasladados de inmediato al Hospital Alemán Nicaragüense, el primer centro que fue indicado por el Gobierno de Nicaragua para atender casos de Covid-19.

Al último que montan es a Juan Salvador Úbeda, 58 años de edad. Lleva un golpe en la cabeza y desvaría un poco. Cuando la ambulancia atraviesa los portones, su hija, Miriam, llora como alguien que sabe que tal vez no lo vuelva a ver. “Fue un golpe que se pegó en la cabeza, porque se desmayó en la silla en la que estaba sentado”, dice Miriam.

Juan Salvador se desmayó por un problema pulmonar. El golpe, según dijeron los doctores más tarde, lo dejó desubicado y es por eso que cuando los médicos lo asistían, él intentaba golpearlos. Sin embargo, lo que más les llamó la atención fue la tomografía de tórax en la que le detectaron neumonía atípica. El hombre llegó pasadas las nueve de la noche al Manolo Morales y fue trasladado poco después de la una de la mañana.

“Yo no creo que sea ese virus (coronavirus) porque él (Juan Salvador) no andaba tos, fiebre, nada”, dice Miriam. “Yo lo llevé al Manolo Morales por el golpe, fue un golpe fuerte el que se pegó en la cabeza”, continúa. Juan Salvador es crónico de los pulmones y hasta este viernes continúa hospitalizado. Su hija solo sabe de él a través de llamadas que le hacen del hospital a su celular, en las que los doctores le indican lo que su papá necesita.

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Trabajadores de las ambulancias en el hospital Alemán Nicaragüense habían trasladado pacientes sospechosos de Covid-19.
LAPRENSA/Óscar Navarrete.

En la primera ambulancia que salió del Manolo Morales iba otro hombre de más de cuarenta años que hacía unas horas le habían practicado una traqueotomía. Llegó casi sin poder respirar por una inflamación en la garganta. “Lo que pasa es que mi hermano es tomador y pasó bebiendo (alcohol) 15 días seguidos”, dice su hermano afuera del Hospital Alemán. “No creo que sea Covid-19, lo que pasa es que mi otro hermano, con el que vino al hospital, le explicó mal a la doctora y fueron precipitados en trasladarlo para acá (al Alemán)”, agrega.

El hombre llevaba inflamado arriba de la ceja izquierda, pero estaba consciente. Lo que alertó a los doctores del Manolo Morales fue de nuevo otra placa torácica que reveló anormalidad pulmonar. “Hace dos años le detectaron cáncer en la garganta, por eso se le inflamó la garganta, por el guaro. Antes del traslado me hizo de señas que no volvía a beber”, dice el hermano, que hasta este viernes por la tarde también espera que le lleguen noticia de su familiar a través de su celular.