Militante sandinista realiza transmisión en vivo desde el acto oficial del 19 de julio y lo golpean por «infiltrado»

El militante sandinista Geovany López llevaba 9 minutos y 15 segundos de transmisión en vivo, como invitado especial al acto oficialista que el Gobierno realizó este domingo 19 de julio en torno a un pentagrama invertido, cuando llegaron a sacarlo de su silla luego de que un miembro de la Juventud Sandinista (JS) lo acusara de “infiltrado». El señalamiento fue suficiente para hacerlo merecedor de una golpiza y un interrogatorio.

Daniel Ortega acababa de subir a la la tarima y en los parlantes estaba finalizando el Himno de la Alegría para dar inicio al de la “Reconciliación». “Aquí está Daniel Ortega y todo un pueblo que lo respalda, aunque no les guste, aunque no les parezca», alcanzó a decir López, antes de que cuatro agentes de seguridad se abalanzaran sobre él, le arrebataran el celular y lo llevaran a golpes y empujones a la parte trasera del perímetro en el que se realizó el acto.

Debido a que el video de la transmisión se viralizó en las redes sociales, cuatro horas más tarde el militante volvió a aparecer en su perfil de Facebook para explicar lo que había ocurrido, y aunque luego borró este segundo video, otros usuarios ya lo habían publicado en otras páginas.

“Estaba celebrando el 41/19 y de repente se aparecieron cuatro miembros de la Seguridad del Estado acompañados por un señor que yo quisiera saber el nombre. Es tan cobarde que no me dio la cara», relató, todavía agitado. “Me arrebataron mi teléfono, me golpearon, me empujaron, y eso hay que decirlo, y me llevaron a la parte de atrás de donde se estaba haciendo el acto central, aduciendo que habían recibido información de que yo estaba haciendo una transmisión en vivo hablando mal del Gobierno».

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Prestos para la “denuncia»

La experiencia de López, quien después de la golpiza continuó asegurando ser militante sandinista, dejó en evidencia que la JS está preparada para “reaccionar» ante cualquier comportamiento que resulte mínimamente sospechoso, incluso dentro de sus propias filas.

A fin de probarles a sus interrogadores que no era “un infiltrado», ni “un golpista» y que tampoco “iba a hacer un atentado a Daniel Ortega», entregó su célula y su celular desbloqueado para que le revisaran sus fotos y su perfil de Facebook. “El que no la debe no la teme», les dijo.

— ¿Quién sos?—le preguntaron.
— Cristóbal Geovany López Acevedo.
—¿A qué te dedicás?
— Soy locutor y animador de eventos.
—¿Qué estabas haciendo?
—Apoyando el 41/19. Apoyo a Daniel Ortega.

Cuando los de seguridad ingresaron a su celular y confirmaron que solo había “cosas a favor del comandante Daniel Ortega» se dieron cuenta de que Geovany López es “un verdadero militante del Frente Sandinista. Más sandinista que cualquiera de los faranduleros que muchas veces salen en las redes», afirmó López con orgullo. Porque, además, dijo, su internet y su celular salieron de su propio bolsillo y no de “de un cheque firmado por una institución del Estado».

Una vez probada su legitimidad sandinista lo llevaron a la misma silla de la que fue sacado y tanto los agentes de seguridad como la JS que lo rodeaba se disculparon por el error:

“Discúlpenos, le pedimos perdón en nombre de todos los sandinistas del mundo», le expresaron, aparentemente arrepentidos.

Sin embargo, hasta la noche de este domingo Geovany López todavía no los había perdonado. Continuaba molesto y lo expresó llamando “envidiosos», “yoyistas», “egocéntricos», “resentidos» y “cizañosos» a los militantes del Frente Sandinista, entre otros calificativos.

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Solo Ortega es diferente

“Yo respeto al Frente Sandinista, respeto a las autoridades correspondientes, respeto a los agentes de seguridad que me golpearon y me empujaron, pero miedo no les tengo», afirmó López en su transmisión vivo, desde el interior de su casa.

“Alguien malintencionado pasó una información a los agentes de seguridad para que me trataran de esa manera. Un dizque sandinista envidioso, un dizque sandinista resentido porque tal vez yo tengo más seguidores que él o porque tal vez me llamaron al Canal 13 a entrevistarme o porque mis vídeos tienen 30 mil reproducciones y los vídeos de él no los mira ni el perro de su casa…», expresó, pese a que fuera de cámara su madre le solicitaba que guardara silencio. “Hasta dónde les llega esa envidia cabrona».

López manifestó que, de todas formas, le alegraba haber atravesado ese mal rato, puesto que logró probar que es un “militante de convicción» y no “un militante de salario», como sí lo son muchos otros dentro del partido rojinegro.

A pesar de todo, sostuvo, no se va a cambiar de acera, porque el “comandante Ortega no es ni la sombra de esos hijueputas envidiosos que tiene dentro de su organización». A diferencia de esos “envidiosos, egoístas»—aclaró—, “el comandante Daniel Ortega es la persona más sencilla, más humilde que puede haber en la vida».

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