Defensores de derechos humanos temen que el crimen del hombre que gritó «¡viva Nicaragua libre!» quede en la impunidad

El 19 de julio de 2020 quedó marcado por la imagen “dantesca» de Jorge Rugama Rizo, asesinado por un sandinista que no soportó su grito de “viva Nicaragua libre». Así describió la escena del crimen Vilma Núñez, presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), quien recibió la información de los hechos la misma tarde que se cometió, este domingo 19 de julio, a las 6:00 p.m., en el municipio de La Trinidad, Estelí.

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Núñez dijo que tuvo información casi inmediata de lo que aconteció gracias a sus colaboradores locales, por eso el Cenidh fue el primer organismo en confirmar el asesinato.

“Nos comunicamos inmediatamente con la mamá (de Rugama) y entonces pudimos tomar video, y la verdad que es un cuadro dantesco, es verdaderamente impresionante. Yo no lo podía creer. Cómo en la expresión de la pobreza más grande que se puede uno imaginar, en un barrio de una ciudad, una familia totalmente empobrecida, víctimas de una violación sin límite. Yo sentía una sensación tan triste, tan de desamparo, tan de impotencia, una rabia de ver a una pobre señora allí sentada, la gente tratando de calmarla. Y el cuerpo del muchacho tapado con un trapo y nadie lo podía tocar porque la Policía no dejaba, porque estaban preservando el lugar del crimen. Esa impresión a mi me desbarató anoche», dijo Núñez.

La presidenta del Cenidh está comprometida a agotar las instancias judiciales nacionales e internacionales para conseguir justicia para la familia de Rugama y, además, que se pueda conocer el daño que está dejando el fanatismo y el odio promovido por la dictadura de Daniel Ortega.

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“Este es un reflejo del odio que se ha sembrado. Es inyección del fanatismo y además se sienten inmunes, piensan que no les van a hacer nada», dijo Núñez.

@cenidh EXIGE a las autoridades una investigación exhaustiva y transparente, que castigue al culpable y no quede en la impunidad. @CIDH #MESENI @OACNUDH

— Cenidh (@cenidh) July 20, 2020

Para la defensora de derechos humanos, esta situación pone a prueba a la Policía y al sistema judicial. “¿Qué va a pasar? ¿Cuál va a hacer la reacción? ¿Lo van a justificar? Va a decir a mediodía (Rosario Murillo) que es ‘el pueblo indignado’ porque vio el mal reflejado en las palabras de un hombre. Esto no tiene nombre y esto es un reflejo de lo que nos puede pasar en el futuro», agregó Núñez.

El Cenidh denunció el asesinato ante el Mecanismo Especial de Seguimiento para Nicaragua (Meseni), creado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), para darle seguimiento a la situación del país desde 2018, cuando Ortega radicalizó su represión contra las protestas civiles.

“Expresarse contra el gobierno puede costarte la vida»

La opositora Ivania Álvarez, miembro del Consejo Político de la Unidad Nacional Azul y Blanco, dijo que las agresiones a los opositores son parte de la cotidianidad que se vive en muchos municipios del país, “donde expresarse contra el gobierno puede costarte la vida, también te puede costar cárcel, asedio o persecución».

Para Álvarez, el asesino de Rugama representa “el rostro de la impunidad» y el recuerdo de los “paramilitares que atacaron a jóvenes inocentes y desarmados» en las protestas de 2018.

“Para la ciudadanía nicaragüense este asesinato representa miedo e impotencia por no tener cómo defenderse ante una dictadura armada y despiadada, que se sostiene por la fuerza», agregó Álvarez.

La opositora manifestó que es imposible imaginar que la familia de la víctima tenga justicia a través del aparato judicial orteguista. “La justicia en Nicaragua ha perdido credibilidad y la Policía ha sido utilizada como instrumento de represión y de complicidad en este tipo de casos, por lo que lo más seguro es que este asesinado quede en la impunidad», dijo Álvarez.

Marcos Carmona, secretario general de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), lamentó que las actividades anuales del 19 de julio terminen con sangre.

“Nosotros como CPDH hemos analizado que esta fecha del 19 de julio es una fecha trágica para el país, porque en cada 19 de julio, en diferentes circunstancias, ha habido muertos. Ha habido luto y dolor y se sigue derramando sangre», expresó Carmona a los medios de comunicación.

El defensor de derechos humanos reafirmó que la raíz de las acciones de los simpatizantes de Ortega son producto de la impunidad, porque el sistema no investiga ni castiga los crímenes contra los opositores.

“La falta de protección de un verdadero Estado de Derecho, en donde el derecho fundamental como es el derecho a la vida, debe ser protegido. Este derecho no existe en Nicaragua, porque tenemos a fanáticos de este partido político que, en complicidad con la Policía, el sistema de justicia y la misma fiscalía, actúan impunemente», dijo Carmona.