Jonathan Loáisiga está listo para saltar al futuro con los Yanquis

Aun cuando ha avanzado a través de un camino sinuoso y ha sido asediado constantemente por lesiones, Jonathan Loáisiga se ha instalado en los Yanquis de Nueva York y ha levantado interesantes expectativas para este 2020.

Armado de un repertorio electrizante, que incluye una recta con velocidad élite y disparos de rompimiento por encima del promedio, Loáisiga solo necesita tener salud y ser consistente para situar la realidad a la par de lo que se espera.

¿Y qué es lo que se espera de él? Asignado al bullpen, Jonathan podría ser un puente entre los abridores y los relevistas de cierre en los Yanquis. Probablemente trabaje en una parte del juego en la que no gane o salve partidos, pero puede ser un valioso contribuidor en el equipo del Bronx.

Loáisiga ha mostrado material incluso para abrir juegos y seguro lo hará de forma ocasional este año, sin embargo, como relevista podría ser más efectivo y ya ha demostrado tener cuerda para trabajar entre dos o tres episodios a todo vapor.

Hasta el 2019, el nica tenía un promedio de efectividad de 0.93 en la primera ronda ante los bateadores, pero bajaba a 6.40 en la segunda vez que se encontraban. Ellos se adaptan y de ahí que el wOBA, que mide las contribuciones generales por turno al bate, pasaba de .231 a .372.

Eso significa que un Loáisiga en función de relevo, probablemente no vea dos veces a un mismo bateador y como el trayecto es corto, tendrá libertad de trabajar con más poder y podría reducir su arsenal a sus dos envíos más efectivos, lo que quizá se traduzca en más dominio.

En estadísticas convencionales, sistemas como Steamer o ATC, de Fangraphs, anticipan que el “Pistolero de Las Sierritas», podría concluir esta breve temporada del 2020 con marca de 2-2 y 4.11 en trayectos aproximados de 34 y 37 innings, con 40 ponches y 12 bases por bolas.

No obstante, Loáisiga está para más que eso. Por la manera como ha trabajado desde el Spring Training, luego aquí en Nicaragua y como ha llegado al Campamento de Verano, el nica aspira al menos a un récord de 3-1 y 2.75 con 45 ponches en 35 entradas.

Ha estado encendido

Jonathan ha lucido muy bien. En su última salida ante los Mets de Nueva York, el pasado domingo, lanzó tres ceros con un ponche y un hit, pero sobre todo, mostró un gran comando en su recta y la colocó en las esquinas con una confianza absoluta en una jornada en la que se le movió bastante.

Trabajó con poder en diferentes ángulos del plato, fue agresivo, empleó menos lanzamientos, atacó a los bateadores y recurrió a la curva para terminarlos. También empleó su cambio de velocidad, que se desvanece con brusquedad, frente a los artilleros zurdos.

De manera que después de mostrar destellos de un ser un lanzador capaz de escribir una importante historia en las Grandes Ligas, Loáisiga está llegando el momento en el cual necesita dar el salto al siguiente nivel y consolidarse como un bigleaguer.

“Él ha tenido problemas como para mantener saludable y subir al montículo con frecuencia, pero los ingredientes están ahí como para que pueda superar las expectativas”, señala Baseball America en un reporte de scouteo sobre el nica.

De modo que a partir de mañana, cuando se cante el playball en las Grandes Ligas con Yanquis ante los Nacionales, muchos pares de ojos estarán a la expectativa de lo que haga Loáisiga, un lanzador prometedor que espera tener salud para enseñar de lo que es capaz.

Esta temporada será breve, así que no habrá tiempo que perder y eso lo sabe el pinolero.

Nicas a la expectativas

Mientras se acerca el final de los entrenamientos de verano, también va llegando la etapa en la que los equipos dan a conocer a sus 30 hombres para el despegue de la temporada.

Cheslor Cuthbert, quien batalla en los Medias Blancas por un espacio como jugador suplente, ha tenido un buen entrenamiento de manera general y podría ser una opción en primera, tercera y como bateador designado.

Los sistemas Steamer y ATC de Fangraphs, señalan que Cuthbert podría tener entre 33 y 45 turnos, en esta recortada campaña y su promedio podría ser de .240.

Erasmo Ramírez de igual manera lucha por un lugar en los Mets, un equipo de mucho picheo, pero él no se ha dejado vencer, mientras Alex Blandino está a la expectativa de un espacio en los Rojos, donde ha sido un jugador muy versátil.