Retiran de su cargo al embajador de Nicaragua en Taiwán, quien llevaba desde 2007 en el puesto

El diplomático William Manuel Tapia Alemán, quien fue señalado de vínculos con el narcotráfico, fue removido del cargo como embajador de Nicaragua en Taiwán, a través del Acuerdo Presidencial 65-200, publicado este miércoles 22 de julio en La Gaceta, diario oficial del país. Tapia fue designado en ese cargo desde el 13 de noviembre de 2007, año cuando retornó al poder Daniel Ortega.

Cuando se conoció la designación de Tapia en el cargo de embajador nicaragüense en China, Taiwán, exdiplomáticos advirtieron en ese momento de los antecedentes de este personaje, recordando que protagonizó entre 1990 y 1992 un escándalo de narcotráfico cuando era primer secretario de la Embajada de Nicaragua en Japón.

En el año 2000, Tapia fue candidato a alcalde del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) en Masatepe, pero el antecedente de su carrera diplomática en Japón fue lo que usaron sus adversarios para hacerlo perder.

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En febrero de 2008, LA PRENSA publicó un recuento de las acusaciones que le hacían a Tapia Alemán, destacando que fue capturado el 17 de julio de 1990 en Tokio, la capital nipona, porque —según notas de la época— la Dirección Antidrogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés) sospechó que él traficaba heroína y reclutaba a colegas para contrabandear más droga.

Esa mafia japonesa supuestamente se aprovechaba de la inmunidad de los funcionarios y de que estos eran exentos de la revisión del equipaje personal, en el que se estimaba que transportarían un promedio de 28 a 32 kilogramos de heroína.

A Tapia se le vinculó con siete cargos de tráfico de droga que le habrían dejado a su favor entre 18 y 21 millones de dólares. Noticias de la época informaron que la acusación era impulsada por la DEA, con apoyo de otros departamentos antinarcóticos de Australia, Hong-Kong y de las Naciones Unidas. La noticia de la captura de Tapia Alemán se conoció diez días después, acaparando las primeras planas de los diarios nacionales de la época.

Le seguían los pasos desde el primer gobierno sandinista de los ochenta

En octubre de 1990, Japón accedió a la extradición de Tapia a Estados Unidos. El entonces canciller de la república, Enrique Dreyfus, afirmó a los medios de comunicación que “tanto la Cancillería nicaragüense como el Gobierno japonés tienen pruebas fehacientes de la participación de Tapia en el narcotráfico internacional”, pero que no fueron reveladas para no afectar el desarrollo del juicio.

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Las informaciones revelaron que las autoridades estadounidenses y japonesas le “seguían los pasos” a Tapia desde 1986 cuando se presumió que llevó droga a Nueva York, por encargo del mafioso cártel nipón. Además, en 1988, un diplomático guatemalteco identificado como Jorge Rueda fue detenido en Australia y condenado a dieciséis años de cárcel por tráfico de estupefacientes y su defensa declaró que Tapia Alemán era su “contacto”.

Encarcelado, Tapia aseguró a los medios que él sospechaba que alguien ocupó su pasaporte para viajar, porque él no había salido de Japón en la fecha que lo acusaban. Pero según registros de aquella cobertura, en septiembre de 1991 Tapia se declaró culpable de arreglar un embarque de casi 30 kilos de heroína a Nueva York en abril de 1987.

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Sin embargo, la próxima nota del caso aparece hasta un año después, en septiembre de 1992, en el diario Barricada, según la cual Tapia fue declarado inocente y sería liberado en diez meses para regresar a Masatepe, su pueblo natal, o a Japón, donde se había casado con Hisako Susuki y tenía dos hijas.

Lo que le dijo a LA PRENSA

En una comunicación telefónica con LA PRENSA en 2008 para consultarle su versión sobre estos señalamientos, Tapia declaró que su caso quedó “completamente resuelto (…) Pero sabe una cosa, desafortunadamente me está llamando ahorita que estoy en una visita que me está haciendo un embajador, si me puede llamar en otro tiempo con todo gusto le puedo atender. Tengo toda la agenda bien ocupada (…) diríamos en la próxima semana me puede llamar”, respondió Tapia, quien sólo precisó que el embajador que le visitaba era un centroamericano.

Tapia Alemán llegó a Japón como agregado cultural de la Embajada de Nicaragua en 1968, durante el Gobierno de Anastasio Somoza Debayle. Renunció en 1979, pero se reintegró a la misma en 1986, en el cargo de primer secretario de la Embajada, en el cual se desempeñaba antes de ser despojado de su inmunidad y detenido.