El mal juego de la oposición

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Oposición

El juego y el rejuego de la oposición organizada ya está empezando a cansar. Buscan la unidad en la división. O sea, como todo mundo está claro que la unidad es la única forma de salir de esta dictadura, usan la división para subir sus acciones. Juegan a hacerse rogar. “Si me quieren unido, paguen por ello”, parecen decir. Es un juego peligroso. Desgastante. Inmoral. En mi pueblo le llaman chantaje a eso.

Consensos

Hay cosas que no logro entender. Por ejemplo, exigir que las decisiones se tomen por consenso para cuidar la unidad. ¡Qué bien! ¡Bravo! Por ahí es la cosa. Pero, ahí nomás, el mismo que propone el consenso como forma de avanzar en unidad, dice que, si no se acepta su propuesta, en otras palabras, si no se logra el consenso, se retira. ¿Entonces? Volvemos al inveterado vicio de los partidos políticos en Nicaragua. Consenso sí, pero sobre lo que yo digo. Unidad sí, pero alrededor mío.

Voto de confianza

Estamos ante el clásico ejemplo de quienes piden “ride” y ya montados quieren manejar. Recordemos cómo comenzó todo. Aquí salieron centenares de miles de nicaragüenses a las calles a pedir un cambio. Más de 300 murieron por ello. Unos mil más cayeron presos. Fue una rebelión espontánea. Autoconvocada. No había directorio. Tanto así que, cuando la dictadura, abrumada, pidió dialogar para tomar aire, la Iglesia Católica organizó un grupo como pudo para ponerle una oposición al otro lado de la mesa al régimen. No están ahí por derecho propio, sino por un voto de confianza.

Película

Fue la esperanza de los millones que queremos un cambio lo que le dio sentido a esos grupos que se fueron organizando para conducir el descontento. Lo único que se les pide es que, a pesar de todas las lógicas diferencias que tenemos, vayamos unidos bajo un solo propósito: salir de la dictadura de Daniel Ortega. Y que, si bien los partidos políticos tradicionales quienes al comienzo estaban al margen y contra quienes hay tantos reclamos, podían (¡deben!) ser parte, no debían conducir de la forma que han hecho siempre, porque esa película ya la hemos visto y sabemos cómo termina.

Traición

Voy a tratar de ponerlo más claro: los centenares de miles de ciudadanos que salieron a las calles a luchar cívicamente por un cambio, arriesgando su vida y su libertad, no estaban pensando en diputaciones, presidencias o cargos públicos. ¿A qué cargo aspiraba Alvarito Conrado? ¿O Sandor Dolmus? ¿Acaso Marcelo Mayorga luchaba tiradora en mano para ser diputado? Si hubiera sido así la rebelión jamás se hubiese producido. Pero para que se produzca el cambio, sabemos, es necesario que alguien ocupe esos puestos en un nuevo gobierno porque una sociedad no funciona en el vacío. La posibilidad de repartir puestos de poder es consecuencia de la rebelión y no su objetivo principal. Así que cometen traición a ese sufrimiento y sangre derramada quienes recibieron un voto de confianza para conducir el cambio y han convertido la repartición de cuotas de poder en el principal propósito de sus vidas.

Jóvenes

Sobre los jóvenes una acotación al margen. Queremos ver caras de jóvenes. No hay duda que este cambio es principalmente de los jóvenes. Pero tampoco creamos que la juventud es garantía de nuevo. Se puede ser joven con los mismos vicios de viejos zorros. ¿Acaso no eran jóvenes, muchachos le llamamos, los que llegaron al poder en 1979 y miren donde nos llevaron?

Piñata

Ojo oposición. Están jugando con fuego. No solo están cansando a la ciudadanía que les dio un voto de confianza sin pedirles mucho, sino que están arriesgando el cambio mismo, y con ello haciéndole un gran favor a la dictadura que busca desesperada como sobrevivir. Dejen de ver el cambio como una piñata, donde para agarrar más caramelos hay que colocarse a codazos en los mejores lugares. La gente está harta de tantas mañas y mezquindades. Ese 70 por ciento que quiere salir de esta dictadura puede descartarlos si siente que juegan para el equipo contrario. Tengan por esta vez vocación de renuncia. ¿Qué son las personerías jurídicas, puestos y diputaciones a la par de la vida misma que otros dieron para que ustedes estén ahí?