Falleció Pablo Járez, el temible artillero zurdo chinandegano

Pablo Juárez, uno de los más temibles bateadores en la historia del beisbol nacional, falleció este sábado en el hospital España de Chinandega. Tenía 66 años. Las razones de su muerte no fueron reveladas, pero era conocido que padecía de múltiples enfermedades, incluyendo diabetes.

Juárez fue una estrella desde jovencito, pero fue en Primera División donde logró mostrar a escala nacional su gran talento, que lo llevó a ganar tres campeonatos de bateo y a resumir un promedio de .317 en su carrera de 20 temporadas, mientras brillaba también en la Selección Nacional.

Nacido en el municipio de El Viejo, Chinandega, el 28 de junio de 1954, Juárez debutó en el beisbol superior en 1973 y de entrada comenzó a repartir palo, al extremo de que como novato bateó para .306, en la primera de sus 14 temporadas sobre la aristocrática cifra de los 300 puntos.

Un año después, alcanzó la cima, al ganar el primero de sus tres títulos de bateo con .357 (221-87), frenando una racha de tres campeonatos de average que llevaba Pedro Selva. Juárez también ganó en 1976 con .366 (331-121) y en 1977 con .375 (331-124) para demostrar su gran consistencia.

Para 1974, ya estaba también en la Selección Nacional. En el Mundial de ese año, realizado en varias ciudades de Florida, Estados Unidos, Juárez resumió .391 (23-9) para dejar en claro que era un artillero de todo terreno. Y permaneció en la tropa pinolera hasta mediados de los ochenta.

A nivel local, Pablo acumuló .317 de promedio por 1,500 hits en 4,736 turnos, con 138 jonrones y 839 carreras impulsadas. Recibió 610 bases y solo se ponchó en 278 ocasiones, lo que demuestra la gran calidad del artillero de El Viejo, que llenó de orgullo a Chinandega y a toda Nicaragua.

Juárez ganó lideratos en carreras impulsadas en 1977 con 71, en dobles en 1974 con 25 y en jonrones en 1986 con 12, pero lo verdaderamente ilustrativo, fue que en diez ocasiones fue líder en bases por bolas intencionales recibidas, lo que demuestra el respeto o temor que le tenían.

Pablo Juárez junto a Próspero González en 2017. ¡Qué dúo!
LA PRENSA/SAÚL MARTÍNEZ

Toda su carrera la jugó con Chinandega y antes de la aparición de zurdos como Próspero González o Nemesio Porras, Pablo era la gran autoridad como cañonero de perfil izquierdo. Precisamente con Próspero formaron un temible “one-two» que hizo estragos en la década de los ochenta.

Juan Pablo Juárez Garmendia, que es como se llamaba “Pablito», jugó por última vez en 1992 con su Chinandega y para dejar constancia de su gran calidad, se retiró bateando .313 (281-88) y se fue a buscar mejores horizontes en el extranjero, pero su salud se quebrantó muy pronto.

“Tenía múltiples dificultades de salud y es una pena que se nos haya ido», indicó Juan Baca, exlanzador del Chinandega, excompañero de Juárez y ahora comentarista de beisbol. “Un gran bateador dentro y fuera del país», comentó Julio Sánchez, también excompañero de Juárez.

Esta semana estaba previsto que la alcaldía sandinista de Chinandega, le entregaría una casa a Pablo, quien no la pudo disfrutar. Su número 24, utilizado en toda su carrera, fue retirado en el 2017 durante una ceremonia en febrero del 2017, junto al 17 de Argelio Córdoba.

Cuando se pase revista a los grandes zurdos que ha tenido el beisbol nacional, Juárez estará siempre en las discusiones.