¿Volver a la normalidad tras la pandemia? Especialistas responden por qué esto es más difícil para Nicaragua

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Tras cuatro meses de que se confirmara el primer caso de contagio en el país y de llevar a una parte de la población a tomar medidas de autocuido, los nicaragüenses están ansiosos por saber cuándo terminará esta situación. “Esa es una pregunta que la gente me la hace constantemente», expresó el doctor José Antonio Delgado, especialista en salud.

Pero proyectar o dar una fecha de cuándo volveremos a nuestra rutina de “normalidad» en Nicaragua, en momentos en que la pandemia del Covid-19 sigue causando muertes en el mundo, es difícil para los expertos en la salud sobre todo porque no existe una campaña gubernamental de prevención y contención del virus, ni datos oficiales confiables que guíen a los médicos a analizar el comportamiento de la emergencia sanitaria del país.

El doctor Delgado contempló dos respuestas generales, una es la creación de la vacuna y la otra, que el 70 por ciento de la población en el mundo se contagie y se desarrolle una inmunidad colectiva. “¿Cuándo se va a acabar la pandemia?, es mejor que decir cuándo asumiremos la realidad, porque nosotros tenemos una nueva normalidad», dijo el salubrista, quién señaló que hablar sobre Nicaragua es hacer un “cálculo a ciegas».

“Hacer un cálculo en Nicaragua es sumamente difícil, el cálculo se hace a ciegas, es decir, las proyecciones que hacemos para alcanzar el pico máximo (de contagio) y luego cuándo va a descender es a ciegas porque las cifras no reflejan la realidad», declaró el doctor Delgado.

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Los médicos señalan que si la persona se ve obligada a salir de su casa, cuente con las medidas de higiene y protección. LA PRENSA/ROBERTO FONSECA

Reforzar medidas permanentes, la clave del problema

La epidemióloga Zoila Castro, de la Unidad Médica Nicaragüense (UMN), destacó que actualmente las personas actúan como si perdieron el miedo al contagio y “eso es un riesgo porque ya no hay medidas de control», y al no cumplir este tipo de medidas prolongaría más el tiempo de frenar la propagación del virus. “Nosotros estamos rompiendo los deberes y derechos de cuidarnos y cuidar a los demás», manifestó.

La doctora Castro señaló que hay muchas personas que ya están desesperadas por que termine la pandemia, debido a que llevan una estricta cuarentena voluntaria, pero aclaró que el problema no es la reinserción en la sociedad, sino las medidas que adoptará la persona y por supuesto el efecto colectivo. “Tenemos que reinsertarnos en la sociedad pero hay que saber cómo hacerlo, tenemos que aprender a cuidarnos y a cuidar a los demás», dijo.

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Las fuentes médicas coincidieron que el tema de tomar las medidas de prevención no es un asunto de pobreza, sino de percepción de riesgo que llevará a la persona a tomar las medidas de higiene y seguridad. “El nivel de riesgo es el mismo para la persona que va al mercado que para quien va al supermercado», enfatizó el doctor Delgado.

El epidemiólogo Leonel Argüello, miembro del Comité Científico Multidisciplinario, tampoco considera que se logrará pronto la antigua normalidad que muchos ansían debido a que en el país no hay una respuesta nacional que informe, eduque y advierta a la gente de la situación. “Existen dos mensajes contradictorios, si hay Covid-19 o no hay, evita el contagio o no lo evites (…) sinceramente cómo vamos a lograr algo si no estamos haciendo lo suficiente», expresó.

“La percepción que está controlada (la situación) es equivocada , más los mensajes que llegan de todos lados de normalidad, hacen bajar la guardia y se relajan las medidas de prevención del contagio, lo cual es incorrecto», manifestó por su parte el epidemiólogo Argüello.

Los médicos enfatizaron que llevar a cabo el distanciamiento social, usar las mascarillas, lavarse las manos regularmente, evitar salir con demasiada frecuencia de la casa y las aglomeraciones, son medidas claves para controlar los casos de contagio.

La misma Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha manifestado que se apoya en datos independientes para conocer un poco más sobre la realidad de Nicaragua, puesto que el régimen de Daniel Ortega solo le comparte el reporte que semanalmente brinda el Ministerio de Salud (Minsa), es decir, solo los números de contagios, muertes y recuperados. El organismo ha señalado que necesita otro tipo de información , como el género del paciente, edad, lugar y cuántas pruebas se realizan, para analizar el comportamiento del virus dentro del país y así brindar mejores recomendaciones.

Los nicaragüenses han relajado las medidas de seguridad, advierten médicos, lo que provocaría un repunte de casos graves por Covid-19. Oscar Navarrete/ LA PRENSA.

La nueva normalidad

Para el doctor Delgado, la pandemia del Covid-19 cambió la manera de socializar de las personas y ha llevado a una nueva normalidad de distanciamiento social, saludos sin contacto físico, normas de higiene estrictas y hasta nuevos protocolos en los centros de trabajo o espacios públicos. “El daño ha sido porque las personas no han tomado las medidas de prevención», declaró.

Al respecto, la doctora Castro señaló que ahora la nueva normalidad deberá ser que la persona use mascarilla, protector facial, alcohol y cumpla con el distanciamiento social. “Las personas tenemos que acostumbrarnos a andar toallas desechables, alcohol, siempre andar preparada, tiene que persistir esa política. Tenemos que reacostumbrarnos al lavado de manos constante, cepillado de dientes, usar enjuague bucal, evitar los abrazos… todo eso será la nueva normalidad», dijo.

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Por su parte el epidemiólogo Argüello señaló que falta de acciones contundentes gubernamentales para que los nicaragüenses tomen esta medida como un hábito.

En Europa, en los países que han levantado la cuarentena se puede observar que la población gradualmente ha salido de sus casas portando las mascarillas, y en otros, es una política gubernamental que todo ciudadano porte cubre bocas para evitar un repunte de casos de contagio. Aunque no son medidas totalmente infalibles, han tenido resultados positivos cuando la mayoría de la población las acata, lo cual beneficia no sólo el aspecto de salud colectiva, sino la reactivación de todos los aspectos sociales, desde la economía hasta la educación.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que todas las personas usen las mascarilla porque esto reduce en gran medida el nivel de riesgo de infectarse. Antes el organismo aconsejaba el uso solo para el paciente.

Curva se mantiene arriba

Los doctores independientes argumentaron que bajo este escenario, de relajamiento de medidas y falta de respuesta nacional, la situación del país se prolongaría hasta finales de este año con un panorama de más casos de contagio y muertes.

“Cuando los otros países estén resolviendo su problema de la pandemia y tengan menos casos, nosotros seguiremos con los casos complicados porque no se están tomando medidas de contención», expuso el doctor Delgado.

En este sentido, el epidemiólogo refirió que si se percibe un descenso de casos o una falsa normalidad es por varios factores, como que el personal del hospital va manejando mejor a los pacientes, la población teme ir a los hospitales, las vacaciones de las escuelas o el comportamiento de la gente cuidándose. Sin embargo, todo esto cambiará al mantenerse las actividades públicas, las clases presenciales o el anuncio de la reapertura del aeropuerto.

“En unas semanas volveremos a ver incremento de número de persona afectadas, pues las epidemias no bajan solitas, a menos que hayan afectado el 70% de la población y ese aún no es el caso nuestro», puntualizó el epidemiólogo.